Luces, cámara, acción. Un audioverano noir solo para ti (II)

Vamos con el segundo audiorelato del verano. En esta ocasión, te he preparado una historia relacionada con el mundo televisivo y la gastronomía.

Roberto es un afamado chef, ganador del último concurso gastronómico de la televisión. Ese que catapulta a la fama tanto a los finalistas como al ganador y que les abre un camino mediático si saben estar a la altura. De hecho, a él le ha surgido la oportunidad de confeccionar y presentar los platos de la última gala del año, el programa de Nochevieja, que este año mostrará la cena de los famosos que retransmitirán las campanadas.

Pero cuando va camino de los estudios de televisión, Roberto se da cuenta de que se ha dejado su manta portacuchillos en casa, por lo que debe volver a por ella. No espera que lo que encuentre allí cambiará el rumbo de su vida.

Espero que te guste. Una vez que lo hayas escuchado, ¿Me cuentas tus impresiones, por favor? Te espero un poquito más abajo, en los comentarios.

 

Lee. Disfruta. Cuéntame.

 

Un audioverano noir solo para ti

¿Un audioverano noir? ¿Qué es eso? Ahora me explico. En vacaciones todo cambia. Las rutinas son diferentes, el tiempo se distribuye de forma distinta y hay que amoldarse a las nuevas actividades. También en la lectura. Hace poco, Laila me comentaba que en la piscina se veía poca gente con libros físicos o con el e-book, pero si que veía muchas personas con el móvil. Del aparatito este no nos despegamos haga frio o calor, ¿verdad? ¡Para rato me imaginaba yo hace unos años que iba a depender tanto de un teléfono!

Eso me hizo pensar en los formatos de lectura. En los audiolibros, por ejemplo. Reconozco que para mí solo son interesantes en tanto que sean textos cortos (microrrelatos o relatos). Las novelas en audio se me hacen muy cuesta arriba. No consigo centrarme en la historia a menos que esté en “modo fotosíntesis”, y si es el caso…prefiero el libro físico o digital.

Los textos cortos en cambio sí que me gusta escucharlos. En el coche, en un ratito de espera, y ¿por qué no? En la piscina…Y se me ocurrió una idea loca. ¿Y si disfrutamos de unos minutos noir  este verano? ¿Qué te parecería?

Recuerdo que en la Pamplona Negra de hace un par de años Andreu Martín dramatizó uno de mis relatos favoritos de Poe; el corazón delator. Fue una experiencia maravillosa. Si había alguna forma de mejorar el relato, desde luego, Andreu la encontró cuando lo leyó.

Por eso he pensado que durante este verano voy a compartir contigo algunos relatos para amenizar un poquito esos ratillos tontos que todos tenemos.

Hoy será el primer podcast. Se titula “Un año de amor”. Espero que lo disfrutes.

Solo te pido una cosa, por favor. Necesito saber si la idea te gusta, si esto de los podcast te parece una buena idea, si lo has escuchado, y dónde lo has hecho…

Tus opiniones son muy valiosas para mí. Entretanto, te dejo con “Un año de amor”

Feliz audiolectura. Y ya sabes,

Lee. Disfruta. Cuéntame.

5+5 novelas para pasar un verano criminal

No tengo remedio. Cada año en estas fechas tropiezo con la misma piedra..

Llegan el calor, la piscina y las vacaciones. Me emociono porque eso, en principio supone más tiempo para relajarse (muy necesario) y para disfrutar de la familia, amigos y aficiones que, en mi caso son dos: leer y escribir. Así que cada mes de Julio, la semana previa a San Fermín (el primer tramo vacacional del año), entusiasmada, hago un petate con todas los libros que quiero leer durante los meses de verano.

Y no sé a ti, pero a mí con los libros me pasa lo mismo que con los dulces. Como más con la vista que con el estómago. Sobrecargo el Kindle (bendito sea el invento, porque antes las maletas pesaban una barbaridad con tanto libro) y generalmente termino las vacaciones con la sensación —errónea—de no haber aprovechado lo suficiente el tiempo.

Pero el llorar se va a acabar.

