Novela negra en clave de…¿sol?

Cinco. Las líneas del pentagrama, los dedos de una mano, los minutos de cortesía antes del comienzo de una reunión…No, no me refiero a eso. Hablo de la novela negra y del sol. ¿Por qué? Cinco son los grados que nos separan de la temperatura de Oslo. Y no por encima, sino por debajo.

Gensanta. Y es que parece que estamos decididos a que los nórdicos se sientan aquí como en casa. Bueno, más o menos. Por lo visto, en Mordor hemos comenzado por acomodarnos al “Svensk Somma”, como ya te comenté por aquí. Aunque, a decir verdad, el asunto ya me está agobiando un poquillo.

Que sí, que está muy bien y es muy gracioso eso de hacer chascarrillos de que una vive bajo el perverso Ojo de Sauron que acecha desde el cielo encapotado de Mordor.

Si, si, que es muy divertido decir que aquí existen tres estaciones: el invierno, la estación del tren y la de autobuses.

Pero tanta lluvia empieza a pasar factura. Que ya no sabe una si tiene células o escamas ni si el dolor de garganta es por catarro o porque te están saliendo branquias… Y no, no exagero. Hace unos días compartían un tweet en Redes. Juzga tú misma.

Claro. Con este panorama, el ánimo se aplana. Al menos a mí, porque según comentan por otros lares, el clima forja el carácter. Igual es eso lo que les pasa a los nórdicos. Puede ser. Esa sucesión de tiempo desapacible, escenarios anegados y grises son el contexto ideal para imaginar algunos de los hilos argumentales más negros (y pasados por agua) de toda la historia criminal. Así que en este momento, los nórdicos y aquí, una servidora mordoriana gracias a las inclemencias meteorológicas somos primos hermanos. A excepción de que, pese a todo, Mordor, mi Mordor es uno de los lugares con menor tasa de criminalidad (cosa de la que me alegro un montón, oiga, que quede claro).

Miro por la ventana y veo gotas dejando miles de líneas mojadas deslizándose por el cristal. Centrifugo. ¿Por qué? ¿Por qué teniendo un clima tan parecido somos (criminalmente hablando) tan diferentes? Centrifugo. ¿Será cuestión de clichés? Mmmmm. Centrifugo en programa largo con mil doscientas revoluciones.

El Mordor Operandi se diluye cuando sale un rayo de sol.

Uyyyy ¿y eso redondo, amarillo que da calorcico y que ha salido en mitad del cielo, qué es? ¿Será eso que el resto del mundo llama sol? Pues vaya, qué contrariedad no poder disfrutarlo un poquillo. Hoy que tenía pensado robar un banco… lo tengo apuntadico en la agenda, con doble subrayado. Pero, vaya, que para dos días que salen buenos, casi que lo dejo para mañana y hoy me voy a la piscina con la cuadrilla, o de barbacoa…¿Te imaginas al amigo Harry Hole o a alguno de los criminales que pueblan sus novelas manteniendo esta conversación consigo mismo? Yo no.

Allí son muy de mindfulness, vaya, lo que viene siendo obcecados de toda la vida, y como se les meta entre ceja y ceja delinquir, tiene que haber algo más que un tímido rayo de sol (cosa que pasa con muy poca frecuencia, también hay que decirlo) para poder quitarles la idea de la cabeza.

Dale a tu cuerpo alegría Macarena.

Esto también nos diferencia. Y no será por el frío, porque compartimos bajas temperaturas. Debe ser algo más esencial, más de “la tierra”. Que sí, que aquí los inspectores Corominas, Villatuerta y Vázquez tienen sus momenticos erótico -festivosPero son los menos. En eso los nórdicos nos llevan la delantera porque, llueva o nieve, siempre gozan de más de un ratico carnal por muy peculiares que sean los personajes (mira si no a Saga Noren, de la serie Bron/Broen).

Aquí en Mordor, sin embargo, se dice, se cuenta, se comenta, que esos momentos existen, aunque tendrás que armarte de paciencia y saber apreciar el romanticismo existente en compartir un buen bocadillo de txistorra para, con suerte (mucha) poder llegar a catarlo. Es posible que por eso, el índice criminal en Mordor sea menor que en los países nórdicos porque el tiempo que ellos emplean en pergeñar delitos aquí se invierte en imaginar (y digo imaginar, nótese), estrategias de conquista.

Arenques versus chuletón.

Claro. Es que no es igual. Aunque coincidamos con los nórdicos en el consumo masivo de café, no me digas que visitar Ikea y consumir sus famosas albóndigas o las delicias de salmón es lo mismo que comer en una tasca cualquiera de Mordor. Pues claro que no. Si a eso además le sumas que esas comidas mordorianas suelen estar bien regadas con buenos caldos y junto a la cuadrilla…Pues eso. Que la sobremesa se hace amena y larga…Así es imposible sacar el tiempo necesario para delinquir (a no ser que sea haciendo trampas al mus, que todo es posible). ¿Has leído alguna novela nórdica en la que los personajes se deleiten con los platos de un restaurante? Pues eso. Aquí tenemos poco tiempo para el delito porque estamos de sobremesa con la cuadrilla y también disfrutamos de mejor carácter porque el estómago suele estar contento y bastante lleno (para qué nos vamos a engañar).

