Novela negra: libros summernoir

Retomo la actividad en el blog y lo primero que voy a hacer es rendir cuentas sobre libros. Es decir, las novelas negras de este summernoir, las lecturas de este verano. La verdad es que estas semanas han sido bastante fructíferas, casi he cumplido las expectativas que me planteé en el post. Pero no te adelanto nada, voy a contarte mis impresiones de las novelas.

Ya no quedan junglas adonde regresar

En primer lugar leí Ya no quedan junglas adonde regresar y me pareció brutal. Me encantó. Es una novela policiaca pero no procedimental. Lo importante en ella son los temas que se tratan y la psicología de los personajes. Es más bien una novela negra que yo encajaría en denuncia social porque en ella se ahonda en temas como la vejez, la soledad la injusticia (y por contra también la justicia que uno mismo se toma de su mano) el sentido de la vida… En fin una novela cortita breve a la que no le falta un sorpresivo último giro y que además de tener una buena narrativa lleva un ritmo muy adecuado. Si no la has leído, te la recomiendo..

La vida secreta de Úrsula Bas

La segunda novela de este verano fue La vida secreta de Úrsula Bas.  Le tenía muchísimas ganas después de haber leído Belleza Roja  (ya sabes que Arantxa es una de mis debilidades). El tándem Abad /Barroso y su profundidad psicológica es de lo mejor de una novela en la que el tempo está dosificado con precisión y acierto. Es una obra autoconclusiva pero casi te recomiendo que leas previamente Belleza Roja para poder captar los matices del calado psicológico de los personajes. La vida secreta de Ursula Bas es una novela que engancha por su lectura ágil, su (aparente) sencillez narrativa y el buen hacer de Arantza que entrelaza la investigación y la trama personal con solidez. Muy recomendable.

La puerta

Curioso. Muy curioso este tercer libro del verano. Ya iba sobre aviso, pero aún con todo, me sorprendió esta novela con tintes sobrenaturales. Lo mejor de la lectura ha sido la descripción de los ambientes y escenarios gallegos junto con la mitología, leyendas y fuerzas mágicas del lugar. Lo menos bueno es la falta de verosimilitud en algunos pasajes, ciertas incongruencias en escenas y trama y, en mi opinión un final demasiado predecible e irreal. Como lectura es fácil y entretenida pero creo que le falta gancho. Ah, por cierto, no te dejes engañar. No es un thriller, no tiene ese ritmo endiablado, es una historia de suspense noir.

Zed está muerto

Después del momento sobrenatural decidí que era el momento de cambiar de aires. Por ejemplo, un thriller, así que me lancé de lleno a leer Zed está muerto . Y qué buena elección. Ya con el anterior (En el punto de mira) Arantxa me dejó ojiplática. No podía creer que aquella fuese una ópera prima. Y ahora me quito el sombrero (y las chanclas, y lo que haga falta) ante sus letras. No solo escribe bien, sabe medir el ritmo y los tempos, se documenta para dar verosimilitud, la trama es compleja y lleva varios puntos de vista que se entrelazan con el hilo principal de manera precisa y acertada. El desenlace, brutal, y el estilo de la narración tan visual que parece cinematográfico. Una lectura adictiva y muy entretenida. Si no la has leído, te la recomiendo.

Tres funerales para Eladio Monroy

Y ya que estábamos por las Canarias pasé de Arantxa a Alexis Ravelo. Nada que objetar, pero Alexis juega en otra liga. Ya sabes que es otra de mis debilidades. Me encanta, pero no había leído todavía nada de su saga Monroy así que comencé por la primera de sus novelas: Tres funerales para Eladio Monroy. Me ha parecido muy interesante y se nota que Alexis ha evolucionado muchísimo desde que la escribió allá por el 2006 (aunque se ha reeditado en 2018) pero sigue teniendo esos matices tan personales del escritor: esos personajes que llevan alma de pobres diablos, pasajes líricos, imágenes y metáforas visuales, humor finísimo, metaliteratura, bastante mala leche, crítica social a raudales, trama ágil, firme y bien construida (a pesar de que a esta, por ser la primera novela se le nota un poquillo ) y su escenario isleño característico. Una delicia, como siempre.

El paciente

Y primer pinchazo del verano: El paciente de Juan Gómez Jurado. No sé, creo que llevaba las expectativas muy altas, que pensaba que iba a ser una novela al estilo de su trilogía de Reina Roja, pero no ha sido así. Es una buena novela, entretenida, pero no tiene el ritmo ni la profundidad en el estilo que se ve en la trilogía. Me dio mucha pena, pero reconozco que se me caía de las manos.