Este año, que estoy de con el modo “organizada y reflexiva on”, he decidido que voy a ir pasito a pasito y me voy a preparar las lecturas por semanas. Con mucha suerte y teniendo en cuenta que el verano son un par de meses, podré leer unos ocho o diez libros en estas fechas. Así que en esta ocasión he confeccionado un listado acorde al tiempo con el que cuento.

Si lo dejase así, esto no pasaría de ser una lista de deseos estival, pero a mí me gustaría que si te apetece, me acompañes o te apuntes algunas sugerencias criminales. De ahí lo del 5 + 5 del título. He preparado cinco categorías y en cada una de ellas he puesto dos libros. Uno que ya he leído y que te recomiendo (con su correspondiente argumentación) y otro libro que es el que quiero— y supuestamente— voy a leer.

Best seller


Patria / La mujer en la ventana

Patria (Fernando Aramburu)

Esta ha sido la típica lectura que me han recomendado hasta la saciedad, pero que me resistía a leer porque el tema me resultaba escabroso y creía que me iba a dejar mala sensación. Afortunadamente no ha sido así, he disfrutado muchísimo del estilo narrativo del autor. También de la historia y de la visión que da sobre el conflicto vasco. No se moja ni toma partido, bien es verdad, pero demuestra una gran habilidad al pasar por ambos lados mostrándonos lo que ya sabemos. Que las dos orillas están llenas de perdedores.

La mujer en la ventana (A.J. Finn)

Desde que salió al mercado ha tenido un éxito abrumador. Las críticas han sido positivas y ha cosechado un gran número de seguidores. En principio estas son algunas de las pistas que me suelen distanciar de un libro, pero no sé porqué me pareció que quizá merecería la pena leerlo. Lo apunté a pesar de que por la sinopsis le intuyo cierto aroma a “inspiración” de “La ventana indiscreta” de Hitchcock. Veremos.

Clásico


El cartero siempre llama dos veces / A sangre fría

El cartero siempre llama dos veces  (J. Mc Cain)

Parece mentira que todavía no lo hubiera leído. Gracias a Cris Mandarica y a Alexis Ravelo (cómo no), llegué a este clásico del género negro que disfruté como una niña. Me convenció ese “noir” relacionado con la fatalidad, la historia de pasión, esa ruptura con todas las lecturas policiacas que había estado consumiendo hasta ese momento. Gracias a esta novela recordé que el género negro es mucho más que una investigación policial. Si buscas una historia negra lejos de comisarías y patólogos forenses, dale una oportunidad. Seguro que te gusta.

A sangre fría (Truman Capote)

Otra de esas novelas que me han recomendado hasta la saciedad y que tengo en la estantería a la espera. De este verano no pasa. Conozco al autor, pero en otra faceta más dramática (El arpa de hierba), así que me gustaría descubrirlo en este género. Ya me he comprometido con Esther Magar, que me la recomendó— una vez más— hace unas semanas, así que espero disfrutarla como seguro merece.

Relatos inquietantes


La habitación de Nona / Cuentos escogidos

La habitación de Nona (Cristina Fernández Cuevas).

Soy una enamorada de los relatos inquietantes. Me encantan Roald Dahl, Etgar Keret, Robert Bloch, y ahora en esta lista también incluyo a Cristina Fernández Cuevas y su habitación de Nona. De todos los relatos me quedo con “Interno con figura”, pero no quiero dar pistas que puedan descubrir más de lo necesario, así que si te gustan los relatos o te apetece darles una oportunidad, te lo recomiendo.

Cuentos escogidos  (Shirley Jackson)

Si al interés que profeso por los relatos, le añadimos que esta mujer es un referente para Stephen King y que ha sido una de las lecturas que ha preparado Deborahlibros para el Club de Lecturas del Molino de San Andrés (al que sabía que no podría ir en esta primera cita y por eso no lo he leído aún)… Pues no va más. Apuntado y preparado para hincarle el diente.