Ladinos, sinceros, fríos, brutos y cabezones.

Dicen que los mordorianos somos sinceros, brutos y cabezones. Mucho. Doy fe. No hay como soltar la frase “no hay huevos de…” y vamos de cabeza. Por eso no hay demasiados malincuentes. Normal. Un buen inspector sabe que en Mordor no hay más que descerrajar la frase en un momento álgido y terminarla con un “confesar quién lo ha hecho/admitir el delito/ etc” para que el criminal cante cual gorrioncillo herido en su propio orgullo.

Los nórdicos en cambio son mucho más introspectivos, menos precipitados y más ladinos y reflexivos. También son menos brutos, que todo hay que decirlo. Lee a Larsson, Schepp o Keppler si aún no lo has hecho y lo confirmarás. Así que descubrir al asesino o criminal, en caso de que este sea nórdico puede costar un poco bastante más.

En fin, que si tienes una época de escritura poco creativa y vives en Mordor, te recomiendo que, como yo, busques sucesos inspiradores para tus personajes de novela negra en otro lugar menos bucólico que este. Ya ves. Aquí estamos bajo el influjo de Sauron, pero en vista de todo lo anterior, sospecho que vivimos mucho más cerca de la familia Ingalls que los nórdicos.¿Tú que crees?

Lee. Disfruta. Cuéntame.

Novela policiaca: cada Cuerpo es un mundo

Ya dije por aquí hace unas semanas, que estoy de acuerdo con la máxima de Marcelo Luján, quien afirma que en el país del género negro, la novela policíaca es una provincia más.  De hecho, probablemente sea la provincia más conocida y más internacional ya que ha sido la que con sus cuerpos de seguridad, más popularidad le ha proporcionado al género negro a nivel mundial, tanto en las versiones de investigadores policíacos como privados.

Pero aquí, a nivel nacional,  donde la figura del detective tiene vetada la participación en la resolución de crímenes, el investigador policial es el rey del subgénero.

Por eso hay quien opina que  este subgénero patrio obecece a patrones más o menos parecidos, que repite estructuras y las novelas difieren muy poquito unas de otras. Bueno, pues dedico con todo cariño este post para esos “ateos” del género. Porque con independencia de los argumentos, puntos de vista de los personajes o recursos literarios narrativos, también hay algo que diferencia los policiales.

Los Cuerpos.

Que dicho así, oiga tiene su puntillo sugerente ¿verdad?  Los cuerpos… En fin. Lo que quiero decir, es que frente al procedimiento más o menos común de una investigación, a mí también me parece curioso colarme entre las filas de los investigadores de las distintas instituciones policiales para poder vislumbrar sus quisicosas.  Las relaciones entre las diferentes corporaciones, ( no siempre el trato entre los cuerpos es cordiales, ni las competencias están convenientemente diferenciadas, y eso se presta a que las novelas tengan algunos matices la mar de interesantes desde mi punto de vista).

En general, la resolución de los homicidios en España se lleva a cabo (según la Ley de Enjuiciamiento Criminal) por La Guardia Civil (Unidades de Seguridad Ciudadana y Unidades de Policía Judicial), y por la Unidad de Policía Judicial del Cuerpo Nacional aunque en algunos casos atendiendo a competencias territoriales y legales (fueros propios por ejemplo) hay otras unidades que también cuentan con un departamento de homicidios.

De modo, que para la resolución de un crimen existe la posibilidad de que se vean envueltas diferentes unidades según el territorio en el que se haya cometido el asesinato, por ejemplo.

Por eso,  a continuación, para ampliar horizontes, te dejo unas breves recomendaciones de novelas policiacas según el cuerpo de seguridad que investiga el crimen. ¡Bon Apetit!

Guardia Civil

La saga Bevilaqua y Chamorro.

¿Quién no conoce a esta pareja de guardia civiles que ya han llegado hasta la pantalla grande con “La niebla y la doncella”?

Pero hay muchos más ejemplos como la saga de Valentina Redondo (que debo confesar que no me enganchó demasiado)

O  mi reciente descubrimiento:

El baile de los penitentes

Semana Santa. En el pequeño pueblo riojano de Calahorra, las historias de seis personajes completamente dispares entre sí terminarán confluyendo. Dos hechos grotescos, también dispares, lo alientan: el asesinato de Nuria Isabel, una niña de catorce años de etnia gitana, así como la celebración en Jueves y Viernes Santo de Los Borregos, un sorprendente juego de apuestas al que acuden desde antiguo y sin excepción todos los varones del lugar. La teniente de la Guardia Civil Lucía Utrera, apodada La Grande por su corpulencia, deberá esclarecer el crimen con muy pocos medios, menores indicios y la localidad tomada al asalto por los periodistas. En apenas setenta y dos horas, el destino de estos personajes, y el de la propia Calahorra, se verá alterado de modo irreparable.

Este libro de cuatrocientas páginas que se lee en un suspiro, aúna en una misma novela un crimen dentro de un entorno rural, giros y sorpresas bien fundadas, el reflejo de las costumbres y una de las mejores profundizaciones en la psique criminal que he leído en tiempos.

