Balance de lecturas de un verano criminal.


Dice el calendario que las vacaciones ya han acabado, así que ahora toca hacer el balance de lecturas de este verano criminal, según te comenté aquí.  Adelanto que me ha faltado por leer un libro de los que me propuse en el listado pero ha sido por causas ajenas. Las bibliotecas cambian su horario durante el verano ( incompatible con el mío) y por eso me ha sido imposible acudir a por el libro de Shirley Jackson . De todos modos, ahora que la rutina ha vuelto, esa será una de las próximas lecturas.

No obstante, estoy contenta porque han caído varias lecturas extras (de géneros dispares) con las que no contaba y que,  además,  me han gustado muchísimo. Pero bueno, no me enrollo y te cuento.

 

A sangre fría de Truman Capote (primera lectura)
El 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los crímenes eran, aparentemente, inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Cinco años después, Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables de las muertes. A partir de estos hechos, y tras realizar largas y minuciosas investigaciones con los protagonistas reales de la historia, Truman Capote dio un vuelco a su carrera de narrador y escribió “A sangre fría”, la novela que le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo xx. Capote sigue paso a paso la vida del pequeño pueblecito, esboza retratos de los que serían víctimas de una muerte tan espantosa como insospechada, acompaña a la policía en las pesquisas que condujeron al descubrimiento y detención de Hickcock y Smith y, sobre todo, se concentra en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegará a conocer íntimamente. “A sangre fría”, que fue bautizada, pionera y provocativamente, por Capote como una “non fiction novel”, es un libro estremecedor que, desde la fecha misma de su publicación, se convirtió en un clásico.
La lectura de este libro me ha dejado sensaciones encontradas. Probablemente sea porque tenía las expectativas muy altas ya que las personas que me lo recomendaron, solo hablaban maravillas de él.
Es cierto que la he disfrutado, pero los motivos se deben más al envoltorio de la historia y la trama (basada en un caso real) que por ser una obra de matices literarios.
No obstante, se trata de una realidad novelada y por eso la narrativa tiene mucha fuerza. También le reconozco la bondad de algunas escenas muy cinematográficas en las que Capote utiliza varios recursos muy efectivos propios de su trabajo como guionista.
Por otra parte, uno de los elementos que más me han convencido es la búsqueda de la empatía del lector por parte de Capote. Para conseguirlo (y lo hace a las mil maravillas) presenta un estudio psicológico de los personajes que consigue manipular (en su acepción más positiva)  al lector. Presenta a las víctimas bajo un arco psicológico agradable y a los asesinos desde el prisma de la salud mental y de los sucesos de su vida que puedan explicar su forma de ser y de proceder.
De esa forma el lector, aunque no acepte los crímenes sí que se siente más cercano a los personajes y disculpa en parte su forma de actuar porque entiende que, a pesar de todo, los criminales también son, de alguna manera, víctimas de su pasado o de los sucesos trágicos que han salpicado sus vidas.
Una novela cruda que muestra la cara menos favorecedora de América y que, a pesar de tener pocos recursos literarios, posee una gran fuerza narrativa debido en gran parte a que los hechos que relata tienen una base real.

La mujer en la ventana de A. J Finn (segunda lectura)
No sabe si lo ha visto o lo ha imaginado.
Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices… y espiando a los vecinos. Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz.
¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo?
Está novela junto con la novia gitana son óperas primas de los autores y en ambas ocasiones me han sorprendido gratamente. En este libro me han impresionado sus referencias a películas criminales que yo desconocía (y que ya tengo apuntadas), la narración desde el punto de vista de la protagonista ( su situación genera multitud de dudas acerca de la fiabilidad de su discurso) y algunos diálogos de cine clásico muy efectivos para la trama.
Otro elemento a destacar es la buenísima descripción de la situación física y mental de la protagonista. También destacaría que, a pesar de su previsibilidad en varias ocasiones, los giros argumentales son interesantes y están colocados en el lugar adecuado.
Como seguidora del cine de Hitchcock, una de las cosas que más temía de esta lectura era una inspiración inadecuada de La Ventana Indiscreta, pero una vez más debo reconocer que aunque hay escenas que poseen una clara influencia de la película , el autor las resuelve con bastante solvencia.
Pero no todo van a ser laureles. También hay cosas en la novela que no me han terminado de convencer. Por ejemplo su extensión. Creo que se podrían recortar bastantes páginas del libro. Pienso que la historia se estira en exceso tanto al principio de la novela (porque tarda en entrar en materia) como al final. Creo que este motivo es el culpable de que la novela tenga un ritmo bastante irregular para ser un thriller.
En definitiva creo que, aunque mejorable, es una novela bastante buena para ser la ópera prima del escritor (aunque claro, hay que reconocer que parte del mérito puede corresponder a que el autor se mueve en el mundo editorial desde hace tiempo).

