8 de marzo: de víctimas a verdugos. Rompiendo estereotipos de ficción.

La violencia.


Sea o no ocho de marzo, el debate acerca de qué es y qué no es la novela negra siempre está abierto y es un rifirrafe bastante polémico, de esos que levanta ampollas allá por donde pasa. Aunque si hay algo que une a todas las voces y en lo que no hay duda es en que en la novela negra reside la violencia. Puede ser activa, directa, pasiva o indirecta, eso es cierto. Pero en todas ellas existe esta premisa. Y también hay algo innegable. Que la violencia no se ve ni se expresa igual en hombres y mujeres. Ni en la realidad ni en la ficción, donde la figura de la mujer comienza a cambiar. De víctima a verdugo.

Realidad vs. Ficción


 

Cantidad

Si la novela negra es —en muchos casos—un reflejo más o menos objetivo de la realidad, cabe preguntarse si la menor incidencia de mujeres criminales en las novelas negras se corresponde con las tasas de criminalidad femenina en el mundo real. Atendiendo a los resultados de las investigaciones, según te comenté aquí, parece ser así puesto que según la International Journal of Forensic Mental Health y su estudio de los perfiles homicidas femeninos, las mujeres matan con menor frecuencia de que los hombres debido a las diferencias neurobiológicas cerebrales de los distintos sexos.

 

Estereotipos

También influye que el estereotipo de persona violenta se presenta en la figura de un hombre casi con exclusividad. Los motivos están al alcance de la mano. Lo vemos a diario en las noticias y en nuestras vidas. Piensa en la violencia como una respuesta viable a las emociones negativas, ¿a quién le está permitida y a quién le resulta aceptable ese tipo de manifestación en la sociedad? ¿A quién no? Efectivamente. Una pelea física desencadenada por una situación previa de insultos es —salvando algunas excepciones—bastante inusual entre el género femenino. Entre otras cosas porque está mal visto. No es el papel que debe jugar una mujer en la sociedad. En cambio, aunque tampoco esté bien visto en el caso de un hombre, sí que se entiende como una reacción más o menos normalizada. Piensa en un partido de fútbol infantil. Insultos y peleas por parte de los padres. Hay infinidad de noticias que lo reflejan.

El caso de que una de estas noticias estuviera  protagonizada por una mujer sería inusual. Y probablemente los interrogantes que suscitaría esta acción serían diametralmente opuestos al incidente masculino. Pasa lo mismo en actos delictivos más graves. En un asesinato. Ante una asesina que desmonta las expectativas de bondad, sumisión y sacrificio asociadas a la imagen femenina, los interrogantes giran en torno a la esencia del papel de la mujer a la par de la búsqueda de sus motivos criminales: ¿era una mala madre?¿mala esposa?¿tenía una sexualidad desviada?

Por otra parte, los estudios también parecen diferenciar el origen de la respuesta criminal. Mientras que en el caso masculino el abanico es muy amplio (venganza, avaricia, celos o psicopatías), se presupone que en la mayoría de los casos la violencia femenina surge como respuesta a una situación límite (abusos, miedos o psicopatías). Y esto es también lo que reflejan las novelas. Aunque hay que prestar atención también a ese pequeño porcentaje que muestra que, si bien es cierto que la violencia de la mujer es en su mayor parte reactiva, no siempre es así.

Tipología

Aunque en la vida real se haya desmontado ya el mito de la mujer envenenadora (hay mayor incidencia por asesinatos con arma blanca) y también el de la asesina vengadora (los crímenes suceden en mayor número por asuntos económicos que por venganza), la literatura continúa ahondando en estos arquetipos que ya han logrado escapar de la victimización y que tan buen resultado novelístico dan. A continuación te traigo unas recomendaciones que no puedes pasar por alto y en las que encontrarás motivaciones criminales y asesinas de todo tipo. 

Las malas de la película:

Cinco Asesinas y criminales “de libro”.


No me gustan nada los spoilers, por eso no daré el título de la novela (tendrás que pinchar en el enlace) sino que te cuento qué tipo de criminal encontrarás en ella. Aunque con la temática del post, ya sabes qué vas a descubrir en las páginas de las novelas recomendadas: asesinas.

Esta novela hace uno de los mejores retratos de una mente perturbada. Desarrolla el perfil psicológico de una mujer obsesiva, bipolar, que pasa de la ternura a la crueldad extrema en un instante. Un retrato espeluznante del arquetipo de la enfermera malvada que tiene su reflejo en la película del mismo nombre. Poco a poco la verás evolucionar en la forma que impone sus deseos mediante la tortura al escritor que comparte protagonismo con ella. Los castigos son cada vez más duros y aunque la película y el libro tienen sus diferencias, es una historia escalofriante a la par que subyugadora. Si no la has visto, te la recomiendo (la protagonista ganó un Oscar por su interpretación de esta psicópata). Si no has leído la novela, debes hacerlo. Y si quieres investigar más sobre esta asesina en serie cuyo pasado oculta una faceta de ángel de la muerte, pincha justo aquí.