 

Policia Nacional

¿Quién con fuego?

La aparición del cadáver de un anciano solitario en un pueblo apartado de la geografía navarra, da paso a una trama policial a caballo entre dos mundos distantes seis decenios. Un caso que recae en el inspector Villatuerta tras reincorporarse al servicio después de una larga baja laboral. Le acompañan en la investigación su hija, la agente Nerea, y el subinspector Javier Erro. Los tres se enfrentarán a un asesino cuya motivación se hunde en la época de la posguerra. Durante años huyó de la venganza, la aplacó con el trabajo extenuante de sol a sol. Pero la llamada de la sangre acabó por alcanzarlo. Del presente en Pamplona y el Valle de Ollo al pasado en las montañas de Navarra y Estados Unidos, adonde emigraron infinidad de pastores vascos buscando un futuro mejor. Un asesinato y demasiadas incógnitas. ¿Quién prendió el fuego de la venganza?

Es la primera novela de la serie del Inspector Villatuerta. Y el punto fuerte del libro además de los dos hilos temporales que la tejen es que el dúo protagonista  de investigadores son padre e hija. Carlos Ollo escribe bien, argumenta e hila la historia de manera verosímil y nos trae retazos de un pasado no tan lejano en el que los inmigrantes fuimos nosotros. Una recomendación, no le prestéis demasiada atención a la portada. El interior es infinítamente mejor. Por cierto, ya tengo en mis manos el segundo volumen, A la luz del vino, y le tengo muuuchas ganas. Te contaré mis impresiones, pero a tenor de la primera novela, estoy convencida de que la voy a disfrutar mucho.

La saga del inspector David Vázquez. Sin retorno.

Hace tiempo que Irene Ochoa se siente atrapada en un callejón sin salida cuyos muros se estrechan a medida que los abusos por parte de Marcos, su marido, se convierten en una rutina. No tiene más armas que su instinto de supervivencia. No hay otra opción: la vida de Marcos o la suya. La oportunidad se presenta un miércoles, cuando él llega más borracho de lo normal y, tras un par de tragos, se queda profundamente dormido. Horas más tarde, los bomberos y la policía investigan las causas del incendio que se ha cobrado la vida de Marcos. Todo ha salido según lo planeado, pero hay algo que Irene no puede controlar. Aquella misma noche en la que apenas empieza a saborear la libertad conoce al hombre que podría arrebatársela: el inspector David Vázquez, el encargado del caso. Empieza así una relación marcada por la pasión, el anhelo y el peligro.
Mientras Pamplona sigue conmocionada por el accidente, el inspector Vázquez deberá resolver uno de los casos más escabrosos de su carrera: varios peregrinos del camino de Santiago han aparecido muertos en Roncesvalles, a solo unos kilómetros, y todo apunta a que ha sido obra de un asesino en serie.

Leí Sin retorno y me gustó su estilo, pero con Deudas del frío  Susana Rodriguez Lezáun me convenció del todo. Tiene un estilo equilibrado y el punto fuerte de estas novelas es el reflejo de los movimientos sociales actuales que sacuden nuestras ciudades (y no tanto nuestras conciencias). Otro de los puntales de sus novelas es poner al lector en un brete moral…Y hasta ahí puedo leer. Susana, la próxima comisaria de Pamplona Negra,  acaba de presentar además la última novela de la saga que se titula Te veré esta noche y a la que espero poder hincarle el diente muy pronto. Aunque son novelas autoconclusivas, te recomiendo que las leas en orden para que no te pierdas la caracterización de los personajes. .

 

Ejército

Aunque es más fácil encontrar ejemplos de investigadores de los anteriores cuerpos de seguridad, también los hay en el ejército, como lo muestra Gerardo Pérez en su quinta novela. El punto fuerte de este libro es, a mi parecer, el desarrollo del arco dramático del personaje principal, aunque también los escenarios, las argucias políticas y la defensa de los ideales son temas de interés en la novela. Te dejo su sinopsis a continuación.

Amanecer en el ocaso

Rodrigo  Cifuentes, un teniente retirado del ejército que realiza labores como investigador y que vive atormentado por los recuerdos de una fallida relación sentimental, recibe el encargo de buscar discretamente a la hija del Secretario de Estado de Defensa, desaparecida en extrañas circunstancias. La vinculación del padre con una empresa dedicada a la venta de armamento y el idilio de la joven con un líder político marcan en un inicio la investigación sobre lo ocurrido. Sin embargo, todo da un vuelco repentino cuando el ex militar descubre que la muchacha ha cruzado el Estrecho de Gibraltar y se ha adentrado en Marruecos, rumbo al Sáhara Occidental, siguiendo la estela de un dirigente de la causa saharaui. Cifuentes decide ir tras sus pasos hasta encontrarla, pero termina viéndose involucrado en la cruzada de un reducido e inexperto grupo de rebeldes que reivindican la independencia de su territorio del reino alauita, condicionando tanto el carácter secreto de la misión como las relaciones entre España y el país africano.