A la luz del vino de Carlos Ollo Razquin (tercera lectura)
El accidente mortal del enólogo del Señorío de Otazu lleva al inspector Villatuerta y al subinspector Javier Erro hasta Etxauri. Mientras, la agente Nerea se verá envuelta en una complicada investigación sobre narcotráfico. Los caminos de los Villatuerta y Javier Erro vuelven a juntarse con el trasfondo del mundo del vino, en que quizá no sea oro todo lo que reluce. Los tres policías tendrán que dejar de lado, una vez más sus diferencias personales para resolver ambos casos.
Hay quien crítica a este autor por la sencillez que muestra el calado psicológico de sus personajes y las tramas de sus novelas. Pero son cuestiones con las que yo no estoy de acuerdo.
Si bien sus argumentos no son tan complicados como las que el lector puede encontrar en las últimas novedades de novela negra y sus personajes no muestran una psique retorcida, para mí los Villatuerta y el estilo natural y sencillo de Carlos Ollo son una lectura refugio.
¿Por qué? Porque siempre se qué voy a encontrar. Tramas prácticamente exentas de crudeza, escenarios cercanos y un manejo del vocabulario local muy acertado junto a la utilización de recursos que, sin ser explosivos, resultan eficaces. Elementos fijos que conforman el sello personal del autor y que dan como resultado libros sobre los que volver una y otra vez.
Lecturas refugio las llamo. Como las novelas de Agatha Christie que guardo desde que tenía trece o catorce años y que cada cierto tiempo releo con satisfacción.
De A la luz del vino, segunda entrega de los Villatuerta, me ha gustado sobre todo conocer de primera mano los escenarios en los que transcurre la historia.
He paseado  por Burlada y el Señorío de Otazu, lo suficiente como paral trasladarme a los lugares más importantes de la historia con facilidad.
También me ha gustado que a pesar de ser una novela policíaca, el argumento no se centre especialmente en los procedimientos forenses y policiacos, sino que el peso de la trama recaiga más en los personajes y los acontecimientos de sus vidas.
Una novela que se lee con rapidez y comodidad por su estilo fluido, natural y efectivo. Sin necesidad de mostrar alardes excesivos ni en la trama ni en sus personajes.

La novia gitana de Carmen Mola (quinta lectura)
«En Madrid se mata poco», le decía al joven subinspector Ángel Zárate su mentor en la policía; «pero cuando se mata, no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad del mundo», podría añadir la inspectora Elena Blanco, jefa de la Brigada de Análisis de Casos, un departamento creado para resolver los crímenes más complicados y abyectos.
Susana Macaya, de padre gitano pero educada como paya, desaparece tras su fiesta de despedida de soltera. El cadáver es encontrado dos días después en la Quinta de Vista Alegre del madrileño barrio de Carabanchel. Podría tratarse de un asesinato más, si no fuera por el hecho de que la víctima ha sido torturada siguiendo un ritual insólito y atroz, y de que su hermana Lara sufrió idéntica suerte siete años atrás, también en vísperas de su boda. El asesino de Lara cumple condena desde entonces, por lo que solo caben dos posibilidades: o alguien ha imitado sus métodos para matar a la hermana pequeña, o hay un inocente encarcelado.
Por eso el comisario Rentero ha decidido apartar a Zárate del caso y encargárselo a la veterana Blanco, una mujer peculiar y solitaria, amante de la grappa, el karaoke, los coches de coleccionista y las relaciones sexuales en todoterrenos. Una policía vulnerable, que se mantiene en el cuerpo para no olvidar que en su vida existe un caso pendiente, que no ha podido cerrar.
Investigar a una persona implica conocerla, descubrir sus secretos y contradicciones, su historia. En el caso de Lara y Susana, Elena Blanco debe asomarse a la vida de unos gitanos que han renunciado a sus costumbres para integrarse en la sociedad y a la de otros que no se lo perdonan, y levantar cada velo para descubrir quién pudo vengarse con tanta saña de ambas novias gitanas.
Tenía muchas ganas de leer esta novela pero por un motivo u otro, se me resistía, así que en el momento que recibí la llamada de la biblioteca confirmando que estaba disponible, (y aprovechando que estaba de vacaciones), salí disparada a por ella.
A pesar de las dudas y la distancia con la que suelo leer libros demasiado recomendados, la verdad es que no me ha decepcionado.
A pesar de que su estructura no es demasiado original (cada bloque de capítulos lo encabeza una historia que finalmente cobra sentido en el último tercio de la novela y resuelve muchas incógnitas), le reconozco numerosos méritos.
En primer lugar su protagonista. Carmen Mola ha construido a Elena Blanco, un personaje femenino dotado de cualidades que modelan los claroscuros de su personalidad y que creo que va a tener un largo recorrido. Elena es la jefa del BAC, la Brigada de Análisis De Casos (otro de los puntos más relevantes de la novela, ya que descubre un grupo policial del que yo no había oído hablar hasta ahora) y es también una mujer fuerte, determinada y con un extraño apego a las normas.
También me ha parecido un acierto que, a diferencia con otras novelas negras en las que se muestran los escenarios con un matiz marcadamente turístico y comercial, en este caso, en el recorrido por Madrid pesar más el aspecto descriptivo que el turístico.
Agradezco también las pocas explicaciones de los procedimientos policiales en la novela así como sus capítulos cortos que imprimen un ritmo alto a la trama.
En resumen, me ha parecido una ópera prima muy interesante de la que me gustaría destacar la originalidad del modus operandi del asesino junto con los giros argumentales. Son de lo mejorcito que he leído últimamente.