Escritor local


Sin retorno/ A la luz del vino

Sin retorno (Susana Rodríguez Lezáun)

Es fácil encontrar novelas negras entre los autores consagrados, pero también me gusta colarme entre las filas de los futuribles (y si además son locales mejor, para conocer el panorama) porque siempre hay más de una sorpresa agradable. Como por ejemplo la trilogía de Susana Rodríguez Lezáun. Esta primera novela se desarrolla en Roncesvalles, al comienzo del Camino de Santiago. Es una historia entretenida cuya continuación, para mi gusto, es incluso mejor. Además, si te da pereza el asunto de las sagas por inconclusas, te doy la buena noticia de que hace poco se publicó la tercera novela (todavía no la he leído, pero está apuntada), por lo que ya tienes la historia al completo a tu entera disposición.

A la luz del vino (Carlos Ollo Razquin)

Esta es la segunda novela del tándem de los Villatuerta a quienes conocí en ¿Quién con fuego? Tengo ganas de leerla porque Carlos escribe bien, hila y trenza las historias con sensatez y sus personajes están muy bien caracterizados.  A la luz del vino espera paciente en la estantería desde hace meses; cosas de la vida, otros libros han echado el intermitente y la han adelantado. Pero ha llegado el momento. El verano es la estación ideal para leerlo y degustarlo con una buena copa de vino en la mano.

Últimas publicaciones


Cuando sale la reclusa / La novia gitana.

Cuando sale la reclusa (Fred Vargas)

Soy incondicional del peculiar comisario Adamsberg. Llevo leídas cinco de las doce novelas publicadas de la saga. Y algo debe tener porque este mismo año, la autora ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias 2018. Te di mis impresiones sobre esta novela aquí, hace unos meses. Y vuelvo a sugerirte que le des una oportunidad al comisario. No sé si te gustará o si lo odiarás, pero seguro que no te dejará indiferente.

La novia gitana (Carmen Mola)

Con esta novela tengo una relación intermitente. Vi sus primeras críticas. La apunté y me distancié. Continuaron las críticas y el misterio que ronda a la identidad de su autora o autor. Le presté algo más de atención y pedí turno de lectura en la biblioteca, pero me ha estado esquivando por diversos motivos (retrasos en la devolución de la novela, la llamada de la biblioteca que nunca llegó a mi teléfono…). Parece que ahora sí le he puesto remedio y, casi con seguridad, podré leerla dentro de unas semanas. Cruzo los dedos.

Bonus track


Como te he dicho antes, a pesar de mis buenos propósitos lectores, es muy probable que en cualquier momento se crucen más lecturas en mi camino porque no solo de “noir” vive el hombre (la última de Penélope Mortimer por ejemplo…). Así que ahora te lanzo la pregunta a ti: ¿Qué vas a leer este verano? ¿Me recomiendas alguna lectura especialmente? Los comentarios son todos tuyos. Te leeré con atención.

Feliz verano, y ya sabes…

Lee. Disfruta. Cuéntame.

El género negro y las series TSNR

Sigo con el repaso a las series que acompañan al género negro. En esta ocasión, el estilo TSNR. Una apuesta segura. El tipo de series de Tensión Sexual No Resuelta  siempre lo han sido. Y si además el argumento se adereza con algún tipo de condimento criminal (resolución de crímenes, misterios, historias de detectives), el éxito está prácticamente asegurado (a no ser que la serie sea un auténtico bodrio o los personajes absolutamente inverosímiles y se dediquen a cantar “Amo a Laura” ad infinitum).

Probablemente haya muchos ejemplos, pero en mi memoria han quedado dos series de la época de los ochenta y otras dos más actuales. En los cuatro telefilmes se cumplen los parámetros que comentaba en el párrafo anterior: la pareja de protagonistas que siente una atracción mutua brutal (pero que, por cosas y causas diversas no pueden disfrutar de un momentazo erótico – festivo) y el componente criminal.

Remington Steele


Si, amigas. No sé por qué me gustaba más la serie. ¿Por el atractivo protagonista? ¿Por sus múltiples referencias al cine? ¿Por la química entre los actores o porque era la primera serie en la que veía una mujer tan independiente y profesional (a pesar de que tuviera que emplear un subterfugio para poder dedicarse a lo que ella deseaba) en la pequeña pantalla?

En cualquier caso, aunque llegué a ella bastante más tarde de su estreno, esta serie fue un auténtico éxito que le proporcionó al ahora archiconocido Pierce Brosnan la oportunidad de interpretar años más tarde a James Bond.  (Goldeneye, 1995).