 

Policía Foral

No hay mucho que decir aquí. Dolores Redondo con su Trilogía del Baztán ha creado un personaje y ha dibujado este cuerpo policial con tanta resonancia que es difícil encontrar otro ejemplo con los Forales porque parece que todo remite a esta saga.  Como curiosidad, te diré que, además de la adaptación al cine y al cómic, en Elizondo, el lugar donde transcurre la mayor parte de la novela, también puedes realizar un recorrido por los lugares que sirvieron de inspiración a la escritora. Si no la conoces aún (cosa que dudo) aquí te dejo el enlace y la sinopsis de la primera novela, que fue sin duda, la que más me gustó de la saga.

El guardián invisible.

«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»
En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará de vuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal.

 

Ertzaintza

El silencio de la Ciudad Blanca

Eva Saenz de Urturri tiene entre sus páginas a uno de los investigadores más populares del género: Kraken. De momento solo están publicadas las dos primeras entregas, pero parece que a la tercera le falta poco. De los dos libros que he leído, para mi gusto el mejor es el primero porque es el que menos se entretiene en el turisteo ( no me gusta demasiado que se haga un recorrido detallado y turístico por las ciudades aunque sí me gustan las referencias, manías personales). Me gustaron especialmente el buen desarrollo de los dos hilos argumentales del pasado y el presente, las referencias al arte y el manejo de la intriga. Y por supuesto ese comienzo en el que Kraken nos desvela que le acaban de descerrajar un disparo, hace que te enganches a la historia sin remedio. Por cierto, también tiene recorrido por la ciudad para descubrir los enclaves cruciales de la trama y en breve, parece que habrá serie de televisión.

Una ciudad aterrorizada por el regreso de unos asesinatos rituales. Un policía que esconde una tragedia. Un thriller hipnótico cuyas claves descansan en unos misteriosos restos arqueológicos. ¿Qué harías si fueses el investigador del caso del asesino en serie que está aterrorizando la tranquila ciudad de Vitoria con sus dobles crímenes rituales y encontrases pruebas de que tu propio gemelo, un arqueólogo mediático, fuese el autor de los asesinatos?
Veinte años después, cuando Tasio, el brillante arqueólogo condenado por los asesinatos está a punto de salir de prisión en su primer permiso, los crímenes se reanudan de nuevo: una pareja de veinte años aparece muerta ydesnuda por la picadura de abejas en la garganta en la emblemática Catedral Vieja de Vitoria. Poco después, otra pareja de veinticinco años es asesinada en la Casa del Cordón, un edificio medieval.
El joven inspector Unai López de Ayala —alias Kraken—, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, una tragedia personal aún fresca no le permite encarar el caso como uno más. Sus métodos poco ortodoxos enervan a su jefa, Alba, la subcomisaria con la que mantiene una relación laboral difícil de día, y una intensa atracción y fascinación de madrugada, cada vez que ambos coinciden haciendo running por las solitarias calles de Vitoria.
Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal.

La sirena roja

Dejo para rematar el artículo, el descubrimiento más actual. La última novela negra que he leído por el momento. Hace un par de semanas, Noelia Lorenzo Pino hizo en Deborahlibros la presentación de la tercera novela de la saga, Corazones negros, a la que afortunadamente pude acudir y, aunque recalcó que la novela era autoconclusiva, los lectores recomendaron leer la saga de Chassereau – Macua en orden para entender bien la relación y profundidad de los personajes. Así que ni corta ni perezosa me fui a la biblioteca en busca de La sirena roja  y reconozco que leí  prácticamente en dos días las cuatrocientas hojas de la novela. No podía soltarla. Sus puntos fuertes son un estilo fresco, desenfadado, visual y cercano junto con una estructura interesante (aunque no es novedosa la utiliza muy bien). También los personajes están muy bien pincelados en cuanto a actitud y verosimilitud y la temática (mejor dicho su entorno) es original. Ahora estoy esperando la llamada de la biblioteca para leer  La chica olvidada y poder devorar Corazones Negros, que me está mirando con ojos golositos desde la estantería.

La agente de la Ertzaintza Eider Chassereau y el suboficial Jon Ander Macua se enfrentan a lo que podría ser el caso más importante de sus carreras. La aparición de dos cadáveres desollados, con un siniestro vínculo entre ellos, les llevará hasta Lorena, una prestigiosa tatuadora donostiarra que aún se recupera de una relación que acabó con una orden de alejamiento por amenazas y agresión.Una investigación contra reloj para evitar nuevas víctimas del que podría ser un asesino en serie les conducirá a través de un entramado de prejuicios religiosos y oscuros secretos. El caso les absorberá hasta el punto de olvidarse incluso de sus propias vidas.Sumérgete en esta historia trepidante y descubre lo que sucede cuando la sangre y la tinta van más allá del arte?Con el estilo ágil y visual que le caracteriza, Noelia Lorenzo Pino nos sorprende con esta novela donde la crudeza y la atmósfera gris contrastan con la cercanía de sus personajes.

Por supuesto, hay muchas más novelas y sagas de estos y otros cuerpos de seguridad que componen los libros más populares del género así que,  por favor, si conoces algún título recomendable, ¿me lo cuentas en los comentarios? ¡Sería fantástico!

