¿Desafío final o nuevo comienzo? Septiembre es…

Septiembre ya está aquí, y como cada año llega cargado de novedades y de los irreductibles fascículos. Hay quien ve este mes como un desafío final para el último empujón del año y quien lo toma como un nuevo mes de Enero, un nuevo comienzo.
En cualquier caso, es un punto de inflexión en el año. La vuelta al cole trae consigo el repaso de las metas y objetivos que nos marcamos a principios del 2019.
Al menos yo lo hago y, por lo que he visto en la blogosfera, muchas personas también lo hacen. Así que aquí estoy, para rendir cuentas antes de que acabe el mes.

Desafío


Antes, cuando los días eran más largos porque tenía más tiempo para mi, podía dedicar la jornada no laboral a distintos menesteres (generalmente dos, no te voy a engañar aunque me intente hacer la interesante: gimnasio y leer). La cantidad de libros que leía algunos años era casi a novela por semana, lo que hacía que mi “infinita” tuviera bastante movimiento. Pero ahora, las cosas han cambiado.
No me quejo. Ni es mejor ni peor. Sigo disfrutando y aprendiendo de cada libro que pasa por mis manos, pero la cantidad es mucho menor.
Para este 2019 me marqué un objetivo algo más ambicioso que el del año pasado, ya que las circunstancias eran un poco diferentes al estar de baja. Me propuse leer 40 libros en total, lo que, promediando de enero a diciembre, hacen un total de tres libros al mes más o menos. Asequible.
No es una gran marca, en comparación con otros años, como te he comentado, pero la verdad es que si lo ha sido porque durante los primeros meses del año, a raíz de mi situación por el trombo, no he tenido muchas ganas de meter la nariz entre libros (y tampoco de escribir).
Ni me parecía una actividad atractiva ni cuando me ponía a ello conseguía disfrutar como en los viejos tiempos. ¡Qué desolación! Lo que antes era para mí tan necesario como respirar, se convirtió en una actividad sobre la que pasaba sin pena ni gloria. Afortunadamente, conforme el tiempo ha ido pasando, he podido retomar el ritmo lector (de escritura más o menos aun) y he vuelto a disfrutar de todas las historias que han ido cayendo en mis manos.

Registro para Dory


No tengo mala memoria, o al menos no tanto como Dory, pero hay cosas que es mejor registrarlas. Para llevar cierto control sobre lo que leo, tengo la infinita (o parte de ella al menos) en una “estantería” de Goodreads y por el mismo motivo, llevo un reto anual en el que vuelco los libros que voy leyendo.
Pero no es fácil porque mi mente cuadriculada necesita hacer las cosas con orden y concierto. Sé que para un autor las opiniones y reseñas que dejan sus lectores son importantes. Tanto para la novela en sí como para él mismo porque es la forma de tomar el pulso al libro y de saber qué es lo que más ha gustado y lo que menos funciona. Por eso tardo un poco más de la cuenta en apuntar mis “leídos”, ya que no quiero tan solo poner algunas estrellitas sino que me apetece escribir unas líneas antes de anotar la lectura en la lista del reto anual. Así que la estantería del reto no suele estar actualizada al cien por cien, ya que aprovecho algún ratillo perdido para subir varias reseñas a la vez.
Por otra parte, hay libros que no siempre están disponibles en Goodreads, y que, por lo tanto no puedo apuntar. ¿Te ha pasado? Ya, ya sé que puedo añadirlo yo misma pero me parece que es una acción que corresponde al padre o madre de la novela, por lo que no me gusta hacerlo a mi. En este caso, tampoco la novela puntúa en la lista del reto, pero bueno, yo sé que la he leído (aunque mi memoria de Dory a veces me juegue alguna mala pasada).

Al lío


Si, si, que no se me olvida ni estoy intentando darte largas, ahora te cuento cómo han ido estos últimos tres meses. Entre mis lecturas anuales hay de todo, me considero una #lectoraomnivora, aunque entre las novelas que elijo, predomina el género negro. Así que, si te das una vueltecita por Goodreads y le echas un vistazo a mi lista, ya sabes qué puedes encontrar.
Como te decía, mientras que los primeros meses del año fueron bastante negativos, este verano le he dado un buen empujón al objetivo de lectura entre otras cosas, con la lectura conjunta de Cumbres Borrascosas que me ha dado uno de los placeres más deliciosos del trimestre estival. Pero, por si quieres ver más en concreto cuales han sido mis últimas lecturas, te las muestro a continuación con un breve comentario (de algunas de ellas habrá reseña extensa en breve).