El asesino dentro de mi de Jim Thompson (lectura extra)
En Central City, una localidad petrolera al oeste de Texas, la vida era muy tranquila hasta que el sheriff adjunto, Lou Ford, a quien todos tenían por un hombre sin grandes luces, tranquilo y afable, empieza a experimentar recidivas de «la enfermedad» que le hizo cometer un crimen en su juventud. 
Desde aquel entonces, el objetivo de Lou había sido afectar normalidad y ocupar sus noches en la compañía de Amy Stanton, una chica de buena familia, como él. Aunque en este libro Lou cuenta de buen grado su propia historia, que culmina en un orgiástico y feroz apocalipsis de sangre, y que comienza con las muertes de Joyce Lakeland, una mujer de dudosa moral, y Elmer Conway, hijo de un magnate, además del aparente suicidio del reo Jonien Papas, confesión tácita de su culpabilidad.
Esta novela ha llegado a mis manos gracias a a las lecturas veraniegas propuestas por Deborahlibros. A pesar de que no pude acudir a la cita en el Molino de San Andrés, lo he leído con mucho interés porque desde hace mucho tiempo tenía ganas de acercarme a Jim Thompson.
Y la verdad es que no me ha decepcionado pese a ser una novela que tiene ya sus años y con la que se presupone cierta distancia por la época en la que fue escrita. Pero el autor hizo un trabajo tan excepcional con el protagonista y su calado psicológico que eclipsa cualquier duda que me hubiera podido surgir durante la lectura de esta novela breve.
Es una obra bastante cruda y explícita tanto en violencia como en sexo. Muy al estilo de los hardboiled. Me ha gustado mucho que estuviera narrada en primera persona y que el estilo fuera más bien eficaz antes que cargado con descripciones que no aportan nada a la trama.
Si he de ponerle algún pero, sería que debido a que se hace hincapié en su sorprendente final, el lector está más atento a las pistas y el último giro puede resultar previsible.

El extraño verano de Tom Harvey (lectura extra)
«Yo estaba en Roma cuando Bob Ardlan me llamó. Para ser exactos: estaba con una mujer en Roma, cuando Ardlan me llamó. Así que cuando vi su nombre en la pantalla del teléfono pensé: “Qué demonios, Bob. No me llamas en una eternidad y vienes a estropearme el mejor momento del verano”. Y lo dejé sonar.
Dos días después, supe que Bob había caído desde el balcón de su mansión en Tremonte pocos minutos después de marcar mi número. ¿O tal vez le habían empujado? No me quedaba más remedio que pisar el acelerador del coche y plantarme allí para hacer unas cuantas preguntas.»
Este ha sido uno de los grandes descubrimientos de este verano. Ya conocía a Mikel Santiago porque he leido sus dos obras anteriores pero en esta ha cambiado un poquito el registro yse ha adentrado en un thriller centrado en el quién lo hizo aunque mantiene vivo su sello personal ( por ejemplo tener un protagonista cercano al mundo de la música).
En.cuslquier caso he disfrutado del detonante de la historia, de las tramas y subtramas pero sobre todo de la intriga que acompaña a la historia.
 Me parece que la información está dosificada de manera correcta para fluir paralela al ritmo narrativo y eso es un acierto para disfrutar de la lectura. También creo que la estructura es clara y ordenada y que el vocabulario es actual y adecuado al perfil del personaje.
Creo que en esta ocasión Mikel ha dado con la fórmula correcta para hacer un buen whodunit. Ha salpicado el texto con todo lo que puede esperar un lector afín a este género;lgiros inesperados multiples sospechosos, incontables hipótesis y siembra en el recorrido muchas dudas.
Otro acierto de la novela es la ambientación y la empatía que consigue crear el autor con el protagonista debido en parte a la narración en primera persona.

¿Y a ti cómo te ha ido el verano? ¿Has leído mucho? ¿Algo recomendable? Cuéntamelo en los comentarios por favor. Y mientras tanto, ya sabes…

Lee. Disfruta. Cuéntame.

5+5 novelas para pasar un verano criminal

No tengo remedio. Cada año en estas fechas tropiezo con la misma piedra..

Llegan el calor, la piscina y las vacaciones. Me emociono porque eso, en principio supone más tiempo para relajarse (muy necesario) y para disfrutar de la familia, amigos y aficiones que, en mi caso son dos: leer y escribir. Así que cada mes de Julio, la semana previa a San Fermín (el primer tramo vacacional del año), entusiasmada, hago un petate con todas los libros que quiero leer durante los meses de verano.

Y no sé a ti, pero a mí con los libros me pasa lo mismo que con los dulces. Como más con la vista que con el estómago. Sobrecargo el Kindle (bendito sea el invento, porque antes las maletas pesaban una barbaridad con tanto libro) y generalmente termino las vacaciones con la sensación —errónea—de no haber aprovechado lo suficiente el tiempo.

Pero el llorar se va a acabar.

Este año, que estoy de con el modo “organizada y reflexiva on”, he decidido que voy a ir pasito a pasito y me voy a preparar las lecturas por semanas. Con mucha suerte y teniendo en cuenta que el verano son un par de meses, podré leer unos ocho o diez libros en estas fechas. Así que en esta ocasión he confeccionado un listado acorde al tiempo con el que cuento.

Si lo dejase así, esto no pasaría de ser una lista de deseos estival, pero a mí me gustaría que si te apetece, me acompañes o te apuntes algunas sugerencias criminales. De ahí lo del 5 + 5 del título. He preparado cinco categorías y en cada una de ellas he puesto dos libros. Uno que ya he leído y que te recomiendo (con su correspondiente argumentación) y otro libro que es el que quiero— y supuestamente— voy a leer.

Best seller


Patria / La mujer en la ventana

Patria (Fernando Aramburu)

Esta ha sido la típica lectura que me han recomendado hasta la saciedad, pero que me resistía a leer porque el tema me resultaba escabroso y creía que me iba a dejar mala sensación. Afortunadamente no ha sido así, he disfrutado muchísimo del estilo narrativo del autor. También de la historia y de la visión que da sobre el conflicto vasco. No se moja ni toma partido, bien es verdad, pero demuestra una gran habilidad al pasar por ambos lados mostrándonos lo que ya sabemos. Que las dos orillas están llenas de perdedores.

La mujer en la ventana (A.J. Finn)

Desde que salió al mercado ha tenido un éxito abrumador. Las críticas han sido positivas y ha cosechado un gran número de seguidores. En principio estas son algunas de las pistas que me suelen distanciar de un libro, pero no sé porqué me pareció que quizá merecería la pena leerlo. Lo apunté a pesar de que por la sinopsis le intuyo cierto aroma a “inspiración” de “La ventana indiscreta” de Hitchcock. Veremos.

