Entre tú y yo un regalo es para siempre (si es novela negra mejor)

Recibir un regalo es fantástico. Si es un libro, es maravilloso. Y si ya, aciertan con el género y además no lo has leído casi se convierte en una experiencia religiosa, como decía el cantante.  Eso es lo mejor de recibir presentes. Y a lo largo del tiempo me he encontrado con una especie de pauta en cuanto a regaladores de libros que hoy comparto contigo. Seguro que te suenan.

El renuncias


Esta figura abre un amplio abanico de posibilidades. Si lo miras por el lado positivo, esta persona será quien te proporcione la oportunidad de adquirir el libro que deseas porque  como ha renunciado desde un primer momento a acertar, o bien te regala un ticket regalo directamente o bien te da la paga (suelen ser familiares cercanos) para que seas tú misma quien elijas tu regalo. No acostumbra a tener la literatura como objetivo prioritario e incluso puede que te vean como un bicho raro por leer tantos libros. Es posible que piensen que se te va a derretir la sesera como al Quijote, pero te respetan y te quieren. Por eso te echan una mirada condescendiente cada vez que te ven sumergida entre las páginas de una novela. Adorables y entrañables aunque no puedas compartir con ellos tus inquietudes literarias.

El portadista


Lee de vez en cuando y sus elecciones se basan en las portadas de las novelas que encuentra a su paso. No puede resistirse a una portada que le llame la atención. Hace el regalo con la mejor intención y atendiendo a las pautas que él mismo sigue para elegir un libro. Prepárate a recibir una novela inesperada porque no tiene en cuenta el género, ni si es un clásico o una obra contemporánea. ¿Lo bueno? Siempre recibes una sorpresa. ¿Lo menos bueno? Que a veces la novela está bien pero otras, sale rana.

El bestsellers


No falla. Lector empedernido con el que, a nivel literario, siempre tienes de qué hablar, pero su debilidad es leer la lista del cultural semanal y adquirir los libros más vendidos. No tiene un género definido, y eso es bueno porque nunca te falta una opinión cuando tratáis de literatura, pero, también es cierto que cuando recibes un libro –  regalo por su parte sabes que va a llevar la estrellita de Best Seller en alguna esquina de la portada. Suele tener en cuenta tus gustos y opiniones así que dentro de “lo malo”  que puede ser contar con un súper ventas en tu haber sin tener en cuenta otros argumentos, tendrás a tu disposición una novela de tu género y de rabiosa actualidad.

El detallista


Este, si lo tienes, ni te lo pienses, guárdalo como oro en paño. Qué suerte la tuya. Puede que coincida contigo en gustos literarios pero no es imprescindible. Tiene la mente abierta y no solo está al tanto de tus gustos, sino que además se preocupa por preguntar en tu entorno sobre tus estanterías y últimas lecturas para no repetirse. Es más, detallista como es, incluye en el paquete el ticket regalo por si la novela no te convence o si no ha acertado y quieres cambiarla. Un tesoro, lo que te digo. 

El Simpson


A mí, qué quieres que te diga, este especímen me hace gracia y me desquicia a partes iguales. Son personas divertidas con las que puedes conversar sobre libros al menos de manera superficial. Se acuerdan de las fechas señaladas y saben que tu regalo ideal es un libro. Pero. Además son muy de aprovechar recursos (eufemismo de egoístas) así que la novela que recibas de sus manos, será casualmente una que a ellos les apetezca muchísimo leer. Ya te digo que a cuenta de estas maniobras disfrutarás de más de un rato divertido si les preguntas por qué han elegido esa novela, quién les ha recomendado la lectura, etc… Pero, lo que te comentaba, no deja de ser un regalo Simpson (se hace a otro para disfrutarlo uno mismo).

El temoso


Con este no hay duda. Si el paquete que recibes de sus manos tiene forma de libro, sabes perfectamente de qué se trata. Son personas maravillosas, con un puntito enternecedor (cuando los conoces en profundidad) y que viven dentro de su tema – obsesión. Todo gira alrededor del asunto primordial en su vida, y por supuesto, los libros que leen, manejan y regalan también lo hacen. Porque dentro de sus esquemas no cabe que a ti ese tema te deje frío como un témpano de hielo. ¿Lo bueno? Ya tienes anécdota cuando enumeres tus regalos (¿Por qué te han regalado un libro sobre macetohuertos si la idea que tienes sobre las plantas es un ficus de plástico que decora una esquina de tu salón y además no tienes ni balcón siquiera?).

El evangelista


Con este personaje cubres el momento wow/ autoayuda/esoterismo / del día en cuestión. Son personas que te entregarán el libro como si te donasen un legado misterioso que va a cambiar tu vida. De hecho, es lo que te aseguran porque afirman que a ellos les sucedió tras la lectura de ese libro. No suelen regalar novelas sino obras de no ficción que suelen estar relacionadas con asuntos más o menos controvertidos. Pero a veces dan con cuestiones interesantes y además, cada año es un tema diferente, así que no te aburrirás. Aunque si decides leer estos libros, tampoco te nutrirán demasiado. 

 

Seguro que conoces algunos de estos modelos de regaladores, ¿a que sí? ¿Y tú, cuando regalas un libro en cuál de estos modelos te conviertes? Cuéntamelo en los comentarios, y si te ha gustado el post, no dudes en compartirlo. Mientras tanto, atenta a nuestra cita mensual en el Bullet Inn. ¿Qué aún no lo conoces? Apúntate a nuestro grupo de malincuentes aquí abajo. Te espero.


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