Dame veneno que quiero morir… coincidencias en novela negra

Todo el mundo sabe que la reina del crimen es Agatha Christie, y que una de las características básicas de su obra literaria es que el motivo de la muerte de los personajes de algunos de sus más afamados libros se debe al veneno.

Lo que quizás no sepas es que gracias a las detalladas descripciones que la Dama del Crimen reflejó en sus novelas sobre la sintomatología de la intoxicación por algunos venenos, se consiguió esclarecer no uno ni dos, sino tres casos por envenenamientos. En concreto, en su novela El misterio de Pale Horse la escritora deja una minuciosa reseña de la intoxicación por talio. Este pesticida y raticida que, posteriormente se retiró del mercado en general y pasó a utilizarse únicamente en la industria fue utilizado por tres asesinos (uno de ellos en serie) para cometer sus crímenes.

Sin embargo, gracias a las pormenorizadas notas que doña Agatha escribió acerca de los síntomas de envenenamiento por talio, (cosa que a mí me crea cierta inquietud…¿de verdad se daban tantos casos de venenillos en aquella época?¿Cómo pudo anotar tantos detalles de los síntomas?¿Había un registro previo? Mmmm), varios lectores pudieron detectar la intoxicación a tiempo y evitar al menos dos crímenes.

Quizá por mi afición a esta escritora y a sus venenillos, en el planteamiento del borrador de la que iba a ser mi primera novela, decidí utilizar uno de ellos. Estudié, busqué y revisé cuál de ellos me convenía más para el argumento, cuál era más fácil conseguir para el lugar y el momento en el que se desarrollaba la trama, cómo podía conseguirlo el asesino, qué respuesta física tendría para la víctima… Y entonces mi amigo Murphy entró en juego.

En cuestión de semanas, encontré ese veneno, el mismo veneno en varias novelas. ¿Casualidad, coincidencia? No lo sé. Dicen que nada sucede sin motivo. El caso es que el castillo de naipes que había construido alrededor del germen de mi novela se cayó de golpe y yo aparqué aquel borrador a la espera de un futuro mejor.

A lo largo del tiempo esta situación me ha ido ocurriendo de manera más o menos continuada (lo de encontrar coincidencias, no lo de aparcar borradores) y he pensado que quizá podría sacarle utilidad a estas casualidades escribiendo algunos post de novelas que ,aunque a priori son totalmente diferentes,  contienen algunas conexiones curiosas. Como estas que te traigo a continuación.

No me gustan los spoilers, así que tan solo te diré que el veneno juega su papel dentro de cada una de ellas y que la curiosa coincidencia es que es la misma sustancia en ambas.

Puerto Escondido de Maria Oruña
Oliver, un joven londinense con una peculiar situación familiar y una triste pérdida, hereda una casona colonial, Villa Marina, a pie de playa en el pueblecito costero de Suances, en Cantabria. En las obras de remodelación se descubre en el sótano el cadáver emparedado de un bebé, al que acompaña un objeto que resulta completamente anacrónico. Tras este descubrimiento comienzan a sucederse, de forma vertiginosa, diversos asesinatos en la zona (Suances, Santillana del Mar, Santander, Comillas), que, unidos a los insólitos resultados forenses de los cadáveres, ponen en jaque a la Sección de Investigación de la Guardia Civil y al propio Oliver, que inicia un denso viaje personal y una carrera a contrarreloj para descubrir al asesino
¿Quién con fuego? de Carlos Ollo Razquin
La aparición del cadáver de un anciano solitario en un pueblo apartado de la geografía navarra, da paso a una trama policial a caballo entre dos mundos distantes seis decenios. Un caso que recae en el inspector Villatuerta tras reincorporarse al servicio después de una larga baja laboral. Le acompañan en la investigación su hija, la agente Nerea, y el subinspector Javier Erro. Los tres se enfrentarán a un asesino cuya motivación se hunde en la época de la posguerra. Durante años huyó de la venganza, la aplacó con el trabajo extenuante de sol a sol. Pero la llamada de la sangre acabó por alcanzarlo. Del presente en Pamplona y el Valle de Ollo al pasado en las montañas de Navarra y Estados Unidos, adonde emigraron infinidad de pastores vascos buscando un futuro mejor. Un asesinato y demasiadas incógnitas. ¿Quién prendió el fuego de la venganza?

¿Las conocías? Es probable que tú también hayas topado con detalles que coinciden en varias novelas, ¿te acuerdas de alguna de ellas?

Lee, disfruta y cuéntame por favor.

 

Balance de lecturas de un verano criminal.