Clásico


El cartero siempre llama dos veces / A sangre fría

El cartero siempre llama dos veces  (J. Mc Cain)

Parece mentira que todavía no lo hubiera leído. Gracias a Cris Mandarica y a Alexis Ravelo (cómo no), llegué a este clásico del género negro que disfruté como una niña. Me convenció ese “noir” relacionado con la fatalidad, la historia de pasión, esa ruptura con todas las lecturas policiacas que había estado consumiendo hasta ese momento. Gracias a esta novela recordé que el género negro es mucho más que una investigación policial. Si buscas una historia negra lejos de comisarías y patólogos forenses, dale una oportunidad. Seguro que te gusta.

A sangre fría (Truman Capote)

Otra de esas novelas que me han recomendado hasta la saciedad y que tengo en la estantería a la espera. De este verano no pasa. Conozco al autor, pero en otra faceta más dramática (El arpa de hierba), así que me gustaría descubrirlo en este género. Ya me he comprometido con Esther Magar, que me la recomendó— una vez más— hace unas semanas, así que espero disfrutarla como seguro merece.

Relatos inquietantes


La habitación de Nona / Cuentos escogidos

La habitación de Nona (Cristina Fernández Cuevas).

Soy una enamorada de los relatos inquietantes. Me encantan Roald Dahl, Etgar Keret, Robert Bloch, y ahora en esta lista también incluyo a Cristina Fernández Cuevas y su habitación de Nona. De todos los relatos me quedo con “Interno con figura”, pero no quiero dar pistas que puedan descubrir más de lo necesario, así que si te gustan los relatos o te apetece darles una oportunidad, te lo recomiendo.

Cuentos escogidos  (Shirley Jackson)

Si al interés que profeso por los relatos, le añadimos que esta mujer es un referente para Stephen King y que ha sido una de las lecturas que ha preparado Deborahlibros para el Club de Lecturas del Molino de San Andrés (al que sabía que no podría ir en esta primera cita y por eso no lo he leído aún)… Pues no va más. Apuntado y preparado para hincarle el diente.

Escritor local


Sin retorno/ A la luz del vino

Sin retorno (Susana Rodríguez Lezáun)

Es fácil encontrar novelas negras entre los autores consagrados, pero también me gusta colarme entre las filas de los futuribles (y si además son locales mejor, para conocer el panorama) porque siempre hay más de una sorpresa agradable. Como por ejemplo la trilogía de Susana Rodríguez Lezáun. Esta primera novela se desarrolla en Roncesvalles, al comienzo del Camino de Santiago. Es una historia entretenida cuya continuación, para mi gusto, es incluso mejor. Además, si te da pereza el asunto de las sagas por inconclusas, te doy la buena noticia de que hace poco se publicó la tercera novela (todavía no la he leído, pero está apuntada), por lo que ya tienes la historia al completo a tu entera disposición.

A la luz del vino (Carlos Ollo Razquin)

Esta es la segunda novela del tándem de los Villatuerta a quienes conocí en ¿Quién con fuego? Tengo ganas de leerla porque Carlos escribe bien, hila y trenza las historias con sensatez y sus personajes están muy bien caracterizados.  A la luz del vino espera paciente en la estantería desde hace meses; cosas de la vida, otros libros han echado el intermitente y la han adelantado. Pero ha llegado el momento. El verano es la estación ideal para leerlo y degustarlo con una buena copa de vino en la mano.

Últimas publicaciones


Cuando sale la reclusa / La novia gitana.

Cuando sale la reclusa (Fred Vargas)

Soy incondicional del peculiar comisario Adamsberg. Llevo leídas cinco de las doce novelas publicadas de la saga. Y algo debe tener porque este mismo año, la autora ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias 2018. Te di mis impresiones sobre esta novela aquí, hace unos meses. Y vuelvo a sugerirte que le des una oportunidad al comisario. No sé si te gustará o si lo odiarás, pero seguro que no te dejará indiferente.

La novia gitana (Carmen Mola)

Con esta novela tengo una relación intermitente. Vi sus primeras críticas. La apunté y me distancié. Continuaron las críticas y el misterio que ronda a la identidad de su autora o autor. Le presté algo más de atención y pedí turno de lectura en la biblioteca, pero me ha estado esquivando por diversos motivos (retrasos en la devolución de la novela, la llamada de la biblioteca que nunca llegó a mi teléfono…). Parece que ahora sí le he puesto remedio y, casi con seguridad, podré leerla dentro de unas semanas. Cruzo los dedos.

Bonus track


Como te he dicho antes, a pesar de mis buenos propósitos lectores, es muy probable que en cualquier momento se crucen más lecturas en mi camino porque no solo de “noir” vive el hombre (la última de Penélope Mortimer por ejemplo…). Así que ahora te lanzo la pregunta a ti: ¿Qué vas a leer este verano? ¿Me recomiendas alguna lectura especialmente? Los comentarios son todos tuyos. Te leeré con atención.

Feliz verano, y ya sabes…

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Tres novelas negras gráficas imprescindibles

—¡Bob Esponja, mamá! Se parece a Bob Esponja. No es…¡Pero se parece! Me voy a comer un ojo y luego los brazos y las piernas. Son patatas fritas, ¿verdad?