Mientras tanto, ya sabes…

Lee. Disfruta. Cuéntame.

Que se pare el mundo que yo me bajo.

Lo he intentado, de verdad que sí. Me he sentado delante del ordenador varias veces, e incluso he intentado escribir el artículo semanal a mano. Pero no he podido.

Hay momentos en los que el cuerpo te pide salsa.   (ejem, no), en los que te exige que pares, que te detengas ( ya se que es un chiste malo pero al menos no he perdido el humor, menos mal). Mis cervicales en estos instantes me están ayudando a adaptar el currículum vitae para un posible puesto entre las filas de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona, por si quieren ampliar la plantilla (léase: que no puedo ni mover el cuello, vaya) y la verdad es que están resultando unos días un poco difíciles.

Así que ponerme al ordenador más de dos minutos y medio es casi una gesta heróica. Por eso la publicación de la semana pasada fue un par de días más tarde de lo habitual. Y por eso esta semana no hay artículo.

Pero estoy haciendo todo lo posible para retomar el ritmo habitual.

Mañana tengo cita con el crujehuesos y sigo con una estricta dieta de dopaje bajo prescripción facultativa (lo cual si te soy sincera me empieza a preocupar porque mi habitual visión “negra” del entorno se está transformando en un rosa piruleta inquietante gracias a la medicación que no sé yo… ).

Así las cosas solo me resta desearos una feliz semana y que hagáis justo lo contrario de lo que voceaba Lola Flores (aquello del si me queréis irse): Por favor,  si me queréis,  volved la semana que viene. Prometo un artículo la mar de interesante.

Cruzo los dedos para que entonces me encuentre en plenas facultades.

Mientras tanto, ya sabes…

Lee, disfruta y si quieres, cuéntame.

Tres novelas negras gráficas imprescindibles

—¡Bob Esponja, mamá! Se parece a Bob Esponja. No es…¡Pero se parece! Me voy a comer un ojo y luego los brazos y las piernas. Son patatas fritas, ¿verdad?

A mi hijo no le gusta  gustaba la tortilla. Ni francesa, ni de patatas, ni de ningún otro tipo. Pero le encanta Bob Esponja. Así, que echándole un poco de ingenio, conseguí perpetrar una cena en la que una tortilla francesa tenía cierto parecido a su amigo, el de los dibujos animados. No se la terminó, pero al menos conseguí que la comiera. ¿Por qué te cuento esto?¿Qué relación tiene con las novelas negras? Pues porque la identificación es muy importante. Muchas veces relacionamos géneros literarios con imágenes o sensaciones fijas y estas nos acercan o alejan de su lectura tan solo por razones emotivas. Como me ha pasado con las novelas gráficas y los cómics.

Sencillamente, no las relacionaba con la novela negra. Y no podía estar más equivocada. Para mí los cómics pertenecían a una época (ya lejana, ejem!) de veranos extensos y trastadas en el pueblo. Mi época de cómics incluía al Tío Gilito, a Mortadelo y Filemón, Rue 13 Calle del Percebe, Zipi y Zape y Súper Lopez. Lo más cercano a la novela gráfica eran aquellas novelitas de Editorial Bruguera que aunaban tanto lo narrativo como lo gráfico con unas viñetas cada pocas páginas.

Pero desde entonces y hasta ahora, no había vuelto a interesarme por el género. Craso error por mi parte que he enmendado con la lectura de tres novelas gráficas imprescindibles. Muy diferentes y muy recomendables por distintos motivos. Si. Porque la novela negra se presta especialmente a este formato, sobre todo si hablamos del diseño en blanco y negro.  Pero primero, si como yo, eres lega en la materia, te adelanto que hay diferencias considerables entre los cómics y las novelas gráficas. ¿Los conoces? Te los detallo brevemente antes de contarte los tres descubrimientos que he hecho.

Comic vs. novela gráfica

Por extensión y encuadernación:

Dicen los entendidos, que mientras la novela gráfica se entiende como una obra completa, los cómics son historias cortas publicadas de forma periódica en formato serial. El cómic por tanto suele ser más breve (a excepción de las antologías) aunque más longevo en el tiempo.

Por público:

Como te decía antes, los cómics parecen estar dirigidos a un público más juvenil aunque eso no es obstáculo para que disfruten de ellos también los adultos. De hecho, hay cómics que están enfocados al público adulto como los manga. En cambio, la novela gráfica, por su temática, extensión y forma de abordar los distintos argumentos suelen ser más adecuadas para lectores mayores de edad (sobre todo en novela negra).

Su DNI:

Las novelas gráficas comparten con las novelas genéricas su número de identificación o ISBN. En cambio, los cómics tienen un código especial y diferente; el ISSN.

El coste:

Lógico. No es lo mismo una encuadernación con grapas, al estilo revista que una impresión tipo libro, con páginas de más calidad y definición que los cómics tradicionales.

Tres estilos, tres novelas, tres recomendaciones

Sin City: Primero de los dos volúmenes que componen la saga de la Ciudad del Pecado.