+ En el punto de mira:

Un francotirador tan certero como discreto mantiene a todo Scotland Yard en ascuas. Nadie supone que es una mujer, ni que su vida de asesina transcurre paralela a su vida pública en la que es una prestigiosa empresaria de una sociedad informática desde la que, gracias a su socio, obtiene toda la información necesaria para impartir justicia. En el punto de mira es la primera novela de Arantxa Rufo, un gran descubrimiento. La historia está muy bien ambientada, lleva un ritmo estupendo y bien trabajado durante toda la novela. Arantxa sabe empatizar muy bien con el lector (ole ese primer capítulo en segunda persona) y tiene un estilo pulido al que estoy deseando volver con Zed está muerto.

 

+La isla de las últimas voces:

Dave, un “cabeza de chorlito” es el único superviviente de un accidente aéreo. Bueno, no el único puesto que en el viaje se transportaba una caja metálica de la que nadie sabía su contenido. Tanto la caja como él arriban a Sta. Kilda, una isla remota en la que viven medio centenar de personas a las que nadie tiene en cuenta. La llegada de este objeto misterioso traerá de cabeza a toda la isla y mostrará lo mejor y lo peor de la condición humana. La tenía pendiente desde hace tiempo, y además con muy  altas expectativas. Quizá ese es el problema. He disfrutado de la lectura de este thriller, de su estructura y de los personajes pero el final me ha dejado centrifugando, con muchos interrogantes en mi cabeza.

+La ordenada vida del doctor Alarcón:

¿Qué sucede si eres un tipo cuadriculado, metódico y casi obsesivo del control cuando una serie de circunstancias incontrolables sacude tu vida? Que te cuestionas a tí mismo, y tu existencia da un vuelco de ciento ochenta grados. Pues eso es lo que le sucede al doctor Alarcón cuando se cruza con una serie de asesinatos, un montón de lagunas de memoria y Natalia, la nueva enfermera, le trastoca su orden y sus emociones. He disfrutado mucho de esta novela porque una de las características que más me gustan de las lecturas es la profundidad psicológica de los personajes. Y Manuel Alarcón la tiene gracias a Tadea, que ha hecho de este personaje una figura inolvidable en muchos aspectos.

+Valentina o como ser feliz sin magdalenas.

Ya sabes que #nosolodenoir vive el hombre (ni la mujer) y que soy una #lectoraomnivora. También reconocerás en la autora de esta novela chiklit a una de mis compañeras, Pilar G. Cortés, porque ya te he hablado en más ocasiones de ella. Este verano, en #elrosco. Y no puedo estar más orgullosa. Valentina es una mujer feliz, o eso cree ella. Es joven, tiene un buen trabajo, sale con sus amigas y es independiente (más o menos porque vive con la taltarra de la hija de una vecina de su pueblo por obligación). Pero Murphy se vuelve corpóreo y, tras un encuentro con su primo, descubre que las cosas no son como se había autoconvencido que eran. Que pueden mejorar, pero para eso ella misma debe cambiar. Y todo cambio cuesta. Ella por lo pronto, renuncia a sus magdalenas. Es una novela entretenida que se lee en un pispás y que me ha hecho soltar carcajadas con algunas escenas que son divertidísimas. Valentina es un amor, y su madre un puntazo.

+Lo que aprendí de ser mamá:

Cambio de tercio. Libro de no ficción de otra de mis compañeras de escritura ( sí, presumo de compañeras, eso de la competencia entre autoras no me va, empecemos a romper mitos) a la que también nombré este mes de agosto en #elrosco, Laila R. Monge, que después de su novela realista Un velo de libertad, ha publicado este libro sobre la aventura de ser multimami, la diferencia entre los embarazos, la ilusión con la que se espera la llegada del bebé, miedos, creencias, necesidades reales y ficticias… Un librito muy ameno y fácil de leer que te recomiendo tanto si has sido mamá (te reconocerás en un montón de circunstancias) como si vas a serlo.

+En la niebla:

Novelita decimonónica al estilo de Agatha Christie y los misterios de “cuarto cerrado”. En un selecto club, cuatro socios charlan animadamente mientras un quinto permanece absorto leyendo una novela de misterio frente a la chimenea. Nada podría separarle de su lectura excepto sus obligaciones políticas, o una historia sobre un asesinato ocurrido la noche anterior en Londres, de la que es testigo uno de los cuatro socios que están en el salón del club. Ese es el punto de partida de esta deliciosa y breve novelita que me ha hecho disfrutar de uno de los mejores ratos de este verano.

