Suplantación de identidad en la novela negra árabe: Yasmina Khadra

novela negra árabe

Entiendo que es habitual, que la suplantación de la identidad para los escritores es el pan nuestro de cada día. Incluso en la novela negra árabe, pero ahondaré en esto más tarde.  Ahora te cuento algo que me ha sucedido hoy mismo cuando preparaba este artículo. Es curioso.  Es una conversación de una red social  en la que me he encontrado esta respuesta…

Esta respuesta me ha hecho pensar que el asunto está mucho más extendido y aceptado de lo que yo creía

Y es que aunque pienses que el asunto de los pseudónimos está más que superado no es así. Hay ejemplos antiguos, aquí te dejo unos cuantos, pero también en la actualidad existen varios casos, como el Nora Roberts, Erika Leonard o el más famoso de J.K. Rowling que no solo utilizó sus iniciales para abrirse camino en un género en el que ser mujer no está muy aceptado sino que ha creado un pseudónimo masculino —Robert Galbraith—para sus novelas negras.

Dentro de toda esta cuestión —que ya de por sí da para un buen debate—, parece que existe una línea general que se repite. Son las escritoras quienes en su mayoría cambian su sexo o lo ocultan para poder publicar y ser tomadas en serio. Por eso el caso de Yasmina Khadra, uno de los referentes de la novela negra árabe del que me habló Laila R. Monge, me pareció tan peculiar e interesante. Pero mejor dejo que te lo explique ella.

Novela negra árabe: Yasmina Khadra


No soy una gran lectora de novela negra. Más bien me atrevería a decir que desconozco por completo este género. Sin embargo, hay libros noir muy interesantes.

Hace algunas semanas, Izaskun nos daba la clave para encontrar la novela negra ideal para cada uno. Leyendo descubrí que sí me gusta la novela negra. El misterio para resolver un enigma que plantea el cozy me llama la atención y he leído algún libro con esa temática, incluso he visto algunas películas o series. El thriller psicológico, con los traumas del protagonista, también podría encajar dentro de mis gustos. Sin embargo, he de reconocer que lo mío es el mundo árabe.

En una conversación con Izaskun, ambas coincidimos en que, en ese entorno que los clichés muestran tan negro y negativo, habría novela negra árabe.

En este artículo de El País hablan de varios escritores y novelas negras que tienen relación con el mundo árabe. Dicen que, los países árabes, por su implicación en conflictos y desigualdad, tienen señas propias en el género noir. Pero, quien merece especial atención en la novela negra árabe es Yasmina Khadra.

 

Lo primero que destaca de este escritor es su nombre: Yasmina, un nombre de mujer. Solo por ese hecho genera suficiente incógnita como para querer descubrirlo.

Investigando sobre el autor, descubrí que es un ex comandante del ejército argelino, que escribió bajo un seudónimo femenino para denunciar la situación de su país. Firmar con nombre de mujer fue la forma de no levantar sospechas sobre su verdadera identidad.

Las golondinas de Kabul


El primer libro que leí del autor fue Las golondrinas de Kabul. Su portada me recordó a algunas escenas de la mini serie Un burka por amor, inspirada en el libro de Reyes Monforte. Aunque son historias diferentes, ambas están ambientadas en Afganistán, y en un momento de pleno conflicto.

 

A mí, como mujer, me indigna leer situaciones como la que se plantea al principio de esta historia: lapidar a una prostituta. Pero es evidente que, en el país donde está ambientado, es algo común. Las protagonistas de esta historia son dos mujeres, a las que se asemeja con esas golondrinas dóciles. Pero a mí me llama más la atención de dos hombres, los dos carceleros amigos desde la infancia, con mentalidades tan opuestas: uno se siente en deuda con su mujer y no la traicionaría, mientras que el otro asegura que no se puede querer a una mujer más allá de su función reproductiva y de ama de casa.

Una acusación hará que alguien sea detenido. Una suplantación de identidad cambiará el curso de toda la historia, con un final inesperado.