La más cruda lucha del bien contra el mal. Esta es la primera (y la más cinematográfica) de las tres novelas gráficas que he leído y está compuesta por cuatro relatos: El duro adiós, Mataría por ella, La gran masacre y Ese cobarde bastardo. El contexto gráfico es tan duro y expresivo como la más ruda novela hard boiled. Tiene escenas explícitas de violencia y sexo por lo que desde aquí recomiendo absternerse a estómagos sensibles. Una oda a la exageración que sobre todo me ha gustado a nivel gráfico. ha páginas dobles que son una sola viñeta,  tras que recuerdan por el estilo al stencil y o tras tantas que a pesar de estar en blanco y negro tiene tal fuerza visual que ríete tu de la paleta de AgataRuiz de la Prada. También me parece un acierto la sorprendente estructura del libro, que conecta las diferentes historias de la forma más inesperada: un escenario común, un momento puntual, un personaje secundario en una de las historias que pasa a ser el protagonista en otra…Pero también tiene su parte decepcionante. El desequilibrio entre narración e ilustración y el uso de los clichés. Aquí los duros son tan duros que sudan petróleo, todos los personajes adeudan un pasado oscuro, hay alcohol y violencia a espuertas, policías corruptos en su mayoría, mujeres (todas) cañón que se encuadran en dos grupos: o son de moral distraída o directamente fatales…Nein. No me ha gustado nada. Aunque si tuviera que elegir un relato, lo haría con gusto. Ese cobarde bastardo, pese a todo me ha parecido muy bueno. Quizá porque para entonces ya me había acostrumbrado al estilo del autor, o bien por el desenlace redentor, o quizá por ese guiño del título en referencia a la única pincelada de color del relato (yellow además de amarillo significa cobarde), me ha parecido de lo más interesante.

From Hell: Los crímenes de Jack el Destripador desde el punto de vista de Alan Moore, quien ha elaborado una curiosa teoría respecto a la identidad del asesino más famoso del Londres victoriano. Una muestra extraordinaria de documentación y talento tanto con sus ilustraciones como a nivel narrativo.

Un novelón. Tremendo. Con tanta carga documental que es necesaria la consulta de las anotaciones finales que explican al detalle la información consultada y referencias de los capítulos. Imprescindibles para disfrutar de la novela en su totalidad. No es un libro ligero y tampoco aquí se tiene ningún reparo en mostrar las escenas más duras de violencia o sexo, pero en este caso lo que más llama la atención es esa obra de ingeniería que es la realidad ficcionada que ha construído Alan Moore apoyada en los dibujos de Eddie Campbell. Me quito el sombrero. Con profundidad tanto en la temática (bastante crítica con la monarquía, policía, y desigualdades sociales de la época) como en el estudio de las dualidades (locura – cordura, diferencias de género). Otros dos puntos fuertes de la novela son el manejo delicioso del vocabulario propio de los personajes que reflejan su condición social de manera impecable y el recorrido histórico/mitológico por la ciudad de Londres. Una delicia.

Lamia: Barcelona, 1943. El asesino más sanguinario que ha visto la ciudad anda suelto. Mauricio “Herr Doktor”, un detective privado poco convencional, aparcará su agenda para dar caza al criinal. Por ahora, sus clientes deberán esperar, entre ellos Laia. Ella tiene 32 años y, pese a ser huérfana, ahora tiene todo lo que siempre ha deseado: un esposo que la quiere, un bebé en camino y un buen trabajo donde escribe para el programa radiofónico de más éxito. El consultorio de Elena Bosch. Laia es feliz…pero vive una mentira que la llevará a tomar extrañas decisiones. Y las consecuencias serán trágicas.

Por último leí este pedazo de descubrimiento. Ma-ra-vi-llo-sa. Una novelita gráfica cuya lectura que no te llevará más de una sentada, aunque es probable que cuando la termines quieras volver a empezarla. La he disfrutado desde el propio título que se relaciona con una figura mitológica que fue una referencia constante durante la carrera (lamia es un personaje femenino de leyenda con una apariencia bella pero con muy malas intenciones). No sabría decirte qué me ha gustado más del libro, si sus ilustraciones art decó, el acertadísimo reflejo de la España de la postguerra, la redondez de la historia, el inesperado final o la acertada representación del universo femenino en los años cuarenta. La novela es un exquisito ejemplo del buen desarrollo de una historia negra: tensión, pistas y misterio salpican todas las páginas. La trama avanza en el mismo grado que la incertidumbre narrativa que el autor trenza alrededor de la perturbadora protagonista. Esos guiños a la realidad  (el consultorio de Elena Bosch huele al de la Francis de forma embriagadora) me  han ganado. Pero para que puedas disfrutar de la novela por entero es mejor que no te descubra nada más. Léela y la comentamos, verás cómo te va a gustar.

¿Eres fan de las novelas gráficas?¿Conocías estas? Si sabes de alguna más que merezca la pena, soy toda oídos. Los comentarios están a tu disposición. Entre tanto…

Lee. Disfruta. Cuéntame.

Novela negra para niños, en serio.

