El género negro y las series: terrorismo

En esta nueva entrega de las series y el género negro te voy a comentar mis impresiones respecto a tres miniseries españolas cuyo punto común es el terrorismo. Por un lado, la lucha armada de ETA retratada en La línea invisible y por otro, el terrorismo yihadista expuesto en La Unidad y en La víctima número ocho.

La línea invisible


Es una miniserie de seis capítulos basada en hechos reales. Trata sobre los comienzos de ETA y tiene como punto crucial de la creación de la historia el día 7 de junio de 1968, el momento en el que Txabi Etxebarrieta, líder de ETA en aquel momento, cruzó la “línea invisible” y asesinó a la primera víctima de la organización terrorista. Poco después, él mismo fue abatido por la guardia civil. Así comenzó la lucha armada, porque para vengar el asesinato del líder caído, los compañeros de Txabi asesinaron a Melitón Manzanas, el investigador que seguía de cerca los pasos de Etxebarrieta. Este momento histórico marcó una época de miedo y venganza que no cesaría hasta el año 2018, cincuenta años después.

La trama se desglosa en dos hilos argumentales: las vidas de Melitón Manzanas (interpretado por un maravilloso Antonio de la Torre) y la de Txabi Etxebarrieta (por un lado su pertenencia a la banda y por otro su faceta más personal). Y creo que ese es uno de los grandes aciertos de esta serie, no centrarse en la valoración de los hechos sino en las motivaciones y vidas de los personajes principales. A pesar de la dureza de los hechos y mis dudas iniciales ante la imparcialidad o no de la historia, mis sensaciones son positivas después de ver esta serie que creo que aborda un tema complicado desde un prisma de neutralidad difícil de conseguir. 

 

La unidad.


Nueva miniserie de seis capítulos basada en testimonios profesionales de la lucha antiterrorista internacional. La trama de la historia narra el día a día de La Unidad, el equipo de Investigación Policial, tras descubrir que una célula terrorista está planeando un atentado en España. La historia gira alrededor de las acciones que este grupo debe tomar para recabar información y evitar que los terroristas lleven a cabo sus planes. Una serie totalmente diferente a la que te hablaba anteriormente, centrada en los personajes.

En mi opinión, lo mejor que tiene esta serie son las localizaciones junto con la espectacularidad de algunas escenas a las que no le faltan persecuciones, explosiones y muchos planos dramáticos. Sin embargo, los personajes me han dejado un poco fría. A pesar de tener un hilo consistente del que poder tirar para empatizar con ellos, mi impresión es que se pasa sobre ellos de manera superficial por lo que es una baza que no se ha aprovechado convenientemente a pesar del buen trabajo de los actores. De todos modos parece que ha gustado bastante porque la posibilidad de una segunda temporada está sobre la mesa.

 

La víctima número ocho.


La tercera miniserie viene de la mano de ETB y Telemadrid y gira alrededor de un atentado fundamentalista islámico en pleno casco viejo de Bilbao. El ataque, realizado por una furgoneta que arrolla a varias personas y en el que mueren siete víctimas, deja en el hospital a una octava persona y unas imágenes en las que se ve a un joven bajando de la furgoneta y huyendo entre las calles de la ciudad.

El principal sospechoso se identifica como Omar Jamal, de procedencia marroquí. La Ertzaintza sale tras él para darle caza. Pero no es tan sencillo como esperaban porque las raíces de la situación son más largas, oscuras y profundas de lo que creían. Lo mejor de este thriller es el suspenso narrativo, el ritmo de la acción y los giros insospechados. Tampoco me ha dejado indiferente el tratamiento de algunos temas como los prejuicios raciales, la corrupción de los mass – media y la clase política con sus oscuros intereses y sobre todo las dudas que se plantean en la trama desde el minuto uno.

En mi opinión, los personajes están bien caracterizados y, en general, el reparto hace un buen trabajo, sobre todo César Mateo y María de Nati, los actores que encarnan a Jamal y Edurne. También me ha encantado la forma verosímil y agridulce en que termina esta primera temporada (no sé si habrá segunda, pero debería).

Es posible que, debido a los atentados de las Ramblas y de Cambrils me haya sido más fácil empatizar con la historia, pero no debo quitarle mérito a los guionistas que se han marcado un thriller muy recomendable.

Para terminar


Reconozco que me estoy haciendo muy fan de las miniseries. Ahora mismo estoy muy intrigada con la adaptación de Patria, a ver qué nos presentan. Me gusta este formato porque generalmente suele tener ritmo, intriga y una buena estructura.

Además acostumbra a no alargar demasiado los argumentos y van al grano. ¿Y a ti, te gustan las miniseries o prefieres las series más largas, de varias temporadas? Cuéntame, soy toda oídos.

Por último, si el artículo te ha gustado puedes compartirlo con todos aquellos fans de las series y el género negro, me encantaría conocer sus opiniones. ¡Ah! Y si quieres que charlemos de este u otros temas, suscríbete al Bullet Inn, la newsletter mensual en la que le damos unas vueltas de tuerca al género negro. 

Te espero, malincuente.


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