El genero negro y las series: serial killer

Continúo con la tercera entrega de el género negro y las series. En la primera charlamos acerca de la TSNR y en la segunda el tema principal fueron los policiales femeninos. Hoy te recomiendo tres serial killer que me parecen interesantes dentro del panorama de series negrocriminales.

The fall.


No sé si es por ver a Gillian Anderson en un papel tan brillante y tan diferente al que interpretó en Expediente X, por su partenaire  y antagonista Jamie Dorman (no, no he visto en su papel de las 50 sombras) o sencillamente porque la he visto en V.O subtitulada y me ha obligado a permanecer muy atenta a la pantalla, pero The fall es una serial killer que engancha de principio a fin.

Son tres temporadas, un total de diecisiete capítulos en los que se siguen los pasos de la caza de un asesino en serie, Paul Spector, que tiene en jaque a la policía. Lo que parece un caso aislado, pronto se revela como una cadena de asesinatos a mujeres jóvenes y por lo que pueden deducir los investigadores, el autor de los crímenes está motivado por un móvil sexual. Sin embargo, no consiguen llegar más allá de unas cuantas conclusiones, por lo que Stella Gibson, una oficial fría y con una mente tan compleja como la del criminal, será llamada a llevar la investigación.

The fall (La caza en castellano) es un thriller psicológico cuya baza fuerte es ahondar en la personalidad tanto de la figura protagonista que encarna el bien como la que lo hace con el mal. Da para pensar en la psicopatía y quien la padece, en cómo se puede ocultar un asesino cruel y brutal tras una fachada de normalidad con mujer, hijos y un trabajo normal. ¿Conoces realmente a tus vecinos, amistades, a tu pareja…? 

The following


Esta serie me enganchó sin remedio con la primera temporada en la que la figura de Edgar Allan Poe es clave para entender el modus operandi del asesino en serie. Protagonizada por Kevin Bacon (la versión americana de Jordi Hurtado, apenas ha cambiado desde Footloose) en el papel del agente del FBI Ryan Hardy, The following resulta una serie bastante violenta cuyo punto fuerte es el suspense y los cliffhanger con los que cierra cada episodio.

De las tres temporadas la más convincente (y menos inverosímil ) de esta serial killer es la primera, en la que se va descubriendo la relación que une al detective Ryan Hardy con a su antagonista Joe Carroll, un asesino carismático y atrayente. Los demonios que pueblan la vida del policía son los que esperas de un personaje cliché, pero la historia es muy interesante porque aborda la fascinación que ejerce por unos u otros motivos el líder de una secta criminal en las mentes de personas influenciables.

Durante tres temporadas la tensión entre Hardy y el asesino en serie Carroll irá in crescendo ( no así el argumento) mientras a su alrededor se van sucediendo crímenes de la mano de los fanáticos que ha reclutado el asesino tanto durante su etapa de profesor como dentro de la cárcel, de la que ha huido dejando un reguero de cadáveres. ¿Lo mejor? La primera temporada sin duda. ¿Lo menos bueno? Los clichés que envuelven al agente del FBI y la falta de verosimilitud sobre todo en la tercera temporada.

 

Killing Eve


Cierro el trío de serial killer con esta serie que me tiene esperando su segunda temporada (el ocho de abril) mordiéndome las uñas. Está basada en las novelas Codename Villanelle de Luke Jennings y, de momento, solo hay emitida una temporada de ocho episodios.

Eve Polastri, una oficial del MI5 bastante ingenua, descubre la relación que existe entre dos asesinatos que, en principio nada tienen que ver, pero cuando el MI5 la despide, es el MI6 quien la recluta, para rastrear las huellas de Villanelle, una sangrienta asesina que va sembrando Europa de cadáveres  sin conexión aparente.

Es bastante sangrienta pero la tensión (inclusive la sexual) que se consigue entre Sandra Oh (Eve Polanstri) y Jodie Comer (Villanelle) es de lo mejorcito que he visto en pantalla últimamente. Ambas encarnan la ingenuidad y la locura (Comer está insuperable en su interpretación de una psicópata absolutamente desquiciada: imprudente e impredecible) a la perfección. Además, en el reparto está Kim Bodnia, (al que ya conocía por su papel de policía en Brön) que interpreta a Konstantin, un personaje muy curioso lleno de dobleces que lleva su faceta de padre hasta su vida profesional, estableciendo así una de las relaciones más sorprendentes de la serie.

Cierto sentido de la moda y del arte, humor, sorpresas, giros inesperados, violencia y contradicciones impregnan los ocho episodios de Killing Eve. Un cóctel y bien agitado (al menos en esta primera temporada) que me ha dejado con ganas de más. Solo espero que mis sospechas no se cumplan, que me sorprendan en esta segunda temporada y me hagan disfrutar del duelo de inteligencia y obsesión entre Polanstri y Villanelle como lo han hecho hasta ahora.

¿Conocías estas series? Si es así, ¿qué te han parecido?, ¿añadirías o recomendarías otras? Te espero en los comentarios, me encantará saber tu opinión. 


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