Reseña de Impasse: II Antología Negrocriminal Cruce de Caminos

Me encantan los relatos, son mi debilidad por eso creé la Serie Pentagrama Criminal. Creo que es un género al que no le prestamos demasiada atención y eso me sorprende porque teniendo en cuenta el tiempo tan limitado que tenemos y las opciones para disfrutar de ellos (transportes públicos, esperas dilatadas y tecnología apropiada), no termino de entender porqué hay quien todavía no le da una oportunidad.

Si es tu caso, te invito a que pruebes con Impasse, una antología de seis autores (Juanma Ramirez, Enrique de la Cruz, Juan Pablo Goñi Capurro, David Gómez Hidalgo, Francisco Juan Barata y Luis Pacheco Granado) en la que encontrarás seis relatos (negrocriminales, of course) de seis estilos diferentes (enriquecidos por los matices propios de la narrativa y país de origen de cada autor) entre los que seguro encontrarás una historia que te encantará.

La delgada línea que perfila el Bien y el Mal está bien retratada en estas narraciones breves, en las que el lenguaje y los argumentos no se van por las ramas; son directos, concisos y certeros. Como una bala dirigida al corazón. En ellos encontrarás el negrocriminal más amplio: ambientes oscuros, criminales, asesinos, personajes negros en un entorno afín, investigadores clásicos e incluso alguna pincelada de fantasía.

 

La mujer más guapa del mundo.


El libro comienza con este relato que entre sus líneas guarda el motivo de que esta antología se llame Impass. Es una narración en primera persona que va in crescendo. Tiene un inicio suave, tranquilo, pero va evolucionando y conforme se acerca el final muestra un giro inesperado que llena de carácter y sentido tanto al personaje principal como a la situación. Un relato que se hace breve y que se mueve con soltura por terrenos de la confesión y la reflexión para desembocar en un final que no imaginas al comienzo de la lectura.

Una plaza de aparcamiento.


Aquí el autor explora los límites de la paciencia y cortesía del ser humano. En un relato corto es difícil mostrar una evolución gradual del carácter de un personaje, pero el autor lo ha logrado con éxito. La narración refleja las influencias de nuestro entorno, las particularidades de una personalidad sometida a presión y las consecuencias que esto acarrea en uno de los lugares más propicios para los desencuentros: las comunidades de vecinos.

El sabueso mayor.


¿Qué puede suceder si eres policía y crees que la resolución de un caso no está discurriendo por el cauce adecuado? ¿Qué harías? ¿Con qué o con quién tropezarías en tu empeño por enderezar la investigación? El sabueso mayor es un relato amable pero cargado de crítica social donde el autor trata de mostrar que no es oro todo lo que reluce y que la corrupción ya no es una característica exclusiva de la clase política. Una narración entretenida con un final para reflexionar.

El ahogado.


Dentro del género negro lo habitual es esperar un desenlace que proporcione cierta justicia ante el delito que ha perpetrado el criminal. Eso, como lectores nos deja un poso de tranquilidad porque esperamos que el delincuente pague por el crimen (con su vida o bien que caiga sobre él algún tipo de justicia social). Pero en la vida, como en este relato, las cosas no se atienen a las reglas marcadas y, en este caso, eso supone trabajo extra para el inspector Arturo Figueroa y su peculiar círculo de testigos e investigadores.

El encargo.


Un relato que se me ha hecho especialmente breve porque he disfrutado mucho del entorno que nos describe el autor. Esos lugares poco recomendables y nada turísticos de la ciudad, donde solo puedes encontrar personas malcaradas con “cicatrices hasta en el velo del paladar”. Y ya se sabe, cuando te juntas con gente de esa calaña, algo inquietante va a suceder. Sobre todo si previamente ya te han hecho un “encarguito”.

En este barrio no hay vampiros.


El relato más sorprendente a mi juicio y forma parte de una novela inédita que próximamente publicará su autor. Me ha parecido una mezcla sorprendente entre el género negro y la fantasía. Su narración en segunda persona es un acierto porque no sabes quién lleva el hilo del relato hasta que pasan unas líneas y eso mantiene el suspense y la intriga de manera muy interesante. La historia trata sobre la investigación de varias personas que han desaparecido en un barrio, pero cuando la policía comienza sus pesquisas, los hechos, lejos de aclararse se vuelven inexplicables, extraños, y lo que es aún peor, las desapariciones en vez de cesar, continúan.

 

Pasen y lean. Bon appetit.

¿Y a ti, te gustan los relatos? Cuéntame, soy toda oídos.


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