Dice el calendario que las vacaciones ya han acabado, así que ahora toca hacer el balance de lecturas de este verano criminal, según te comenté aquí.  Adelanto que me ha faltado por leer un libro de los que me propuse en el listado pero ha sido por causas ajenas. Las bibliotecas cambian su horario durante el verano ( incompatible con el mío) y por eso me ha sido imposible acudir a por el libro de Shirley Jackson . De todos modos, ahora que la rutina ha vuelto, esa será una de las próximas lecturas.

No obstante, estoy contenta porque han caído varias lecturas extras (de géneros dispares) con las que no contaba y que,  además,  me han gustado muchísimo. Pero bueno, no me enrollo y te cuento.

 

A sangre fría de Truman Capote (primera lectura)
El 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los crímenes eran, aparentemente, inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Cinco años después, Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados como culpables de las muertes. A partir de estos hechos, y tras realizar largas y minuciosas investigaciones con los protagonistas reales de la historia, Truman Capote dio un vuelco a su carrera de narrador y escribió “A sangre fría”, la novela que le consagró definitivamente como uno de los grandes de la literatura norteamericana del siglo xx. Capote sigue paso a paso la vida del pequeño pueblecito, esboza retratos de los que serían víctimas de una muerte tan espantosa como insospechada, acompaña a la policía en las pesquisas que condujeron al descubrimiento y detención de Hickcock y Smith y, sobre todo, se concentra en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegará a conocer íntimamente. “A sangre fría”, que fue bautizada, pionera y provocativamente, por Capote como una “non fiction novel”, es un libro estremecedor que, desde la fecha misma de su publicación, se convirtió en un clásico.
La lectura de este libro me ha dejado sensaciones encontradas. Probablemente sea porque tenía las expectativas muy altas ya que las personas que me lo recomendaron, solo hablaban maravillas de él.
Es cierto que la he disfrutado, pero los motivos se deben más al envoltorio de la historia y la trama (basada en un caso real) que por ser una obra de matices literarios.
No obstante, se trata de una realidad novelada y por eso la narrativa tiene mucha fuerza. También le reconozco la bondad de algunas escenas muy cinematográficas en las que Capote utiliza varios recursos muy efectivos propios de su trabajo como guionista.
Por otra parte, uno de los elementos que más me han convencido es la búsqueda de la empatía del lector por parte de Capote. Para conseguirlo (y lo hace a las mil maravillas) presenta un estudio psicológico de los personajes que consigue manipular (en su acepción más positiva)  al lector. Presenta a las víctimas bajo un arco psicológico agradable y a los asesinos desde el prisma de la salud mental y de los sucesos de su vida que puedan explicar su forma de ser y de proceder.
De esa forma el lector, aunque no acepte los crímenes sí que se siente más cercano a los personajes y disculpa en parte su forma de actuar porque entiende que, a pesar de todo, los criminales también son, de alguna manera, víctimas de su pasado o de los sucesos trágicos que han salpicado sus vidas.
Una novela cruda que muestra la cara menos favorecedora de América y que, a pesar de tener pocos recursos literarios, posee una gran fuerza narrativa debido en gran parte a que los hechos que relata tienen una base real.

La mujer en la ventana de A. J Finn (segunda lectura)
No sabe si lo ha visto o lo ha imaginado.
Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices… y espiando a los vecinos. Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz.
¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo?
Está novela junto con la novia gitana son óperas primas de los autores y en ambas ocasiones me han sorprendido gratamente. En este libro me han impresionado sus referencias a películas criminales que yo desconocía (y que ya tengo apuntadas), la narración desde el punto de vista de la protagonista ( su situación genera multitud de dudas acerca de la fiabilidad de su discurso) y algunos diálogos de cine clásico muy efectivos para la trama.
Otro elemento a destacar es la buenísima descripción de la situación física y mental de la protagonista. También destacaría que, a pesar de su previsibilidad en varias ocasiones, los giros argumentales son interesantes y están colocados en el lugar adecuado.
Como seguidora del cine de Hitchcock, una de las cosas que más temía de esta lectura era una inspiración inadecuada de La Ventana Indiscreta, pero una vez más debo reconocer que aunque hay escenas que poseen una clara influencia de la película , el autor las resuelve con bastante solvencia.
Pero no todo van a ser laureles. También hay cosas en la novela que no me han terminado de convencer. Por ejemplo su extensión. Creo que se podrían recortar bastantes páginas del libro. Pienso que la historia se estira en exceso tanto al principio de la novela (porque tarda en entrar en materia) como al final. Creo que este motivo es el culpable de que la novela tenga un ritmo bastante irregular para ser un thriller.
En definitiva creo que, aunque mejorable, es una novela bastante buena para ser la ópera prima del escritor (aunque claro, hay que reconocer que parte del mérito puede corresponder a que el autor se mueve en el mundo editorial desde hace tiempo).

