Novela negra en clave de…¿sol?

Cinco. Las líneas del pentagrama, los dedos de una mano, los minutos de cortesía antes del comienzo de una reunión…No, no me refiero a eso. Hablo de la novela negra y del sol. ¿Por qué? Cinco son los grados que nos separan de la temperatura de Oslo. Y no por encima, sino por debajo.

Gensanta. Y es que parece que estamos decididos a que los nórdicos se sientan aquí como en casa. Bueno, más o menos. Por lo visto, en Mordor hemos comenzado por acomodarnos al “Svensk Somma”, como ya te comenté por aquí. Aunque, a decir verdad, el asunto ya me está agobiando un poquillo.

Que sí, que está muy bien y es muy gracioso eso de hacer chascarrillos de que una vive bajo el perverso Ojo de Sauron que acecha desde el cielo encapotado de Mordor.

Si, si, que es muy divertido decir que aquí existen tres estaciones: el invierno, la estación del tren y la de autobuses.

Pero tanta lluvia empieza a pasar factura. Que ya no sabe una si tiene células o escamas ni si el dolor de garganta es por catarro o porque te están saliendo branquias… Y no, no exagero. Hace unos días compartían un tweet en Redes. Juzga tú misma.

Claro. Con este panorama, el ánimo se aplana. Al menos a mí, porque según comentan por otros lares, el clima forja el carácter. Igual es eso lo que les pasa a los nórdicos. Puede ser. Esa sucesión de tiempo desapacible, escenarios anegados y grises son el contexto ideal para imaginar algunos de los hilos argumentales más negros (y pasados por agua) de toda la historia criminal. Así que en este momento, los nórdicos y aquí, una servidora mordoriana gracias a las inclemencias meteorológicas somos primos hermanos. A excepción de que, pese a todo, Mordor, mi Mordor es uno de los lugares con menor tasa de criminalidad (cosa de la que me alegro un montón, oiga, que quede claro).

Miro por la ventana y veo gotas dejando miles de líneas mojadas deslizándose por el cristal. Centrifugo. ¿Por qué? ¿Por qué teniendo un clima tan parecido somos (criminalmente hablando) tan diferentes? Centrifugo. ¿Será cuestión de clichés? Mmmmm. Centrifugo en programa largo con mil doscientas revoluciones.

El Mordor Operandi se diluye cuando sale un rayo de sol.

Uyyyy ¿y eso redondo, amarillo que da calorcico y que ha salido en mitad del cielo, qué es? ¿Será eso que el resto del mundo llama sol? Pues vaya, qué contrariedad no poder disfrutarlo un poquillo. Hoy que tenía pensado robar un banco… lo tengo apuntadico en la agenda, con doble subrayado. Pero, vaya, que para dos días que salen buenos, casi que lo dejo para mañana y hoy me voy a la piscina con la cuadrilla, o de barbacoa…¿Te imaginas al amigo Harry Hole o a alguno de los criminales que pueblan sus novelas manteniendo esta conversación consigo mismo? Yo no.

Allí son muy de mindfulness, vaya, lo que viene siendo obcecados de toda la vida, y como se les meta entre ceja y ceja delinquir, tiene que haber algo más que un tímido rayo de sol (cosa que pasa con muy poca frecuencia, también hay que decirlo) para poder quitarles la idea de la cabeza.

Dale a tu cuerpo alegría Macarena.

Esto también nos diferencia. Y no será por el frío, porque compartimos bajas temperaturas. Debe ser algo más esencial, más de “la tierra”. Que sí, que aquí los inspectores Corominas, Villatuerta y Vázquez tienen sus momenticos erótico -festivosPero son los menos. En eso los nórdicos nos llevan la delantera porque, llueva o nieve, siempre gozan de más de un ratico carnal por muy peculiares que sean los personajes (mira si no a Saga Noren, de la serie Bron/Broen).

Aquí en Mordor, sin embargo, se dice, se cuenta, se comenta, que esos momentos existen, aunque tendrás que armarte de paciencia y saber apreciar el romanticismo existente en compartir un buen bocadillo de txistorra para, con suerte (mucha) poder llegar a catarlo. Es posible que por eso, el índice criminal en Mordor sea menor que en los países nórdicos porque el tiempo que ellos emplean en pergeñar delitos aquí se invierte en imaginar (y digo imaginar, nótese), estrategias de conquista.

Arenques versus chuletón.

Claro. Es que no es igual. Aunque coincidamos con los nórdicos en el consumo masivo de café, no me digas que visitar Ikea y consumir sus famosas albóndigas o las delicias de salmón es lo mismo que comer en una tasca cualquiera de Mordor. Pues claro que no. Si a eso además le sumas que esas comidas mordorianas suelen estar bien regadas con buenos caldos y junto a la cuadrilla…Pues eso. Que la sobremesa se hace amena y larga…Así es imposible sacar el tiempo necesario para delinquir (a no ser que sea haciendo trampas al mus, que todo es posible). ¿Has leído alguna novela nórdica en la que los personajes se deleiten con los platos de un restaurante? Pues eso. Aquí tenemos poco tiempo para el delito porque estamos de sobremesa con la cuadrilla y también disfrutamos de mejor carácter porque el estómago suele estar contento y bastante lleno (para qué nos vamos a engañar).

Ladinos, sinceros, fríos, brutos y cabezones.

Dicen que los mordorianos somos sinceros, brutos y cabezones. Mucho. Doy fe. No hay como soltar la frase “no hay huevos de…” y vamos de cabeza. Por eso no hay demasiados malincuentes. Normal. Un buen inspector sabe que en Mordor no hay más que descerrajar la frase en un momento álgido y terminarla con un “confesar quién lo ha hecho/admitir el delito/ etc” para que el criminal cante cual gorrioncillo herido en su propio orgullo.

Los nórdicos en cambio son mucho más introspectivos, menos precipitados y más ladinos y reflexivos. También son menos brutos, que todo hay que decirlo. Lee a Larsson, Schepp o Keppler si aún no lo has hecho y lo confirmarás. Así que descubrir al asesino o criminal, en caso de que este sea nórdico puede costar un poco bastante más.

En fin, que si tienes una época de escritura poco creativa y vives en Mordor, te recomiendo que, como yo, busques sucesos inspiradores para tus personajes de novela negra en otro lugar menos bucólico que este. Ya ves. Aquí estamos bajo el influjo de Sauron, pero en vista de todo lo anterior, sospecho que vivimos mucho más cerca de la familia Ingalls que los nórdicos.¿Tú que crees?

Lee. Disfruta. Cuéntame.

2 thoughts on “Novela negra en clave de…¿sol?

  1. Qué gracia, los Ingalls, dice. Eso no es Mordor pero te juro que llevamos unos meses que lo parece. Yo no había visto llover tanto en toda mi vida!
    Me ha encantado el post, Izaskun, desternillante, como siempre.
    Besicos!

    1. Gracias preciosa. La verdad es que con este tiempo o le sacamos un poco de punta o te hundes en la miseria. Ya en junio y todavía no hemos visto una semana completa de buen tiempo…A ver si esto comienza a cambiar.
      Besotes enormes, guapa

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