Novela negra para niños. Cuando hablo de este tema, hay quien no se cuestiona que dentro de este género existen multitud de subgéneros (intriga, misterio, etc)y se echa las manos a la cabeza cuestionando mi cordura, pero seamos serios. En nuestra generación hemos consumido crueldad desde bien niños. Los cuentos de nuestra infancia no fueron precisamente unos ejemplos de delicadeza, blandura y buenas costumbres. Recordemos a  Hansel y Gretel, quienes fueron abandonados a su suerte en el bosque por sus propios progenitores, Caperucita quien a pesar de su corta edad se enfrentaba al terrible asesinato de su abuelita o a Blancanieves, a quien su madrastra trató de envenenar.

 

Además, la cosa no mejoró con el paso de los años porque con el evidente progreso de los cuentos infantiles a los dibujos animados, nos topamos de frente con otra paletada de violencia y crueldad. Dragones y mazmorras se consideró la serie animada más violenta mostrada en televisión y Heidi, ese alma supuestamente cándida, estuvo a puntito de despeñar a Clara monte abajo en su silla de ruedas, por no mencionar ese columpio suicida del que si la chiquilla se llega a caer se acaba la serie en el segundo capítulo. Y qué me dices de Marco, pobrecico mío, embarcado en una travesía épica, cruzando el océano en busca de su madre con la única compañía de su mono Amedio. Hoy, por bastante menos actúan raudos y veloces los Servicios Sociales. Así que no, no creo que sea una locura que nuestros niños se inicien en novelas de misterios. Nosotros lo hicimos y no hemos salido tan mal ¿No?

Puntos y minipuntos para la novela negra infantil

Pienso que acercar al público infantil a este tipo de literatura (siempre teniendo en cuenta la edad del niño para conectar las recomendaciones con la lectura adecuada) es una buena idea porque estas novelas de intriga fomentan su innata curiosidad, y les animan a cuestionarse lo que ellos piensan que es una verdad inmutable desde el inicio.

Suelen ser lecturas que les interesan porque suponen un reto (plantean enigmas que les entusiasman) y les obligan a salir de su zona de confort y a idear otras soluciones con las que no contaban en un principio. Por otra parte, estas novelas presentan aventuras con las que los niños y jóvenes de alguna manera pueden empatizar debido a su temática y también tienden vincularse directamente con el protagonista de la aventura por lo que se sienten actores principales de la resolución de un caso o de un misterio.

Además, en la mayor parte de las novelas se trata de resolver el misterio o crimen mediante la observación y posterior deducción, habilidades importantes que les pueden ser de gran utilidad en el día a día como ya comenté aquí hace unas semanas.

Pero un momento,  no se vayan todavía, aún hay más. Por si todo lo anterior fuera poco, con la lectura de estas novelas también se ensalzan valores positivos del héroe en su arquetipo genérico: valiente, arriesgado, astuto e inteligente y por contraposición se define de manera muy clara al criminal. Así se consigue discriminar el bien y el mal.

 

Así, desde los misterios o enigmas (indicados para los lectores primerizos) hasta la resolución de crímenes (destinadas a un público adolescente), lo importante es las lecturas propuestas sean compatibles con la madurez mental del lector (que en ocasiones no se corresponde con la edad física). Por eso en las recomendaciones añadiré un breve apunte sobre la edad que se considera adecuada para leerlos. Brindo por la nueva cantera de lectores de intriga.