A la luz del vino de Carlos Ollo Razquin (tercera lectura)
El accidente mortal del enólogo del Señorío de Otazu lleva al inspector Villatuerta y al subinspector Javier Erro hasta Etxauri. Mientras, la agente Nerea se verá envuelta en una complicada investigación sobre narcotráfico. Los caminos de los Villatuerta y Javier Erro vuelven a juntarse con el trasfondo del mundo del vino, en que quizá no sea oro todo lo que reluce. Los tres policías tendrán que dejar de lado, una vez más sus diferencias personales para resolver ambos casos.
Hay quien crítica a este autor por la sencillez que muestra el calado psicológico de sus personajes y las tramas de sus novelas. Pero son cuestiones con las que yo no estoy de acuerdo.
Si bien sus argumentos no son tan complicados como las que el lector puede encontrar en las últimas novedades de novela negra y sus personajes no muestran una psique retorcida, para mí los Villatuerta y el estilo natural y sencillo de Carlos Ollo son una lectura refugio.
¿Por qué? Porque siempre se qué voy a encontrar. Tramas prácticamente exentas de crudeza, escenarios cercanos y un manejo del vocabulario local muy acertado junto a la utilización de recursos que, sin ser explosivos, resultan eficaces. Elementos fijos que conforman el sello personal del autor y que dan como resultado libros sobre los que volver una y otra vez.
Lecturas refugio las llamo. Como las novelas de Agatha Christie que guardo desde que tenía trece o catorce años y que cada cierto tiempo releo con satisfacción.
De A la luz del vino, segunda entrega de los Villatuerta, me ha gustado sobre todo conocer de primera mano los escenarios en los que transcurre la historia.
He paseado  por Burlada y el Señorío de Otazu, lo suficiente como paral trasladarme a los lugares más importantes de la historia con facilidad.
También me ha gustado que a pesar de ser una novela policíaca, el argumento no se centre especialmente en los procedimientos forenses y policiacos, sino que el peso de la trama recaiga más en los personajes y los acontecimientos de sus vidas.
Una novela que se lee con rapidez y comodidad por su estilo fluido, natural y efectivo. Sin necesidad de mostrar alardes excesivos ni en la trama ni en sus personajes.

La novia gitana de Carmen Mola (quinta lectura)
«En Madrid se mata poco», le decía al joven subinspector Ángel Zárate su mentor en la policía; «pero cuando se mata, no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad del mundo», podría añadir la inspectora Elena Blanco, jefa de la Brigada de Análisis de Casos, un departamento creado para resolver los crímenes más complicados y abyectos.
Susana Macaya, de padre gitano pero educada como paya, desaparece tras su fiesta de despedida de soltera. El cadáver es encontrado dos días después en la Quinta de Vista Alegre del madrileño barrio de Carabanchel. Podría tratarse de un asesinato más, si no fuera por el hecho de que la víctima ha sido torturada siguiendo un ritual insólito y atroz, y de que su hermana Lara sufrió idéntica suerte siete años atrás, también en vísperas de su boda. El asesino de Lara cumple condena desde entonces, por lo que solo caben dos posibilidades: o alguien ha imitado sus métodos para matar a la hermana pequeña, o hay un inocente encarcelado.
Por eso el comisario Rentero ha decidido apartar a Zárate del caso y encargárselo a la veterana Blanco, una mujer peculiar y solitaria, amante de la grappa, el karaoke, los coches de coleccionista y las relaciones sexuales en todoterrenos. Una policía vulnerable, que se mantiene en el cuerpo para no olvidar que en su vida existe un caso pendiente, que no ha podido cerrar.
Investigar a una persona implica conocerla, descubrir sus secretos y contradicciones, su historia. En el caso de Lara y Susana, Elena Blanco debe asomarse a la vida de unos gitanos que han renunciado a sus costumbres para integrarse en la sociedad y a la de otros que no se lo perdonan, y levantar cada velo para descubrir quién pudo vengarse con tanta saña de ambas novias gitanas.
Tenía muchas ganas de leer esta novela pero por un motivo u otro, se me resistía, así que en el momento que recibí la llamada de la biblioteca confirmando que estaba disponible, (y aprovechando que estaba de vacaciones), salí disparada a por ella.
A pesar de las dudas y la distancia con la que suelo leer libros demasiado recomendados, la verdad es que no me ha decepcionado.
A pesar de que su estructura no es demasiado original (cada bloque de capítulos lo encabeza una historia que finalmente cobra sentido en el último tercio de la novela y resuelve muchas incógnitas), le reconozco numerosos méritos.
En primer lugar su protagonista. Carmen Mola ha construido a Elena Blanco, un personaje femenino dotado de cualidades que modelan los claroscuros de su personalidad y que creo que va a tener un largo recorrido. Elena es la jefa del BAC, la Brigada de Análisis De Casos (otro de los puntos más relevantes de la novela, ya que descubre un grupo policial del que yo no había oído hablar hasta ahora) y es también una mujer fuerte, determinada y con un extraño apego a las normas.
También me ha parecido un acierto que, a diferencia con otras novelas negras en las que se muestran los escenarios con un matiz marcadamente turístico y comercial, en este caso, en el recorrido por Madrid pesar más el aspecto descriptivo que el turístico.
Agradezco también las pocas explicaciones de los procedimientos policiales en la novela así como sus capítulos cortos que imprimen un ritmo alto a la trama.
En resumen, me ha parecido una ópera prima muy interesante de la que me gustaría destacar la originalidad del modus operandi del asesino junto con los giros argumentales. Son de lo mejorcito que he leído últimamente.