La premisa (por si alguien no conoce la serie, que lo dudo) era la siguiente: Laura Holt, detective privada, ha creado una agencia pero no consigue clientes que la contraten por el mero hecho de ser una mujer. Por eso decide crear un jefe ficticio llamado Remington Steele. La sorpresa llega cuando un delincuente (estafador y atracador) asume ese papel y la agencia despega profesionalmente.

El telefilme se desarrolló durante cinco temporadas con muy buenos resultados y como curiosidades te puedo contar un algunas cosillas: que los guionistas hacían un guiño lingüístico al utilizar la palabra “steele” en el título de los capítulos (apellido del detective y el significado de la palabra: todavía/robar),  que el nombre de tan ilustre detective proviene de la unión de dos palabras: una máquina de escribir Remington y los Pittsburgh Steelers (un equipo de fútbol americano) y que Glenn Gordon Caron fue el creador de esta serie y de la que te hablaré a continuación: Luz de Luna.

Luz de Luna


Otro momento revival con esta serie. ¿Quién no recuerda la canción de entrada, esos diálogos rápidos y el contrapunto perfecto entre los dos protagonistas de Luz de Luna? ¿Quién es inmune al recuerdo de la entrañable señorita Topisto y sus respuestas rimadas al teléfono? Ay. Yo no.

Durante cinco temporadas, Cybill Shepherd y Bruce Willis nos embelesaron. Con Luz de Luna los telespectadores fuimos testigos de una estética mucho más elaborada que en las series de detectives que se habían visto hasta el momento (no en vano una de las protagonistas era una ex modelo en horas bajas) y un despliegue de medios nunca vistos hasta entonces en una serie de estas características. Hubo números musicales, escenas rodadas al estilo de los años cuarenta, guiños a la literatura…

Pese a los problemas que tuvo el desarrollo de la famosa dramedia (porque los creadores de la serie buscaban un producto de calidad frente a las series de consumo masivo), el público acogió con entusiasmo esta historia de la agencia de detectives que dirigían una vanidosa ex modelo casi arruinada y un detective canalla y ligón.

De hecho, la serie fue un trampolín para Bruce Willis, que pocos años después del estreno del telefilme protagonizó La jungla de cristal y lanzó así su carrera de actor al estrellato.

¿Algunas curiosidades de esta serie? Hay unas cuantas. Parece ser que, al contrario de lo que se decía en los mentideros de la época, los dos protagonistas principales no se llevaban mal del todo e incluso llegaron a tener algún momento álgido que resolvió su TSNR particular.

Por otra parte, pese a lo bucólico del título de la serie en castellano, el original significa pluriempleo, algo mucho menos glamuroso pero más acorde con la situación inicial de la serie.

Además Luz de Luna, es de las series más innovadoras de la pequeña pantalla (recuerda que estamos hablando de los años ochenta) puesto que utilizó con desparpajo un recurso del que hace unas semanas hablaba Ana González Duque, la ruptura de la cuarta pared. Igual se dirigían directamente al público que aparecían personas del equipo en mitad del episodio, etc.

Bones


Que va. No tiene nada que ver que empezase a ver esta serie y no otra además de por la promesa de resoluciones de crímenes por el actor que había protagonizado Buffy y Angel. Nada que ver. Bueno, sí, un poco. Soy bastante exigente en cuanto a lecturas, pero de series…Nadie ha dicho nada ¿no? Y estando ese mocetón de por medio, ¿cómo no iba a haber TSNR? Era un territorio que el actor ya había explorado en La cazavampiros, así que seguro que bordaba el asunto.

Lo cierto es que no he visto las doce (¡doce!) temporadas que la componen aunque sí fui fiel a las primeras tres o cuatro. Me divertían. Sobre todo los personajes que, conforme a los clichés de género, tenían las habilidades sociales de una ameba coja.

Venía a ser un CSI descafeinado, con procedimientos de laboratorio, pero más centrados en las relaciones sociales que se establecían entre los personajes. Quizá no es la serie mejor elaborada pero cumple a la perfección con la misión principal de entretener al espectador que, al final, es lo que cuenta. Por eso cuenta con una legión de fans. Y sospecho que también es el motivo de la extensión de la misma a esas doce temporadas.