Algunas recomendaciones

1.El misterio del timbre (la pandilla de la ardilla): 6-8 años
En el colegio de la pandilla de la ardilla hay un timbre que suena solo. Y lo hace cada dos por tres, anunciando el final de las clases varias veces al día. ¡Menudos líos se montan! Pero… ¿quién lo estará tocando? ¿Será un fantasma, un bromista, un alumno travieso…? Una historia sobre pequeñas travesuras, discusiones absurdas y el valor de reconocer nuestros errores.
2. El misterio de la Casa del Palomar: 6 – 9 años
La abuela Rosa y los gemelos Rita y Ramón, escoltados por su legión de mascotas, se instalan en la Casa del Palomar, una vieja mansión abandonada. En el pueblo nadie se atreve siquiera a mencionar su nombre, pero cambiará la vida de los nuevos inquilinos. ¿Qué encontrarán en su interior? Un libro de misterios y secretos que atrapa desde las primeras páginas.
3. El asesinato de la profesora de ciencias: 6 – 11 años
Después de que un grupo de alumnos vuele por los aires el laboratorio de ciencias, de forma accidental, la profesora Fernanda decide darles una lección para demostrarles lo importantes que son la física y la química. Les hará beber un extraño líquido y les dejará un mensaje: tendrán que seguir una serie de pistas para encontrar el antídoto, pero deberán hacerlo antes de las dos de la tarde, o algo terrible ocurrirá. Jorge, Petra y Max recorrerán toda la ciudad buscando y resolviendo los acertijos para salvar su vida, y es que ya sabían ellos que el accidente terminaría pasándoles factura, aunque jamás pensaron que de forma tan dramática.
4. El misterio del mayordomo: 8 – 10 años
Tomás -inquieto, curioso y metido en todo- va a pasar unos días a una antigua casona, en la que lo espera un enigma: ¿dónde está el antiguo mayordomo? Él lo vio sólo una vez, pero lo recuerda muy bien: no es el mismo de ahora. Entonces, ¿por qué el ama de llaves y la cocinera quieren hacerle creer lo contrario.
5. Agatha Jones y los 10 pastelitos: 9 a 12 años
Agatha y su madre Margaret Jones, han sido invitadas a pasar un fin de semana a la mansión Cockingstoncourt, de la misteriosa April Windsor. Allí se reunirán con las 9 finalistas del concurso de repostería del condado de Devon, donde Margaret ha participado con su famoso Fairy Cake. Durante su estancia, está previsto proclamar a la ganadora del evento. Pero las 10 participantes, sus acompañantes, la criada y el chofer quedarán aislados en medio de una gran tormenta. Nadie puede escapar de Cockingstoncourt, y Agatha empieza a sospechar de que algo terrible les acecha.
6. Aventuras de la mano negra: de 10 años en adelante
Un grupo de amigos se reúne a la salida del colegio para llevar a cabo investigaciones detectivescas. Cuatro historias que invitan al lector a participar en el juego de pistas que, a través del entramado del texto y las ilustraciones, se le van presentando.
7. Todos los detectives se llaman Flanagan: 12 años
Flanagan, detective privado. Privado de muchas cosas, por ejemplo, de los recursos que tienen algunos de sus colegas de profesión en las películas. Cuando Carmen, una chica gitana de su barrio, le pide que encuentre a su sobrino recién nacido, que ha desaparecido, tendrá que apañárselas como pueda. Y, de camino, se debatirá entre el afecto de Nines, una guapísima hija de papá, y la encantadora Carmen.
8. El joven Sherlock Holmes: el ojo del cuervo. 12 – 14 años
Londres, 1867. Una mujer es brutalmente asesinada en un callejón. No muy lejos de allí, un joven de trece años sueña con una vida mejor. Se llama Sherlock Holmes. Atraído por el crimen, decide saber más… y acaba convertido en sospechoso.
9. Los perros de agosto: 14 años
El mismo día que un gran empresario llega a lo más alto del poder económico en su región, el cadáver de un indigente aparece flotando en los muelles. Solo el Gordo Castro, un estudiante de periodismo en prácticas, desgreñado, asocial y adicto al café con leche, sabe que ambas noticias están estrechamente relacionadas.
10 Nick, el Mindcracker. El caso del hombre de las mil caras: 14 – 16 años
Hay personas que tienen dos vidas. El superdotado Nik Mallory, apodado «el Mindcracker», es uno de ellos. Su primera vida duró ocho años y acabó un viernes por la noche, cuando mataron a su padre. Nik quedó huérfano. Desde entonces, intenta resolver el caso del asesinato de su padre. Un día, de manera accidental, Nik se ve involucrado en un misterioso rapto de niños superdotados en distintas ciudades de Europa. Acompañado de Flora y Tosca, sus nuevas amigas, seguirán la pista al temido criminal Asmodis, que se somete continuamente a operaciones de cirugía estética para pasar desapercibido ante sus múltiples enemigos, y desafiarán sus ambiciosos y destructivos planes. Nik deberá darse prisa, si quiere resolver el caso y evitar una catástrofe.
11. Huida al sur: 14 -15  años
El hotel Riverside Palace de Salobreña, un antiguo palacete a inspiración de la Alhambra de Granada, todavía se yergue frente al mar. En su jardín trasero hay una pequeña tumba, siempre cubierta de flores. Si se pregunta a los empleados del hotel, cualquiera de ellos puede contar esta increíble historia que sucedió no hace mucho tiempo…
12. El caso del falso accidente: 16 – 18 años
Con esta trepidante novela, Jordi Sierra i Fabra nos presenta a Berta Mir, que probablemente se convertirá en la detective más seguida por todos los jóvenes. «Auténtico fenómeno, Jordi Sierra i Fabra es el autor más leído por los adolescentes porque conecta con ellos, con la mentalidad de esta edad de grandes dudas y de grandes cambios, la edad de la rabia o de la rebeldía.» La Vanguardia La vida cambia para Berta Mir con dieciocho años recién cumplidos. Su padre, detective de profesión, sufre un accidente que resulta ser un intento de asesinato. ¿Quién querría asesinar a su padre, y por qué? Luchando contra el tiempo, Berta deberá resolver, con su ingenio y su valor, los tres casos en los que trabajaba su padre antes de que el asesino vuelva a intentarlo. Tres casos tras los cuales se esconde el culpable: ¿una mujer que engaña a su marido?, ¿un chico al que su padre hace seguir para evitar que tome drogas? o ¿una muchacha desaparecida, que se ha escapado de casa con su novio? El caso del falso accidente es la primera novela de Berta Mir, una chica que tendrá que tratar con criminales mientras sigue con sus amigos, sus amores, su grupo, tocando el bajo y cantando. Todo eso que forma parte de la complicada vida de una joven de dieciocho años.

¿Conocías estos títulos? ¿Me recomiendas alguna lectura más? Me encantaría saber qué opinas acerca de que el público infantil lea este género. ¿Te animas y me lo cuentas? ¡Te espero en los comentarios!

 

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