El rodillo negrocriminal (II)

Hola de nuevo. En esta ocasión te propongo que veamos la aplicación práctica de lo que vimos en el artículo anterior. Si no lo has leído, te animo a que lo hagas, vamos, que te espero.

¿Recuerdas que hablamos de la solución tan curiosa que encontró una mujer para extender la crema solar sobre su espalda? Pues ahora vamos a ver cómo se aplica el método del pensamiento lateral en el mundo de las novelas. ¿Nunca te has preguntado cómo solucionan los escritores esos “huecos” en las tramas cuando hacen el planteamiento de una novela? Y ¿cómo consiguen sorprendernos con modus operandi originales o armas impensables, por ejemplo? Efectivamente, haciendo uso del pensamiento lateral.

Pongamos por caso que quieres escribir un relato negrocriminal, pero quieres hacerlo diferente, con un arma del crimen difícil de descubrir y que se encuentre fácilmente en el camino del asesino y en el escenario del crimen. Veamos, por ejemplo, la víctima es un tipo muy desagradable que pasa horas en su oficina frente al ordenador…  

Problema: ¿Qué arma podría utilizar el asesino para pasar desapercibido pero que el ataque sea certero? Paso a paso. Vamos a verlo.

Pasito a pasito


 

  • Identificar el problema en su totalidad y enfocarlo: Si, si. Muy de perogrullo, dirás, pero no será la primera vez que un problema secundario tome relevancia y encubra el obstáculo principal. En el caso que nos ocupa es buscar un arma certera y que esté al alcance del asesino y/o de la víctima. Ese es el problema en particular, pero para eso, necesito ver el escenario en su totalidad. Ya sé quién será la víctima, pero ¿qué hay del asesino? Es una pieza indispensable porque según a qué se dedique puedo obtener diferentes soluciones o armas. ¿Un compañero del despacho? ¿Un cliente insatisfecho? ¿Personal de la limpieza?¿Un asistente al que le está haciendo la vida imposible? Me quedo con el personal de limpieza para abrir posibilidades.

 

  • Mente abierta: Para poder encontrar nuevas soluciones y producir ideas lejanas a tu patrón de pensamiento habitual has de tener la mente abierta, romper con las formas de pensamiento habituales, aceptar todo aquello que te venga a la cabeza sin limitar ninguna opción. Imagina que vas a Roma, pero has tomado un desvío. No te preocupes por lo excéntrico que te parezca aquello que has pensado, luego ya filtrarás los resultados, pero ahora abraza todo cuanto te llegue a la mente. No te quedes con la primera opción que se te ocurra. Intenta rellenar (si es posible) al menos diez formas en las que puedas enfrentarte al obstáculo y solucionarlo. En nuestro caso: un abrecartas, un veneno/ medicación que se disuelva en un café mañanero, algún producto de la limpieza que induzca a un paro cardíaco, el típico cenicero o pisapapeles, agua sobre el Pc (que reaccionará electrocutando a nuestra víctima)… Elección: un producto para limpiar porque el asesino es del personal de limpieza

 

  • Recursos: Una cosa es dejar volar la creatividad y otra es no tener los pies en el suelo. Está bien no ponerse restricciones ni trabas a la hora de imaginar soluciones, pero es necesario estar enganchada a la realidad y saber con qué recursos cuentas. Dependiendo del problema que intentas solucionar, puede que esta sea uno de los elementos cruciales para resolverlo. No es lo mismo pensar en cómo llevar a cabo el crimen sobre el que quieres escribir (ahí tus recursos son infinitos dentro de la verosimilitud o la fantasía según el género en el que te muevas) que la solución al tremendo problema de la bañista que te he contado al comienzo. 😉 Elección: ¿qué producto puede ser novedoso para un crimen pero a su vez que sea corriente para que lo lleve el asesino en su carrito? La lista es larga: gel hidroalcohólico, productos químicos, trapos, aerosoles…

 

  • Filtro: Vale. Al principio te he dicho que todas las opciones eran válidas, que no descartases ninguna. Y es cierto en un primer momento, pero después tienes que afinar un poquito, darle la vuelta a la pieza del puzle hasta que encaje). Elección: me decanto por dejar la lista en un solo producto. El asesino va a matar a la víctima con un golpe de aire comprimido del aerosol para limpiar los teclados aplicado en la yugular. Ese golpe de aire le va a proporcionar al asesino un momento en el que la víctima estará indefensa, y si ya el golpe de aire no lo ha matado por un accidente vascular, estará a su merced para que pueda acabar con él. 

 

¿Qué te ha parecido? Pues todo esto también lo puedes aplicar a tu vida diaria, e incluso, te propongo que lo tomes como un juego para abrir tu mente. Pincha aquí y verás qué rato más entretenido. Ah! Una última cosilla. Si te ha gustado el post, me haría muy feliz que lo compartieras. Y si te ha sido de utilidad, me encantaría saberlo. Ahora sí, me despido a ver qué se me ocurre para el siguiente capítulo de la novela, muahahaha.


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