En esta segunda recomendación, es indiscutible la maestría del autor para mostrarnos dentro del mismo personaje una transformación continua de víctima a verdugo. La protagonista es una mujer joven y atractiva que ha sido secuestrada y se encuentra en unas condiciones inhumanas. Sin embargo, poco a poco descubrirás junto a la brigada policial, que las cosas no son lo que parecen. Y no te dejará indiferente ese poso que esta novela dejará en tí y que es la carta de presentación de Lamaitre: cuestionarnos los límites entre lo moral e inmoral, entre la justicia y la injusticia. Una advertencia; no es apta para estómagos sensibles.

Tercera recomendación, y ahora me vas a permitir que barra un poquito para casa con esta novela, porque lo merece ya que muestra algo bastante inusual. Una serial killer patria. Una mujer cuyas motivaciones mutan de un asesinato a otro. Lo que comenzó siendo una necesidad como una respuesta a los intolerables abusos, va creando una situación insostenible que requiere de tanto en tanto, vuelva a asesinar por necesidad. La autora hace un trabajo muy interesante con la psique de esta protagonista dotándola de pinceladas que la humanizan en sus preocupaciones y sus reacciones. Mucho más allá de la clásica envenenadora o de la mujer melindrosa, Susana Rodríguez Lezáun nos descubre aquí la mente calculadora y fría de una asesina sin remordimientos.

En cuarto lugar te presento una novela cuyo principal punto fuerte es que desarrolla la relación de una asesina y sus cómplices. Todas mujeres. En este caso, la autora nos muestra el día a día de cuatro mujeres, cuyas vidas cambian a raíz del asesinato que comete una de ellas. Es una novela en la que, como te comentaba en la segunda recomendación, vas a encontrarte deseando que la asesina y sus cómplices se salgan con la suya pese a lo escalofriante y descarnado del asunto. Es una novela negra escrita al estilo clásico, concisa y sin florituras. Con las palabras y descripciones necesarias. Y además, refleja en profundidad, detalles de una sociedad y una cultura de la que solo tenemos conocimientos superficiales.

Esta sexta novela fue un gran descubrimiento del año pasado. Al estilo de P. Highsmith, Laila Slimani profundiza en la psicología femenina con mucha agudeza. En concreto busca la motivación que ha podido llevar a una niñera cariñosa y dócil para llegar a ser una asesina. El retrato es totalmente verosímil y terrorífico. La transformación de un cuento de Disney en una película de terror es palpable y angustiosa. Cómo una persona de confianza se torna en alguien peligroso. Mucho. Desde las primeras páginas la culpabilidad e incomodidad te sacuden sin perdón. Una novela que duele y se atraganta porque refleja a la perfección la realidad del universo femenino.

 

Pst, pst: no se vayan todavía, aún hay más.

¿Qué sería de la novela negra sin nombrar a los clásicos? Me atrevo a decir que las tragedias griegas son imprescindibles para entender la novela negra e incluso para darle un giro de tuerca. Todo está allí. Busca una motivación cualquiera para cometer un crimen y encontrarás que los griegos ya nos lo contaron.  Quizá el modus operandi resulte algo anticuado o recurra a la magia, no te diré que no, pero, a la vista de los resultados, hay que reconocer su efectividad. Salvando el hecho de que la historia se escribió en el año 431 a.C. hay que conceder que la protagonista tiene un buen calado psicológico. Sus acciones responden a un despecho, a la traición por parte de su marido quien la ha repudiado sin importarle que esté completamente enamorada de él o que ella sea la madre de sus hijos. El, ajeno a todas estas cuestiones, pretende casarse con otra princesa y la protagonista, en venganza, entra en acción. Simula que no le importa y envía a sus hijos con regalos para la feliz pareja. Pero esos presentes ocultan un conjuro mortal. Al más puro estilo de “Juego de Tronos” aquí no queda vivo —casi— ni el apuntador. Una buena noticia: por ser un clásico de la literatura, puedes conseguirlo gratis aquí.

¿Me sugieres alguna otra novela? ¿Conocías estas? ¡Cuéntame, por favor, me encantará saberlo! Y si te ha parecido un artículo interesante me haría mucha ilusión que lo compartieras.

Lee. Disfruta. Cuéntame.

2 thoughts on “8 de marzo: de víctimas a verdugos. Rompiendo estereotipos de ficción.

  1. Hola , Izaskun:
    Yo te propongo otra novela que quizás ya conozcan con una asesina en serie, variante bastante enigmática de los estereotipos que has explicado:
    “La mirada del observador”, de Marc Behm
    UN saludo desde ULAD ; )

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