A mi hijo no le gusta  gustaba la tortilla. Ni francesa, ni de patatas, ni de ningún otro tipo. Pero le encanta Bob Esponja. Así, que echándole un poco de ingenio, conseguí perpetrar una cena en la que una tortilla francesa tenía cierto parecido a su amigo, el de los dibujos animados. No se la terminó, pero al menos conseguí que la comiera. ¿Por qué te cuento esto?¿Qué relación tiene con las novelas negras? Pues porque la identificación es muy importante. Muchas veces relacionamos géneros literarios con imágenes o sensaciones fijas y estas nos acercan o alejan de su lectura tan solo por razones emotivas. Como me ha pasado con las novelas gráficas y los cómics.

Sencillamente, no las relacionaba con la novela negra. Y no podía estar más equivocada. Para mí los cómics pertenecían a una época (ya lejana, ejem!) de veranos extensos y trastadas en el pueblo. Mi época de cómics incluía al Tío Gilito, a Mortadelo y Filemón, Rue 13 Calle del Percebe, Zipi y Zape y Súper Lopez. Lo más cercano a la novela gráfica eran aquellas novelitas de Editorial Bruguera que aunaban tanto lo narrativo como lo gráfico con unas viñetas cada pocas páginas.

Pero desde entonces y hasta ahora, no había vuelto a interesarme por el género. Craso error por mi parte que he enmendado con la lectura de tres novelas gráficas imprescindibles. Muy diferentes y muy recomendables por distintos motivos. Si. Porque la novela negra se presta especialmente a este formato, sobre todo si hablamos del diseño en blanco y negro.  Pero primero, si como yo, eres lega en la materia, te adelanto que hay diferencias considerables entre los cómics y las novelas gráficas. ¿Los conoces? Te los detallo brevemente antes de contarte los tres descubrimientos que he hecho.

Comic vs. novela gráfica

Por extensión y encuadernación:

Dicen los entendidos, que mientras la novela gráfica se entiende como una obra completa, los cómics son historias cortas publicadas de forma periódica en formato serial. El cómic por tanto suele ser más breve (a excepción de las antologías) aunque más longevo en el tiempo.

Por público:

Como te decía antes, los cómics parecen estar dirigidos a un público más juvenil aunque eso no es obstáculo para que disfruten de ellos también los adultos. De hecho, hay cómics que están enfocados al público adulto como los manga. En cambio, la novela gráfica, por su temática, extensión y forma de abordar los distintos argumentos suelen ser más adecuadas para lectores mayores de edad (sobre todo en novela negra).

Su DNI:

Las novelas gráficas comparten con las novelas genéricas su número de identificación o ISBN. En cambio, los cómics tienen un código especial y diferente; el ISSN.

El coste:

Lógico. No es lo mismo una encuadernación con grapas, al estilo revista que una impresión tipo libro, con páginas de más calidad y definición que los cómics tradicionales.

Tres estilos, tres novelas, tres recomendaciones

Sin City: Primero de los dos volúmenes que componen la saga de la Ciudad del Pecado.

La más cruda lucha del bien contra el mal. Esta es la primera (y la más cinematográfica) de las tres novelas gráficas que he leído y está compuesta por cuatro relatos: El duro adiós, Mataría por ella, La gran masacre y Ese cobarde bastardo. El contexto gráfico es tan duro y expresivo como la más ruda novela hard boiled. Tiene escenas explícitas de violencia y sexo por lo que desde aquí recomiendo absternerse a estómagos sensibles. Una oda a la exageración que sobre todo me ha gustado a nivel gráfico. ha páginas dobles que son una sola viñeta,  tras que recuerdan por el estilo al stencil y o tras tantas que a pesar de estar en blanco y negro tiene tal fuerza visual que ríete tu de la paleta de AgataRuiz de la Prada. También me parece un acierto la sorprendente estructura del libro, que conecta las diferentes historias de la forma más inesperada: un escenario común, un momento puntual, un personaje secundario en una de las historias que pasa a ser el protagonista en otra…Pero también tiene su parte decepcionante. El desequilibrio entre narración e ilustración y el uso de los clichés. Aquí los duros son tan duros que sudan petróleo, todos los personajes adeudan un pasado oscuro, hay alcohol y violencia a espuertas, policías corruptos en su mayoría, mujeres (todas) cañón que se encuadran en dos grupos: o son de moral distraída o directamente fatales…Nein. No me ha gustado nada. Aunque si tuviera que elegir un relato, lo haría con gusto. Ese cobarde bastardo, pese a todo me ha parecido muy bueno. Quizá porque para entonces ya me había acostrumbrado al estilo del autor, o bien por el desenlace redentor, o quizá por ese guiño del título en referencia a la única pincelada de color del relato (yellow además de amarillo significa cobarde), me ha parecido de lo más interesante.

From Hell: Los crímenes de Jack el Destripador desde el punto de vista de Alan Moore, quien ha elaborado una curiosa teoría respecto a la identidad del asesino más famoso del Londres victoriano. Una muestra extraordinaria de documentación y talento tanto con sus ilustraciones como a nivel narrativo.

Un novelón. Tremendo. Con tanta carga documental que es necesaria la consulta de las anotaciones finales que explican al detalle la información consultada y referencias de los capítulos. Imprescindibles para disfrutar de la novela en su totalidad. No es un libro ligero y tampoco aquí se tiene ningún reparo en mostrar las escenas más duras de violencia o sexo, pero en este caso lo que más llama la atención es esa obra de ingeniería que es la realidad ficcionada que ha construído Alan Moore apoyada en los dibujos de Eddie Campbell. Me quito el sombrero. Con profundidad tanto en la temática (bastante crítica con la monarquía, policía, y desigualdades sociales de la época) como en el estudio de las dualidades (locura – cordura, diferencias de género). Otros dos puntos fuertes de la novela son el manejo delicioso del vocabulario propio de los personajes que reflejan su condición social de manera impecable y el recorrido histórico/mitológico por la ciudad de Londres. Una delicia.