+Crimen imprevisto:

En la tercera de la saga Starling, la indomable Anne vuelve a la carga junto con Crawford. Ella recibe una carta en la que un preso le afirma que es inocente de un crimen que le han atribuído y que necesita su ayuda. Ella no duda de su inocencia aunque Crawford desconfía del preso en cuestión. Si al desafío que supone resolver el asesinato, Anne suma la disyuntiva entre elegir pasar la vida con la aburrida sociedad diplomática o aceptar el reto que le pone sobre la mesa Crawford, el asunto está claro. Tenemos lío al canto y escenas hilarantes con Anne al frente.

+Volver:

Ración de nostalgia noventera. Adrián no está pasando por su mejor etapa y, a punto de cumplir años, como en una profecía, charla con un amigo acerca de cómo sería volver hacia atrás en el tiempo durante un año. Si pudiera hacerlo, tendría claro a qué época volvería. Y así como un regalo, la vida le ofrece la oportunidad a la que se enfrentará con la experiencia vital de su edad real pero sin los avances tecnológicos actuales. Una novela con la que me costó un poquito arrancar pero que una vez toma ritmo se lee de manera fácil gracias a la sencillez y frescura de su narrativa. Gracias desde aquí a Álex por hacerme revivir canciones y momentos que son puntos comunes entre todos los que vivimos en los noventa.

+Cero-cero-Perico: 

Ya lo dije por aquí en su día . Creo que el género de intriga y suspense propios de la novela negra y el thriller ( en su más amplia representación) son fundamentales para estimular la imaginación de los niños siempre que las lecturas sean adecuadas a su edad. Y este cero-cero-Perico me ha encantado. Perico es un chico con una portentosa imaginación y un objetivo en mente. Quiere ser espía, como James Bond, como cero cero siete. Pero para eso necesita dos cosas, una fina intuición (que ya tiene) y un caso para resolver, cosa que sucede de la manera más insospechada, tras un extraño encuentro en el parque entre Doña Roña (su vecina) y un peculiar hombre. La entrega de un sobre marrón, desencadenará la mayor aventura de la vida de Perico (hasta el momento). ¿Qué quieres que te diga? Me declaro muy fan de Enrique Carlos y todas las historias que inventa. Sus libros, además de entretenidos están deliciosamente ilustrados y son el medio de transporte más barato cómodo y divertido a nuestra infancia.

+Cumbres borrascosas:

Mr. Lockwood necesita alejarse de la ciudad, por eso ha decidido alquilar una villa en la Granja de Los Tordos, un lugar remoto, cercano a Cumbres Borrascosas. Su llegada allí no será todo lo hospitalaria y sociable que cabría esperar, pero la señora Dean, el ama de llaves, le pondrá al día sobre la historia de los habitantes de ambos lugares. Toda la novela pivota alrededor de la figura de Heathcliff, a quien vamos conociendo por hechos propios y referencias de otros personajes. Es una novela a la que he llegado gracias al Club de Lectura de las Máster y de la que no me arrepiento a pesar del miedo inicial que tenía a que no me gustara por romanticona. Es romántica, sí, pero porque se puede considerar así al estar dentro de ese movimiento en el que todo es exagerado, gótico y tremendista. Me ha encantado sumergirme de nuevo en la época de Don Álvaro y la Fuerza del Sino, y además me ha sorprendido con escenas realmente hilarantes pese a la distancia (fue escrita en 1847, casi nada).

+Justo:

Cualquier tiempo pasado fue mejor. O eso dicen. Porque Justo coincide en que Barcelona, su Barcelona, la de antes era más bonita, más cercana y menos centrada en las apariencias y el turismo. Pero también era una ciudad injusta en la que campaba el crimen, y él, un anciano inofensivo a ojos de la sociedad, es uno de los treinta y seis hombres cuyo objeto vital es mantener el delicado equilibrio entre el Bien y el Mal. Cueste lo que cueste y pese a quien pese. Esta ha sido para mí la joya de la corona de este verano. Reconozco que no es una lectura para todos los públicos, pero yo ya conocía el estilo de Carlos y en esta novela lo he encontrado mucho más depurado más conciso y muy visual. Irónico, tierno, brutal, Justo es un personaje inolvidable que me ha ganado el corazón.
Y esto es lo que ha dado de sí el trimestre veraniego. Creo que no está mal. ¿No te parece? Y tú, ¿has podido leer algo recomendable? Cuéntame en los comentarios, me encantará leerte.
Septiembre no ha hecho más que comenzar así que…¡Aún quedan muchas metas por delante! Si quieres que te cuente mucho más, puedes apuntarte al Bullet Inn, nuestro lugar de encuentro clandestino mensual. Te espero.

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