El asesino dentro de mi de Jim Thompson (lectura extra)
En Central City, una localidad petrolera al oeste de Texas, la vida era muy tranquila hasta que el sheriff adjunto, Lou Ford, a quien todos tenían por un hombre sin grandes luces, tranquilo y afable, empieza a experimentar recidivas de «la enfermedad» que le hizo cometer un crimen en su juventud. 
Desde aquel entonces, el objetivo de Lou había sido afectar normalidad y ocupar sus noches en la compañía de Amy Stanton, una chica de buena familia, como él. Aunque en este libro Lou cuenta de buen grado su propia historia, que culmina en un orgiástico y feroz apocalipsis de sangre, y que comienza con las muertes de Joyce Lakeland, una mujer de dudosa moral, y Elmer Conway, hijo de un magnate, además del aparente suicidio del reo Jonien Papas, confesión tácita de su culpabilidad.
Esta novela ha llegado a mis manos gracias a a las lecturas veraniegas propuestas por Deborahlibros. A pesar de que no pude acudir a la cita en el Molino de San Andrés, lo he leído con mucho interés porque desde hace mucho tiempo tenía ganas de acercarme a Jim Thompson.
Y la verdad es que no me ha decepcionado pese a ser una novela que tiene ya sus años y con la que se presupone cierta distancia por la época en la que fue escrita. Pero el autor hizo un trabajo tan excepcional con el protagonista y su calado psicológico que eclipsa cualquier duda que me hubiera podido surgir durante la lectura de esta novela breve.
Es una obra bastante cruda y explícita tanto en violencia como en sexo. Muy al estilo de los hardboiled. Me ha gustado mucho que estuviera narrada en primera persona y que el estilo fuera más bien eficaz antes que cargado con descripciones que no aportan nada a la trama.
Si he de ponerle algún pero, sería que debido a que se hace hincapié en su sorprendente final, el lector está más atento a las pistas y el último giro puede resultar previsible.

El extraño verano de Tom Harvey (lectura extra)
«Yo estaba en Roma cuando Bob Ardlan me llamó. Para ser exactos: estaba con una mujer en Roma, cuando Ardlan me llamó. Así que cuando vi su nombre en la pantalla del teléfono pensé: “Qué demonios, Bob. No me llamas en una eternidad y vienes a estropearme el mejor momento del verano”. Y lo dejé sonar.
Dos días después, supe que Bob había caído desde el balcón de su mansión en Tremonte pocos minutos después de marcar mi número. ¿O tal vez le habían empujado? No me quedaba más remedio que pisar el acelerador del coche y plantarme allí para hacer unas cuantas preguntas.»
Este ha sido uno de los grandes descubrimientos de este verano. Ya conocía a Mikel Santiago porque he leido sus dos obras anteriores pero en esta ha cambiado un poquito el registro yse ha adentrado en un thriller centrado en el quién lo hizo aunque mantiene vivo su sello personal ( por ejemplo tener un protagonista cercano al mundo de la música).
En.cuslquier caso he disfrutado del detonante de la historia, de las tramas y subtramas pero sobre todo de la intriga que acompaña a la historia.
 Me parece que la información está dosificada de manera correcta para fluir paralela al ritmo narrativo y eso es un acierto para disfrutar de la lectura. También creo que la estructura es clara y ordenada y que el vocabulario es actual y adecuado al perfil del personaje.
Creo que en esta ocasión Mikel ha dado con la fórmula correcta para hacer un buen whodunit. Ha salpicado el texto con todo lo que puede esperar un lector afín a este género;lgiros inesperados multiples sospechosos, incontables hipótesis y siembra en el recorrido muchas dudas.
Otro acierto de la novela es la ambientación y la empatía que consigue crear el autor con el protagonista debido en parte a la narración en primera persona.

¿Y a ti cómo te ha ido el verano? ¿Has leído mucho? ¿Algo recomendable? Cuéntamelo en los comentarios por favor. Y mientras tanto, ya sabes…

Lee. Disfruta. Cuéntame.