Lamia: Barcelona, 1943. El asesino más sanguinario que ha visto la ciudad anda suelto. Mauricio “Herr Doktor”, un detective privado poco convencional, aparcará su agenda para dar caza al criinal. Por ahora, sus clientes deberán esperar, entre ellos Laia. Ella tiene 32 años y, pese a ser huérfana, ahora tiene todo lo que siempre ha deseado: un esposo que la quiere, un bebé en camino y un buen trabajo donde escribe para el programa radiofónico de más éxito. El consultorio de Elena Bosch. Laia es feliz…pero vive una mentira que la llevará a tomar extrañas decisiones. Y las consecuencias serán trágicas.

Por último leí este pedazo de descubrimiento. Ma-ra-vi-llo-sa. Una novelita gráfica cuya lectura que no te llevará más de una sentada, aunque es probable que cuando la termines quieras volver a empezarla. La he disfrutado desde el propio título que se relaciona con una figura mitológica que fue una referencia constante durante la carrera (lamia es un personaje femenino de leyenda con una apariencia bella pero con muy malas intenciones). No sabría decirte qué me ha gustado más del libro, si sus ilustraciones art decó, el acertadísimo reflejo de la España de la postguerra, la redondez de la historia, el inesperado final o la acertada representación del universo femenino en los años cuarenta. La novela es un exquisito ejemplo del buen desarrollo de una historia negra: tensión, pistas y misterio salpican todas las páginas. La trama avanza en el mismo grado que la incertidumbre narrativa que el autor trenza alrededor de la perturbadora protagonista. Esos guiños a la realidad  (el consultorio de Elena Bosch huele al de la Francis de forma embriagadora) me  han ganado. Pero para que puedas disfrutar de la novela por entero es mejor que no te descubra nada más. Léela y la comentamos, verás cómo te va a gustar.

¿Eres fan de las novelas gráficas?¿Conocías estas? Si sabes de alguna más que merezca la pena, soy toda oídos. Los comentarios están a tu disposición. Entre tanto…

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Novela negra para niños, en serio.

Novela negra para niños. Cuando hablo de este tema, hay quien no se cuestiona que dentro de este género existen multitud de subgéneros (intriga, misterio, etc)y se echa las manos a la cabeza cuestionando mi cordura, pero seamos serios. En nuestra generación hemos consumido crueldad desde bien niños. Los cuentos de nuestra infancia no fueron precisamente unos ejemplos de delicadeza, blandura y buenas costumbres. Recordemos a  Hansel y Gretel, quienes fueron abandonados a su suerte en el bosque por sus propios progenitores, Caperucita quien a pesar de su corta edad se enfrentaba al terrible asesinato de su abuelita o a Blancanieves, a quien su madrastra trató de envenenar.

 

Además, la cosa no mejoró con el paso de los años porque con el evidente progreso de los cuentos infantiles a los dibujos animados, nos topamos de frente con otra paletada de violencia y crueldad. Dragones y mazmorras se consideró la serie animada más violenta mostrada en televisión y Heidi, ese alma supuestamente cándida, estuvo a puntito de despeñar a Clara monte abajo en su silla de ruedas, por no mencionar ese columpio suicida del que si la chiquilla se llega a caer se acaba la serie en el segundo capítulo. Y qué me dices de Marco, pobrecico mío, embarcado en una travesía épica, cruzando el océano en busca de su madre con la única compañía de su mono Amedio. Hoy, por bastante menos actúan raudos y veloces los Servicios Sociales. Así que no, no creo que sea una locura que nuestros niños se inicien en novelas de misterios. Nosotros lo hicimos y no hemos salido tan mal ¿No?

Puntos y minipuntos para la novela negra infantil

Pienso que acercar al público infantil a este tipo de literatura (siempre teniendo en cuenta la edad del niño para conectar las recomendaciones con la lectura adecuada) es una buena idea porque estas novelas de intriga fomentan su innata curiosidad, y les animan a cuestionarse lo que ellos piensan que es una verdad inmutable desde el inicio.

Suelen ser lecturas que les interesan porque suponen un reto (plantean enigmas que les entusiasman) y les obligan a salir de su zona de confort y a idear otras soluciones con las que no contaban en un principio. Por otra parte, estas novelas presentan aventuras con las que los niños y jóvenes de alguna manera pueden empatizar debido a su temática y también tienden vincularse directamente con el protagonista de la aventura por lo que se sienten actores principales de la resolución de un caso o de un misterio.

Además, en la mayor parte de las novelas se trata de resolver el misterio o crimen mediante la observación y posterior deducción, habilidades importantes que les pueden ser de gran utilidad en el día a día como ya comenté aquí hace unas semanas.

Pero un momento,  no se vayan todavía, aún hay más. Por si todo lo anterior fuera poco, con la lectura de estas novelas también se ensalzan valores positivos del héroe en su arquetipo genérico: valiente, arriesgado, astuto e inteligente y por contraposición se define de manera muy clara al criminal. Así se consigue discriminar el bien y el mal.

 

Así, desde los misterios o enigmas (indicados para los lectores primerizos) hasta la resolución de crímenes (destinadas a un público adolescente), lo importante es las lecturas propuestas sean compatibles con la madurez mental del lector (que en ocasiones no se corresponde con la edad física). Por eso en las recomendaciones añadiré un breve apunte sobre la edad que se considera adecuada para leerlos. Brindo por la nueva cantera de lectores de intriga.