Como curiosidad (y hay muchísimas, solo tienes que entrar en algún foro de exaltados fanáticos), te puedo contar que en la serie desarrollan un guiño entre realidad y ficción ya que Huesos, la protagonista (Temperance Brennan) de la serie, es escritora en su tiempo libre y el personaje principal de su novela se llama  Kathy Reichs, quien en realidad es escritora y la creadora de Temperance Brennan.

Castle


Imposible hablar de series TSNR de género negro sin que salga Castle a colación ¿verdad? La serie, que trata sobre una policía y un novelista cuyos esfuerzos se destinan a resolver crímenes ha tenido un éxito arrollador. Puede que por la química que los personajes tenían en las primeras temporadas (a posteriori se ha sabido que en la vida real no se pueden ni ver), por el puntito de humor o por lo histriónico de su protagonista masculino.

En cualquier caso, Castle ha conseguido tener una legión de fans incondicionales tras ella que no tardaron en hacerse con la novela basada en el telefilme (libro que por cierto, no he leído pero que cosechó bastantes críticas negativas).

Te dejo un par de curiosidades acerca de la serie.  Se dice, se comenta que el nombre del telefilme es un homenaje a Stephen King, cuyo apellido es, igual que Castle (castillo), el nombre de una pieza de ajedrez. Además, el actor protagonista de la serie parece ser un tipo divertido e ingenioso con gran presencia en redes sociales, donde es fácil encontrarle proponiéndo a sus seguidores desafíos y retos (con recompensa incluida) para resolver enigmas.

Estoy convencida de que conocías todas estas series, pero tengo curiosidad por saber si te gustaron o si añadirías alguna más. ¿Me lo cuentas en los comentarios? Y ya sabes, ahora en verano…

Lee. Disfruta y cuéntame.

¿Inspiración, homenaje o plagio? Una buena pregunta.

Hoy vengo guerrera. Un poco. Se me han sublevado las pecas. Que una cosa es la inspiración, otra el homenaje y otra muy diferente el plagio. Dicen que ya todo está escrito, que las historias se suceden una y otra vez y que lo que las hace diferente es el punto de vista del escritor. Puede ser. Pero no dejan de sorprenderme algunas cositas que voy encontrándome por el camino en algunas lecturas.

Hay novelas que resuenan, que te recuerdan a algún otro libro, a alguna película, e incluso a algún relato, pero la diferencia es la forma de presentarlo.  Hay quien lo hace de manera sutil o incluso rindiendo un pequeño homenaje, y quien le echa cara al asunto. Y en el género negro, por lo visto, esto no es una excepción. A las pruebas me remito.

Una novela que recuerda a otro texto. Inspiración.


Como ya dije por aquí, La sirena roja de Noelia Lorenzo Pino es uno de los últimos libros que he leído en género negro. El caso es que, durante la lectura de la novela (que por cierto me sorprendió gratamente y cuya lectura te recomiendo), no podía dejar de pensar en  Tatuaje, un relato de Roald Dahl.

No he tenido oportunidad de preguntar a la autora si conoce el texto o si pudo ser un desencadenante de la historia que posteriormente desarrolló en la novela, pero creo que en este caso, es sencillamente una casualidad porque a pesar de que en cierto modo me recuerda al relato, en ningún caso se hace referencia al texto en particular aunque coincidan en el ambiente inquietante y el tema de los tatuajes.

Por si quieres seguir la pista a ambos textos te dejo a continuación la sinopsis editorial de la novela y el link del relato.

La sirena roja

La agente de la Ertzaintza Eider Chassereau y el suboficial Jon Ander Macua se enfrentan a lo que podría ser el caso más importante de sus carreras. La aparición de dos cadáveres desollados, con un siniestro vínculo entre ellos, les llevará hasta Lorena, una prestigiosa tatuadora donostiarra que aún se recupera de una relación que acabó con una orden de alejamiento por amenazas y agresión.Una investigación contra reloj para evitar nuevas víctimas del que podría ser un asesino en serie les conducirá a través de un entramado de prejuicios religiosos y oscuros secretos. El caso les absorberá hasta el punto de olvidarse incluso de sus propias vidas.Sumérgete en esta historia trepidante y descubre lo que sucede cuando la sangre y la tinta van más allá del arte?Con el estilo ágil y visual que le caracteriza, Noelia Lorenzo Pino nos sorprende con esta novela donde la crudeza y la atmósfera gris contrastan con la cercanía de sus personajes.

