El género negro: las series cozy

Durante un tiempo he estado viviendo de espaldas a una parte muy importante del género negro. Las series. Sin embargo, la vida, que es bastante lista (y puñetera, por qué no decirlo) me ha encarrilado de nuevo y en las tres semanas que he estado en casa con las cervicales descacharradas, y en las que no he podido leer apenas, he hecho las paces (solo un poco) con la caja tonta, mi enemiga por excelencia. He empezado a ponerme al día con algunas series.

He disfrutado bastante, no lo voy a negar. Y me he dado cuenta además (sí, lo sé, no soy ninguna lumbrera) de que aunque nada ha cambiado bajo el sol, gracias a algunas plataformas sí que se ha diversificado el panorama negrocriminal y existen tantos tipos de series como subgéneros negros. O casi.

Hoy, para empezar, y como estoy un pelín rememeber when, haré un repaso de las series de ayer, hoy y siempre que pueden gustarte si lo tuyo es el cozy, o el subgénero más amable del panorama criminal, como te comenté por aquí.

Se ha escrito un crimen


Imprescindible. ¿Quién no conoce a Jessica Fletcher? ¿Y quién no se echaría a temblar si la ve en una reunión, un concierto o incluso en una boda? Porque la aparición de esta mujer era el equivalente a la palabra asesinato (señores de la RAE, apunten por favor, un sinónimo más para el diccionario). Doce temporadas de una serie mítica cuya melodía de cabecera fue un referente en mi adolescencia.

Desde una perspectiva no policíaca, y al estilo de Miss Marple, Jessica Fletcher, escritora ya madura con unas dotes detectivescas impresionantes (y una prole sorprendente de sobrinos a los que visitaba con relativa frecuencia) era capaz de resolver de manera satisfactoria los crímenes más complicados a los que se enfrentaba la policía con escaso éxito.

La estructura de los capítulos era siempre la misma. Episodios auto – conclusivos en los que la protagonista ponía de manifiesto sus extraordinarias dotes de observación y deducción. Generalmente el capítulo terminaba con la confesión del criminal y no dejaba ningún cabo suelto, al estilo de los libros de la Gran Dama del Crimen. Un momento nostalgia modo on esencial, ya digo.

Diagnóstico asesinato


También esta fue una de las series de referencia en mi época adolescente. Me encantaban los casos del Dr. Sloan y sobre todo, su buen humor. Durante ocho temporadas, el médico que resolvía misterios y crímenes junto a su hijo, detective de homicidios, y ocasionalmente trabajaba para la policía como consultor fueron un gran entretenimiento para mi.

Como curiosidad, te cuento que Lee Goldberg, el guionista de la serie, también lo fue de Monk, y es además un afamado autor de best sellers con su saga de Ian Ludlow. También ha sido premiado y nominado en dos ocasiones para los premios Edgar y Shamus. Algo tendría de bueno la serie entonces, ¿no?

 

Los casos del padre Chesterton


Esta serie ha sido uno de los descubrimientos de las últimas semanas. Haciendo zapping me topé con ella por casualidad y me ha acompañado durante la modorra del mediodía. No sé si por la medicación que me dejaba totalmente aturdida o porque no terminé de empatizar con esta época (la serie está ambientada en los años cincuenta), no aguantaba más de dos capítulos seguidos.

Sin embargo, tengo que reconocer que están bien estructurados, y el elenco es agradable. La serie está basada en los relatos de G.K Chesterton y el protagonista principal está inspirado en un clérigo real (el padre John O´Connor), amigo del escritor. El padre Brown sigue la línea de los personajes de los que te he hablado hasta ahora: tiene un puntito cotilla entrometido, con cierta longevidad (es curioso, ninguno de los hasta ahora señalados es joven, a diferencia de las series actuales) y sus armas son la escucha, la lógica y la razón.

Si no conoces los célebres relatos de este padre del género negro (y deberías), puedes encontrarlos aquí.