Algunas recomendaciones

1.El misterio del timbre (la pandilla de la ardilla): 6-8 años
En el colegio de la pandilla de la ardilla hay un timbre que suena solo. Y lo hace cada dos por tres, anunciando el final de las clases varias veces al día. ¡Menudos líos se montan! Pero… ¿quién lo estará tocando? ¿Será un fantasma, un bromista, un alumno travieso…? Una historia sobre pequeñas travesuras, discusiones absurdas y el valor de reconocer nuestros errores.
2. El misterio de la Casa del Palomar: 6 – 9 años
La abuela Rosa y los gemelos Rita y Ramón, escoltados por su legión de mascotas, se instalan en la Casa del Palomar, una vieja mansión abandonada. En el pueblo nadie se atreve siquiera a mencionar su nombre, pero cambiará la vida de los nuevos inquilinos. ¿Qué encontrarán en su interior? Un libro de misterios y secretos que atrapa desde las primeras páginas.
3. El asesinato de la profesora de ciencias: 6 – 11 años
Después de que un grupo de alumnos vuele por los aires el laboratorio de ciencias, de forma accidental, la profesora Fernanda decide darles una lección para demostrarles lo importantes que son la física y la química. Les hará beber un extraño líquido y les dejará un mensaje: tendrán que seguir una serie de pistas para encontrar el antídoto, pero deberán hacerlo antes de las dos de la tarde, o algo terrible ocurrirá. Jorge, Petra y Max recorrerán toda la ciudad buscando y resolviendo los acertijos para salvar su vida, y es que ya sabían ellos que el accidente terminaría pasándoles factura, aunque jamás pensaron que de forma tan dramática.
4. El misterio del mayordomo: 8 – 10 años
Tomás -inquieto, curioso y metido en todo- va a pasar unos días a una antigua casona, en la que lo espera un enigma: ¿dónde está el antiguo mayordomo? Él lo vio sólo una vez, pero lo recuerda muy bien: no es el mismo de ahora. Entonces, ¿por qué el ama de llaves y la cocinera quieren hacerle creer lo contrario.
5. Agatha Jones y los 10 pastelitos: 9 a 12 años
Agatha y su madre Margaret Jones, han sido invitadas a pasar un fin de semana a la mansión Cockingstoncourt, de la misteriosa April Windsor. Allí se reunirán con las 9 finalistas del concurso de repostería del condado de Devon, donde Margaret ha participado con su famoso Fairy Cake. Durante su estancia, está previsto proclamar a la ganadora del evento. Pero las 10 participantes, sus acompañantes, la criada y el chofer quedarán aislados en medio de una gran tormenta. Nadie puede escapar de Cockingstoncourt, y Agatha empieza a sospechar de que algo terrible les acecha.
6. Aventuras de la mano negra: de 10 años en adelante
Un grupo de amigos se reúne a la salida del colegio para llevar a cabo investigaciones detectivescas. Cuatro historias que invitan al lector a participar en el juego de pistas que, a través del entramado del texto y las ilustraciones, se le van presentando.
7. Todos los detectives se llaman Flanagan: 12 años
Flanagan, detective privado. Privado de muchas cosas, por ejemplo, de los recursos que tienen algunos de sus colegas de profesión en las películas. Cuando Carmen, una chica gitana de su barrio, le pide que encuentre a su sobrino recién nacido, que ha desaparecido, tendrá que apañárselas como pueda. Y, de camino, se debatirá entre el afecto de Nines, una guapísima hija de papá, y la encantadora Carmen.
8. El joven Sherlock Holmes: el ojo del cuervo. 12 – 14 años
Londres, 1867. Una mujer es brutalmente asesinada en un callejón. No muy lejos de allí, un joven de trece años sueña con una vida mejor. Se llama Sherlock Holmes. Atraído por el crimen, decide saber más… y acaba convertido en sospechoso.
9. Los perros de agosto: 14 años
El mismo día que un gran empresario llega a lo más alto del poder económico en su región, el cadáver de un indigente aparece flotando en los muelles. Solo el Gordo Castro, un estudiante de periodismo en prácticas, desgreñado, asocial y adicto al café con leche, sabe que ambas noticias están estrechamente relacionadas.
10 Nick, el Mindcracker. El caso del hombre de las mil caras: 14 – 16 años
Hay personas que tienen dos vidas. El superdotado Nik Mallory, apodado «el Mindcracker», es uno de ellos. Su primera vida duró ocho años y acabó un viernes por la noche, cuando mataron a su padre. Nik quedó huérfano. Desde entonces, intenta resolver el caso del asesinato de su padre. Un día, de manera accidental, Nik se ve involucrado en un misterioso rapto de niños superdotados en distintas ciudades de Europa. Acompañado de Flora y Tosca, sus nuevas amigas, seguirán la pista al temido criminal Asmodis, que se somete continuamente a operaciones de cirugía estética para pasar desapercibido ante sus múltiples enemigos, y desafiarán sus ambiciosos y destructivos planes. Nik deberá darse prisa, si quiere resolver el caso y evitar una catástrofe.
11. Huida al sur: 14 -15  años
El hotel Riverside Palace de Salobreña, un antiguo palacete a inspiración de la Alhambra de Granada, todavía se yergue frente al mar. En su jardín trasero hay una pequeña tumba, siempre cubierta de flores. Si se pregunta a los empleados del hotel, cualquiera de ellos puede contar esta increíble historia que sucedió no hace mucho tiempo…
12. El caso del falso accidente: 16 – 18 años
Con esta trepidante novela, Jordi Sierra i Fabra nos presenta a Berta Mir, que probablemente se convertirá en la detective más seguida por todos los jóvenes. «Auténtico fenómeno, Jordi Sierra i Fabra es el autor más leído por los adolescentes porque conecta con ellos, con la mentalidad de esta edad de grandes dudas y de grandes cambios, la edad de la rabia o de la rebeldía.» La Vanguardia La vida cambia para Berta Mir con dieciocho años recién cumplidos. Su padre, detective de profesión, sufre un accidente que resulta ser un intento de asesinato. ¿Quién querría asesinar a su padre, y por qué? Luchando contra el tiempo, Berta deberá resolver, con su ingenio y su valor, los tres casos en los que trabajaba su padre antes de que el asesino vuelva a intentarlo. Tres casos tras los cuales se esconde el culpable: ¿una mujer que engaña a su marido?, ¿un chico al que su padre hace seguir para evitar que tome drogas? o ¿una muchacha desaparecida, que se ha escapado de casa con su novio? El caso del falso accidente es la primera novela de Berta Mir, una chica que tendrá que tratar con criminales mientras sigue con sus amigos, sus amores, su grupo, tocando el bajo y cantando. Todo eso que forma parte de la complicada vida de una joven de dieciocho años.