Los muertos no saben nadar

Otra de las lecturas que han pasado por mis manos casi sin pena ni gloria. Es entretenida y fácil de leer, pero me perdí en sus páginas con los asuntos económicos del fraude. Y es una pena, pero reconozco que tengo que hacer un ejercicio de memoria para recordar qué sensaciones tuve al leerla. Sabía que era la tercera de la saga Gracia San Sebastián, me lo advirtió la propia escritora, pero pensé que era (por la sinopsis) la que más se acercaba al noir. Por eso la elegí. De ella me han gustado los claroscuros de la protagonista y el acierto de utilizar la primera persona para este personaje, Adela, la madre de Gracia que me ha parecido buenísima, al igual que Geni y la habilidad que ha tenido la escritora para empatizar de manera negativa con el pedazo de … (inclúyanse aquí adjetivos odiosos) de Rodrigo, su novio. Si te gustan las novelas negras en las que las relaciones personales toman el protagonismo, esta es una de las tuyas. Yo soy más de investigaciones, sustos, giros y momentos ajá, qué le voy a hacer.

Ana

En medio de todas estas novelas negras reapareció una que ya me habían recomendado hacía tiempo. ¿Qué te voy a decir? La carne es débil, así que le di la oportunidad, aunque no estuviese incluida en la lista veraniega. Ana es una de las novelas más originales y mejor documentadas que me he encontrado últimamente. Está escrita en primera persona y esa profundidad psicológica de la protagonista me ha ganado desde el inicio, porque te adelanto que la protagonista es una auténtica ruina. Y además no tiene ninguna gana de enmendarse. La temática de la ludopatía y su enfoque me ha gustado bastante (ahora no hago más que ver noticias y referencias al mundo de los casinos y el juego, qué cosas), aunque reconozco que se me hizo un poquito larga. Tramas y subtramas bien enlazadas y un estilo acorde con la narrativa dan como resultado un thriller judicial en el que destaca sin duda Ana. Un pedazo de personaje.

Bajo la piel


Una de las novelas negras más disfrutonas de este verano ha sido este libro de Susana Rodriguez Lezáun. Si antes te comentaba que Ana es la protagonista indiscutible de toda la novela de Roberto Santiago, este Bajo la piel es Marcela Pieldelobo, una mujer que me ha conquistado desde la primera página. Supera los clichés de las féminas en novela negra y también va más allá de otras protagonistas de pasado desgarrado. Ella es más, mucho más. La historia se sostiene sobre una trama firme y unos personajes que apoyan a la protagonista y llenan las páginas de la novela de rabia y ternura. También me ha gustado mucho la descripción de esa Pamplona real, que se proclama de minifaldas y bajo las mismas lleva el cilicio. Una sociedad bien retratada y una crítica social que, en mi opinión da en el centro de la diana. Nadie queda a salvo de la mirada de la inspectora Pieldelobo. Y ese final… Te diré que Bajo la piel es en mi opinión, la mejor de todas las novelas de Susana hasta el momento. Muy recomendable.


Un asunto demasiado familiar

Y para finalizar el verano como broche de oro he leído Un asunto demasiado familiar de Rosa Ribas. Ella también es otra de mis imprescindibles en el género negro, un referente al que le tengo especial aprecio desde que pude asistir a una masterclass suya. Es impresionante su manejo del lenguaje según sus objetivos narrativos, es buena, muy buena escribiendo y tiene un estilo fluido, sencillo y natural. No es amiga de ritmos trepidantes pero sí de tramas firmes, personajes bien construidos, temas recurrentes (corrupción, enfermedad y relaciones familiares algo comprometidas) junto con un excelente análisis de la sociedad actual. Ni qué decir tiene que los pasos por Barcelona de la familia de detectives me han encantado por lo diametralmente opuestos a las guías turísticas que parecen ser otras novelas del mismo género (Saenz de Urturri, Redondo, Ortuña…). Y el final, un tanto abierto me ha dado la excusa perfecta para comenzar con la segunda novela de la saga, Los buenos hijos. Esa es la razón de que el querido Chesterton haya pasado a un segundo plano. De momento.

Así que ya ves, he leído nueve de los diez libros de novela negra que pretendía. ¿Y tú qué tal, cómo ha ido el verano a nivel literario? Cuéntame, estaré encantada de leerte en los comentarios.

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