FIN. ¿Termina tu viaje? No, comienza la beta aventura

Por fin ha llegado el momento. La palabra soñada, tres letras negras sobre fondo blanco.

Fin.

Enhorabuena, has terminado tu novela. Y ahora, ¿cuáles son los pasos a seguir? ¿Cuál es el orden natural para engrasar la maquinaria de la novela? En mi opinión, sería algo parecido a esto.

  1. Escribir y finalizar el manuscrito
  2. Auto revisión (varias lecturas y correcciones)
  3. Beta readers
    1. Allegados
    2. Aficionados
    3. Profesional
  4. Auto revisión y aceptación o no de cambios.
  5. Corrección de estilo y ortotipográfica
  6. Auto revisión y aceptación o no de cambios.
  7. Maquetación.
  8. Publicación.

Este es el orden natural pero debes tener en cuenta que, en los plazos en los que esperas la respuesta de estos profesionales, también deberías pensar en la maquinaria externa de tu novela (portada, comercialización…) Pero eso da para otro artículo al menos.

¿Qué es un lector beta?

Así que una vez escrito y finalizado tu manuscrito y tras varias lecturas y relecturas, llega la figura del beta. ¿Qué es? También conocido como lector cero o betareader, es la persona que lee tu novela en su primera versión una vez que pase tu filtro de borrador a manuscrito y antes de que llegue a los correctores ortotipográficos y de estilo.

Es un primer filtro que te proporcionará una versión crítica y constructiva de tu obra respecto a la trama, argumento, atmósfera, personajes, ritmo narrativo, etc.

Es una lectura objetiva e importante porque a ti como autor o autora te servirá para tomarle el pulso a tu novela desde un punto de vista diferente. Ten en cuenta que tu beta no tiene en la cabeza toda la información de la que tú dispones y le va a ser más sencillo detectar agujeros argumentales, erratas, etc.

¿Quiénes pueden ser beta readers?

Depende de ti. Un lector cero puede ser alguien cercano, de tu familia o tus amigos incluso, pero no es lo más recomendable porque, en general, no serán críticos con tu manuscrito bien porque no quieren hacerte daño con sus comentarios o bien porque tienen un filtro en los ojos que hace que no sean objetivos con aquello que tienen entre manos.

Entonces…

Allegados

Si tienes la fortuna de contar entre tus allegados con personas muy diferentes, (distintos intereses, edades, etc) es un buen punto de partida. Aunque no sean demasiado específicos en sus comentarios ni demasiado técnicos. Solo para tomarle el pulso a tu novela, está bien. Seguramente te mostrarán aquello que funciona y sobre todo lo que chirría en tu historia.

Aficionados al género

Eso sí, deberías buscar una opinión asertiva y constructiva más profesional. En este punto, la opinión de otros escritores sería de gran valor, mucho más si coincidís en género. Este estilo de beta hablará tu mismo idioma y la comunicación entre vosotros a nivel literario será mucho más fluida ya que conoce perfectamente qué buscas. Además, será más imparcial que tus allegados. Tampoco descartes algún compañero de los talleres literarios a los que has acudido (si es que es el caso). Desde luego, tiene que ser alguien de confianza para ti, y que asuma que no quieres que te diga lo maravilloso que es tu manuscrito, sino que razone qué funciona y sobre todo qué no lo hace.

Lectura beta profesional

Lo ideal es encontrar un lector beta profesional aficionado al género de tu novela para que pueda detectar los clichés, se ajuste al calendario que previamente habréis fijado (con los beta familiares y amigos esto se puede alargar mucho), que te proporcione una información razonada y objetiva, (las críticas serán constructivas, te explicará qué partes funcionan y qué partes debes mejorar) y que al finalizar te entregue un informe de lectura detallado con el que podrás trabajar fácilmente para mejorar tu novela.

Confía también en su buen ojo para asesorarte sobre la viabilidad comercial de tu obra (si tiene salida, con qué editoriales podrías intentar contactar, si es una obra que está más dirigida al público independiente y es mejor la auto publicación…) Y como extra, es posible que ofrezca servicios adicionales (yo lo hago), proporcionándote enfoques nuevos o ideas que le hayan surgido durante la lectura (por ejemplo, si tratas algún tema muy técnico, que contactes con algún profesional para que, además de dar la información correcta, lo hagas de manera que tu público sea capaz de entenderlo).

¿Cuándo debes buscar un lector beta?

Buscarlo, desde que tu manuscrito ya lleve un buen ritmo. Antes de finalizarlo, sobre todo si trabajas sobre un plazo. Ten en cuenta que un buen beta necesitará tiempo para profundizar y desarrollar su informe.

Pero una cosa es buscarlo y otra es cuándo enviar el manuscrito. En este punto, tienes que pensar en el orden adecuado que te comentaba antes para engrasar la maquinaria interna de la novela. Y en primer lugar tienes que releer y auto corregir tu manuscrito tantas veces como creas que es necesario.

¿Cuántos necesito?

Los necesarios para que sean manejables y a la vez, te proporcionen la información necesaria para pulir tu novela. Entre los tres grupos que te he detallado anteriormente, la horquilla suele variar, pero la cantidad que más se repite es entre cuatro y seis para el primer grupo, un par para el segundo y un lector beta profesional. Unos siete u ocho en total. Pero ten en cuenta que no por tener muchos betas tu novela va a estar más pulida. Es más, en ocasiones se produce el efecto contrario porque cuanta más personas den su opinión más diferirán y menos claro tendrás el camino a seguir. Y además, contarás con una cantidad ingente de información que deberás manejar (opiniones, propuestas, etc).

Mi consejo es que cuentes con un profesional, un par de aficionados y unos tres lectores cero de base (familiares, amigos y allegados).

Pero, ¿dónde encuentro beta readers?

Como te he comentado antes, los beta voluntarios puedes encontrarlos entre tu familia y allegados, compañeros de talleres literarios, lectores asiduos de tu obra (si es que ya tienes algo publicado con anterioridad o llevas una web o blog), compañeros de género en redes sociales (clubs de lecturas, etc). Pero ojo, ten algunos consejos en cuenta: tienes que confiar en esas personas y, previamente a entregar tu manuscrito, inscribirlo en el registro. Así te evitarás sorpresas desagradables.

De todos modos, si te resulta complicado y necesitas solicitar betas, te recomiendo que que lo hagas mediante una breve ficha como la que encontrarás al clicar el siguiente botón.

Como puedes comprobar, con la palabra fin no termina el viaje sino que comienza la aventura. En el próximo artículo te detallaré los cuatro pasos imprescindibles para recibir una buena respuesta beta de allegados y aficionados junto con el cuestionario básico para que esto suceda.

Mientras tanto, ya sabes dónde encontrarme.

¡Felices lecturas y escrituras, malincuente!

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