¿Conocías estos títulos? ¿Me recomiendas alguna lectura más? Me encantaría saber qué opinas acerca de que el público infantil lea este género. ¿Te animas y me lo cuentas? ¡Te espero en los comentarios!

 

Lee. Disfruta. Cuéntame.

Madrid: frontera de David Llorente

Hace unas semanas participé en el concurso  Ensada de ULAD con esta reseña. El fallo del jurado ya se ha emitido, por lo que ahora ya puedo compartir contigo esta lectura tan especial que mereció el premio Hammet 2017.

Pocos títulos me parecen tan acertados como este Madrid: frontera, donde dos sencillas palabras resumen el sentido de una novela  de lectura trabajosa (al menos al principio) y factura bastante cruda. La historia podría considerarse una distopía, aunque si nos fijamos solo en eso, la descripción se quedaría coja. Madrid: frontera es también una novela negra. Muy negra. Aquí la ciudad se ha convertido en un lugar post apocalíptico que marca la línea divisoria entre lo humano e inhumano.

Desde sus primeras páginas, este libro nos avisa de que la pérdida de identidad es la madre de todas las desgracias. Y esa máxima es la que debemos tener presente para entender la personalidad de Igi. W. Manchester, el hilo conductor de toda la historia con el que el narrador omnisciente charla de tú a tú durante la novela.

Pero no solo él perderá gradualmente su identidad, sino que la propia ciudad, atrapada en una nueva dictadura comandada por el Cubo también ha abandonado la imagen de lo que antaño fue. Ya no hay esperanza en sus calles llenas de desaliento y de comebasuras. Vuelven a nuestra mente los fantasmas de un pasado no tan lejano. Retrocede el libre pensamiento y cualquier intento de rebelión es cercenado de raíz. El autor refleja a la perfección un lugar sin futuro ligado a la tiranía de los beneficios económicos y donde no hay sitio para la cultura. No deja títere con cabeza ni miseria sin mostrar: política, sanidad, educación e incluso la Iglesia (que oculta a los Monstruos de Madrid tras sus muros) son duramente retratados.

La Naturaleza se ha vuelto un ente depredador e incluso los animales han huido de un lugar que se ha convertido en una pesadilla y donde ni tan siquiera el agua es un símbolo positivo. Imaginad. Para una vez que Madrid consigue tener mar, el autor lo describe como un escenario de tinta oscura, como la guarida de miles de sirenas cuyo objetivo es lograr convencer a cuantos les escuchen para rendirse, para no luchar. Llorente revive también aquí el antiguo mito de la fecundidad marina, pero le da una vuelta de tuerca más oscura porque este mar únicamente es capaz de dar vida a monstruos infames. Tampoco el  agua del lago se libra. Se ha convertido en el refugio de los no-abortados, de humanos con malformaciones que esperan cada día la llegada de la Dama Huesuda. No hay redención posible. El agua de lluvia tampoco  abandona  esta congoja vital pues en lugar de su tradicional función, en vez de limpiar conciencias y hechos, adormece y aliena a los ciudadanos despojándolos de toda voluntad.

Los habitantes de Madrid  aquí son los esperpentos de lo que fueron en el pasado: donde hubo ciudadanos, ahora existen comebasuras o no-gobernables, inmundicias bajo el yugo del Cubo que acalla incluso en los arcenes de la M – 30 las voces llenas de tierra de los muertos. La única salida a esta situación parece estar en los aviones que cada día parten sin destino conocido desde un aeropuerto extraño en el que nunca aterrizan aeronaves.

El poso que deja el último premio Hammett es, a partes iguales, de desasosiego e incredulidad. Quizá porque asistimos impotentes a la degradación de la conciencia del protagonista en un espacio de tiempo relativamente corto, o a lo mejor por lo exagerado de algunos pasajes. Quién sabe. O quizá sea porque la utilización de algunos lugares comunes (esas sentadas en la Plaza Kilómetro Zero o la referencia a las cacerías de elefantes por parte de cargos políticos) , guiños metaliterarios (Hemmingway, Blas de Otero, Bradbury) y cinematográficos (La cena de los idiotas, Alien, 2001 Odisea en el espacio) es tan acertada que, esa realidad que refleja el libro es, posiblemente, menos ficticia de lo que quisiéramos.

En cualquier caso, una lectura que consigue el objetivo que marca la sinopsis editorial, porque es inevitable que te sacuda y te retuerza por dentro. Un libro de contenido incómodo y arriesgado en su estructura que me parece totalmente recomendable porque gracias al arrojo de obras como esta, el género crece.

¿Te animas a leerla? Si es así me encantaría conocer tus impresiones.

Lee. Disfruta. Cuéntame.