3 mentiras en torno a la novela negra. Vamos a contar mentiras.

 

Llevo un tiempo algo obsesionada con el asunto de las mentiras en la novela negra. Puede que sea por leer tanto del género, o puede que tenga que ver con Vamos a contar mentiras, el libro de relatos que mis cuatro compañeras y yo llevamos preparando un año y que gira en torno al engaño y del que os adelanto algunos detalles un poco más adelante.

En cualquier caso, la mentira es algo que me pone las pecas en pie de guerra y me da que pensar. Y si hablamos de novela negra, bastante más porque no hay semana en la que no surjan a mi alrededor preguntas que plantan sobre la mesa alguna de las falsedades con las que se ha bautizado a la novela negra. Y eso, me enciende. Continue reading

11 maneras de arruinar por completo una novela negra

Como lectora voraz de género negro, a lo largo del camino me he encontrado con todo tipo de novelas. Algunas me han gustado más, otras menos. Unas las recomiendo a ojos cerrados, otras tienen su público específico, pero todas tienen su valor.

Soy consciente del tiempo que ha invertido el escritor en inventar su historia, en armar la escaleta o  en trazar el camino que va a llevar el argumento, las incontables horas de redacción, revisión y corrección… Todo con la ilusión de que su obra llegue a tus manos lectoras. Y resulta que lees la novela y no te gusta.¿Y ahora qué hago, la reseño? No. Prefiero no hacer una reseña negativa precisamente porque valoro el esfuerzo del autor. Continue reading

Esto no es lo que parece…La escena del crimen.

¿Qué sucede en un caso en el que las evidencias forenses no son fiables al cien por cien? ¿Qué ocurre cuando el ADN de la escena del crimen en lugar de esclarecer el asunto lo enreda más? Estamos acostumbrados a pensar que las pruebas genéticas son irrefutables, pero no somos conscientes de que esos indicios son interpretados por… humanos. Y de humanos es errar. Como en el caso real que te traigo hoy. Se trata del “Fantasma de Heilbronn”, un caso desconcertante que mantuvo en jaque a la policía de tres países durante quince años.

El misterio comienza en Alemania, en el año 1993 con el estrangulamiento de una mujer en un edificio de apartamentos. En la escena del crimen no se encontró apenas ninguna evidencia excepto unos trazos mínimos de ADN en el borde de una taza de té que determinaron el sexo del asesino. Una mujer.

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