Cozy made in Spain


Por último, aunque hay muchos más ejemplos de series al estilo cozy, creo que hay dos series españolas e interesantes para este espacio negrocriminal. Los misterios de Laura y El Caso.

Los misterios de Laura


Este es uno de los grandes éxitos de la parrilla negrocriminal que han sido exportados a varios países. Si no recuerdo mal a Rusia, Paises Bajos, Italia y Estados Unidos (con distinta suerte, eso sí). El personaje principal es Laura Lebrel, una policía muy intuitiva. Madre de gemelos y separada, lleva una vida personal bastante caótica con bastantes trazos de verosimilitud, por lo que la empatía del sector femenino la tiene ganada.

Reviste de humor la cotidianeidad y enfrenta los casos al estilo más clásico con un cierre de episodio a la manera en que lo hacía Agatha Christie, donde como broche final, el detective reunía a todos los sospechosos en el mismo lugar con el fin de descubrir quién era el culpable.

 

El caso


En mi opinión, una serie muy entretenida que tuvo mala suerte ya que tan solo se rodó una temporada (trece episodios).Creo que, además de lo acertado de la ambientación y el atrezzo (años sesenta en Madrid), la serie contaba con algunas peculiaridades que hicieron las delicias de sus seguidores, entre los que me encuentro (si, debo confesar que no pude resistirme a la tentación y me hice el famoso carnet de la serie). Para empezar, no era una teleserie policiaca per se, sino que los crímenes o misterios que se intentaban resolver, eran llevados (y generalmente resueltos)  por una pareja de periodistas (si bien uno de ellos era un ex – policía) cuyos caracteres no podían ser, a priori, más opuestos.

Otro de los puntos fuertes de la serie era que en bastantes casos ( no recuerdo si en todos) la base del capítulo era un suceso real que se comentaba con posterioridad. Los personajes estaban tratados con la suficiente profundidad para ser creíbles en la mayoría de los casos y los crímenes a resolver, aunque se trataban de manera bastante amable, resultaban interesantes por aquello de que fueron sucesos reales acaecidos justo aquí. En cualquier caso, aunque la serie tuviera sus puntos débiles (que también los tenía), a mi me hacía estar pegadita al sillón cada semana.

Con esto, doy por terminado el breve repaso de las series más características del estilo cozy, aunque quedan en el tintero muchas más como los casos del padre Dowling o  Jake y el Gordo por ejemplo. Pero algunos de ellos los dejaré para la siguiente entrega de las series negrocriminales: las policíacas.

¿Y tú, conoces alguna serie cozy recomendable? ¡Te espero en los comentarios! Mientras tanto, ya sabes…

Lee. Disfruta. Cuéntame.

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6 thoughts on “El género negro: las series cozy

  1. Imagino que en el panorama actual, Iz, una de las series que encajaría más sería la de Castle. Yo me lo pasé muy bien con ella, hasta que me hartó, pero eso no pasó hasta las dos últimas temporadas, teniendo en cuenta que son 8, no está nada mal. Aunque tendría que aclararme un tanto con el término Cozy. Seguro que he leído algo tuyo sobre esto, pero mi palacio de la memoria está en obras desde 1982. En cualquier caso, también como tú disfruté muchísimo de Fletcher, Sloan y Laura. Seguro que afectan más a mi yo creativo actual de lo que puedo percibir. ¡Estupendo artículo, gracias! ^__^

    1. Gracias a tí, Enri. El cozy es un subgénero negro, el más amable del panorama. No se ahonda ni en la crítica social ni en la crudeza de los crímenes. El sexo se presenta como un elemento ligero (más de estilo romántico si me apuras). En cuanto a Castle, tengo preparado un post acerca de estas series de género negro pero con un componente más…digamos amoroso, jajaja.
      Un besote enorrrrme

  2. Espero que estés recuperada del tema “cervicaril”.
    A mí en mi adolescencia me encantaba Remington Steele, ese Pseudo detective que no as delincuente o todo lo contrario. Esa TSNR con la jefa, y lo guapísimo que era Pierce Brosnan… Hummm

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