Cuando sale la reclusa de Fred Vargas

Mañana comienzan las vacaciones de Semana Santa, y ¿qué mejor compañía para estos días que una buena lectura? Como esta novela de Fred Vargas, Cuando sale la reclusa. Motivos para recomendártela no me faltan.

Hay personajes que vienen para quedarse y a los que sabes que cuando acudes, nunca defraudan. Ese es Adamsberg y su particular universo. ¿Lo conoces? Si no es así te lo recomiendo. También en esta última novela de la serie en la que el comisario ha vuelto por obligación de unas merecidas vacaciones en Islandia para resolver un crimen que, por cierto, se ventila en unas páginas.

Su vuelta pone de manifiesto su extraordinario sexto sentido para descubrir al culpable. Una especie de “sentido arácnido” que ronda esa bruma en la que parece suspendido de manera continua. Le vemos dibujar menos, en esta ocasión, y también es novedad la duración del enfrentamiento que mantiene con Danglard, aunque madame Vargas da las explicaciones oportunas y todo queda claro, aceptado y entendido en el momento adecuado. Ningún hilo argumental queda suelto aunque esta novela me haya dejado con algunas dudas sobre la verosimilitud del modus operandi criminal. También he tenido algún momento de desorientación por el  amplio abanico de sospechosos, pero todo es perdonable porque, aunque soy consciente de sus singularidades, adoro el universo Adamsberg.

Fred Vargas es única manejando ambientes tan peculiares como lo son sus personajes. Porque dime si no, en qué comisaría se ha visto un grupo en el que se codean un disléxico, un hombre de mente enciclopédica (tan culto como adorador del alcohol), una mujer cuyo armario oculta bajo llave exquisitos menú para cualquier ocasión, un ictiólogo, un hipersomniaco o un hombre de cabellera parecida a la piel de un leopardo. Imposible que pasen sin pena ni gloria por los ojos de quien los lee.

Me encanta y me sorprende una vez más la narración que la escritora ha construido alrededor de la Loxosceles rufescens o reclusa; una pequeña araña. Es venenosa pero no se considera letal y  sin embargo, en poco tiempo, tres ancianos han muerto a causa de sus  picaduras. Nada hace pensar que no sean casos puntuales y mucho menos que detrás de esas muertes se esconda una mano asesina. Nadie lo piensa excepto Adamsberg, en cuya mente los ecos del nombre ese pequeño arácnido resuenan sin que él pueda dar una respuesta lógica.

Fred Vargas es en este caso quien teje la red y Adamsberg quien baila sobre los hilos con pasos firmes al comienzo, pero conforme las circunstancias se vuelven más y más desfavorables, casi termina por dejarse vencer. Pero renunciar no es su estilo, por eso buscará el origen de ese dolor de cabeza, de esa bruma que le acompaña. Y para eso necesitará congraciarse con su grupo, porque necesita avanzar a espaldas de los mandos superiores (puesto que no existen indicios que sugieran que esas muertes no han sido accidentales). También será crucial un repaso a la historia medieval para resolver el caso. Eso, y lo que le aconseja su psicólogo de cabecera: “consultarlo con la almohada”

Una novela plagada de ingeniosos diálogos, de temas candentes (y peliagudos) tratados con la elegancia y profundidad adecuada y donde, una vez más, se pone de manifiesto el perfil  arqueozoologico e historiador de la escritora, que penetra con maestría en la psique humana.

Sinopsis editorial


El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal. Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida. Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora..

Cuando sale la reclusa es sin duda la obra más ambiciosa de Fred Vargas, la reina indiscutible de la novela negra europea. En ella se entrecruzan con maestría todos los temas que han convertido la publicación de cada una de sus novelas en un auténtico acontecimiento literario, tanto para la crítica como para los lectores: el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y, por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los oscuros laberintos del alma humana.

 

¿Qué te parece, te animas? Ah! Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, entre sus páginas hay un jugoso cameo de Mathias, uno de los protagonistas de su serie de Los Tres evangelistas.

Lo dicho, no te la puedes perder.

Una última recomendación


Durante estos días no olvides los diez mandamientos del lector…

¡Feliz descanso!

 

Lee. Disfruta. Cuéntame.

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