El tatuaje de Roald Dahl

 

Un libro que duplica algunos elementos básicos ( y reconocibles) de una película o novela. Homenaje.


Quien más quien menos habrá encontrado algún punto en común entre una novela y alguna película. Como decía antes, cierta retroalimentación es normal. Por ejemplo en la novela Basada en hechos reales, (cuya adaptación está ahora en el cine) la autora no oculta cierto paralelismo entre su novela y Misery, la novela de Stephen King que también se llevó a la pantalla grande, sino que lo muestra de manera explícita.

Esta forma de reconocimiento  me parece justa y válida. Pero también he leído novelas en las que algunos de los elementos del argumento eran un calco de una conocida película y, si no recuerdo mal, no existía ningún tipo de declaración al respecto por parte del autor. Es el caso de Melodía en Alabama, cuyo personaje Solomon (hombre de color con cierto retraso intelectual) y su relación con una niña, me resultó un calco del que había visto en la película La mano que mece la cuna. Dentro de la novela también hay guiños a otras películas, pero son más sutiles (o al menos a mí me lo parecieron).

Te dejo un link y la sinopsis de ambos libros por si te interesa indagar en el tema.

Basada en hechos reales.

Delphine es una escritora que ha pasado del éxito apabullante que la puso bajo todos los focos al vértigo íntimo de la página en blanco. Y es entonces cuando se cruza en su camino L., una mujer sofisticada y seductora, que trabaja como negra literaria redactando memorias de famosos. Comparten gustos e intiman. L. insiste a su nueva amiga en que debe abandonar el proyecto novelesco sobre la telerrealidad que tiene entre manos y volver a utilizar su propia vida como material literario. Y mientras Delphine recibe unas amenazantes cartas anónimas que la acusan de haberse aprovechado de las historias de su familia para triunfar como escritora, L., con sus crecientes intromisiones, se va adueñando de su vida hasta bordear la vampirización…

Dividida en tres partes encabezadas por citas de Misery y La mitad oscura de Stephen King, Basada en hechos reales es a un tiempo un poderoso thriller psicológico y una sagaz reflexión sobre el papel del escritor en el siglo XXI. Una obra prodigiosa que se mueve entre la realidad y la ficción, entre lo vivido y lo imaginado; un deslumbrante juego de espejos que propone una vuelta de tuerca a un gran tema literario –el doble– y mantiene en vilo al lector hasta la última página.

Melodía en Alabama

Víctor Rey, un escritor en crisis, se muda a Alabama, en los Estados Unidos, la patria de su madre. Allí alquila una casa aislada, esperando hallar la inspiración perdida…Sin embargo, pronto empiezan a ocurrir extraños sucesos que sumergirán a Víctor en una antigua historia de crimen, política y violencia, en la que descubrirá que nada es lo que parece.

 

Dos novelas y demasiadas coincidencias. ¿Plagio?


Como soy de natural curiosa, me gusta refitolear e investigar. Por eso todas las reflexiones anteriores me llevaron a darme una vueltecita por la red, y me encontré con este caso. Data de hace unos cuantos años, y no he encontrado más noticias al respecto, así que no sé cómo habrá terminado el asunto, pero desde luego no pintaba nada bien.

Dos autores, dos novelas (que comparten título) y dos portadas sospechosamente parecidas. Los entendidos sostienen que ambas desarrollan temática similar y varios párrafos en los que las diferencias son mínimas… Para poder argumentar en relación al tema, tendría que haberlas leído pero no lo he hecho, así que no puedo sino mostrar lo que se ha dicho.

En cualquier caso, no es el primer incidente en literatura aunque sí el primero que conozco del género negro. ¿Será inspiración, homenaje o directamente plagio? ¿Qué opinas de esta triada? ¿Conoces algún caso? Si es así me encantaría que lo compartieras en los comentarios. Mientras tanto, ya sabes…

Lee. Disfruta…y cuéntame.