Diría de Las golondrinas de Kabul que es un thriller realista. Una novela negra árabe que te mantiene pegado a las páginas esperando qué vendrá después.

El comisario Llob


El comisario Llob es el personaje más conocido de Yasmina Khadra.

Las novelas Morituri, Doble Blanco y El otoño de las Quimeras forman la conocida Trilogía de Argel. El comisario Brahim Llob intenta acabar con los depredadores integristas que asolan su país, desvelando ocultas conexiones. El loco del bisturí y La parte del muerto son otros títulos protagonizados por este comisario. Esta última recibió el Premio Mejor Novela Negra Francófona en 2004.

 

Este personaje, además de comisario, es también escritor de novela policíaca. Quizás, a través de Llob, el autor quisiera mostrar su realidad.

 

El escritor


Lo cierto es que a mí, lo que de verdad me gusta, es conocer historias reales, empatizar con el protagonista. Y eso lo he conseguido leyendo El escritor, la novela autobiográfica de Yasmina Khadra. En esta historia, el autor nos muestra cómo fue su infancia desde que ingresara en una escuela militar con tan solo nueve años.

El destino que nos imponen sin valorar nuestros intereses, tiene una gran importancia en las personas en que nos convertimos.

Mohamed Moulessehoul, nombre real de Yasmina Khadra, no era un niño al que le gustasen las peleas. Su verdadera vocación eran las letras. A Mohamed le gustaba escribir e intentaba plasmar sus pensamientos, pero en la escuela militar no estaba permitido ser intelectual. En un primer momento, el joven sobresalía en las clases de árabe, pero era considerado “un imbécil cuyo francés dejaba mucho que desear”. Esto es un hecho sorprendente puesto que, con el paso de los años, se trasladó a Francia y ha publicado obras con mucho prestigio en este idioma.

Me quedo con estas palabras, que el autor relata cuando habla de sus doce años:

“Una vida es toda una historia, y una historia no tiene por qué ser un cuento de hadas. Es algo que le ocurre a alguien, que le encanta o le desencanta, le hace o le deshace…”

Sin duda, me ha encantado descubrir la novela negra árabe, pues a través de ellas he llegado hasta la autobiografía de este autor. Un relato valiente que demuestra lo importante que es luchar por aquello que de verdad queremos. Una historia que refleja el éxito de Mohamed Moulessehoul gracias a una mentira, a firmar con otra identidad.

Vamos a contar mentiras


Agradezco a Laila que me haya descubierto a este autor desconocido para mí hasta el momento. Y hablando de mentiras, no quiero dejar pasar la oportunidad de recordarte que Vamos a contar mentiras, el libro benéfico de relatos que hemos escrito Laila, Pilar, Alicia, Inma  encontrarás cinco relatos que giran en torno a la mentira desde el nuestro peculiar punto de vista y del género en el que encuadramos nuestros textos.

En mi caso, el relato se titula Pétalos y Espinas y se ubica en un pequeño pueblo de Alemania en plena época navideña, un periodo en el que todos sacamos lo mejor que llevamos dentro… O no. Y como decía Mayra Gómez Kemp, “hasta ahí puedo leer”.

Para poder disfrutar de este y los otros cuatro estupendos relatos que conforman el libro puedes reservar Vamos a contar mentiras justo aquí. Además te recuerdo que el libro en papel saldrá a la venta el próximo 29 de noviembre y que todos los beneficios se destinarán a la ONG Open Arms, y que la gente guapa como tú, es solidaria. 😉 Te dejo con el booktrailer para abrir boca. Mientras tanto, ya sabes: lee, disfruta y si te apetece, cuéntame.

Y por supuesto, si no quieres perderte nada del mundo noir criminal, puedes suscribirte a la newsletter mensual. Está llena de contenido interesante y es cortita… ¿Te animas?


Suscríbete

Y cada mes recibirás contenido exclusivo del género: novedades, agenda y algún que otro salseo noir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.